Llevan capacitación en herbolaria a más de 40 municipios

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La Seder promueve cursos en zonas rurales sobre el manejo de hierbas para su uso medicinal

Guadalajara, Jal. (El Informador).- “Véngase a las plantas, acá lo vamos a desintoxicar”, dice alguien desde el interior de un domicilio en San Martín de las Flores. Dentro, una comitiva de más de 10 personas trabaja separando las hierbas medicinales que cultivaron en sus casas: unas se convertirán en productos como champú o pomadas, otras ayudarán a aliviar enfermedades.

El grupo de herbolaria Tlaxicolzingo de San Martín de las Flores, trabaja en el cuidado de plantas medicinales que crecen en la zona: gordolobo, sangre de grado, caléndula, sábila y manzanilla, éstas son algunas de las hierbas que se producen en los patios de los miembros de la agrupación.

Sin embargo, el conocimiento sobre el uso de las plantas medicinales no llegó solo. La creación de Tlaxicolzingo surgió a raíz de la capacitación que les brindó la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), instancia que les dio a conocer técnicas sobre el manejo de estas hierbas como parte del programa Farmacias Vivientes.

La iniciativa, que lleva nueve años atendiendo a la población, consiste en capacitación, sobre todo en comunidades rurales, para que se aprovechen las hierbas propias de las zonas, construyan huertos en sus casas y posteriormente se usen las plantas con fines medicinales, culinarios e incluso para elaborar productos para comercializar.

“Este programa consiste en dar a conocer las propiedades medicinales de las plantas. Es cuestión de que ellos, de las especies que tienen ahí silvestres, le den un aprovechamiento sustentable para curarse a base de lo que la naturaleza les ofrece”, explica Fanny Mora Núñez, coordinadora del programa Farmacia Viviente y aprovechamiento de plantas medicinales.

La funcionaria agregó que este programa ya se implementó en 40 municipios del Estado, con un alcance en promedio de tres comunidades en cada uno de ellos. Aseguró que en promedio la capacitación en el manejo de hierbas medicinales beneficia a tres mil jaliscienses anualmente, aunque en ocasiones se ha capacitado a cuatro mil jaliscienses.

Mora Núñez mencionó que hay comunidades en las que no se cuenta con servicios médicos, por lo que el uso de hierbas puede ser una alternativa para atender enfermedades antes de acudir con un especialista. La funcionaria ejemplificó con un caso en el Norte de Jalisco, donde niños sufrían de sarna, que fue sanada con ayuda de plantas como el tepozán, que se encuentra en estado silvestre en la región.

Farmacias vivientes en casa

Cada viernes, la casa del señor Blas Aguilar, en San Martín de las Flores, Tlaquepaque, se convierte en un “club” de herbolaria. Primero seleccionan las mejores hierbas que todos trajeron de sus casas y luego se miden las porciones; poco a poco el trabajo en equipo toma forma y al final del día decenas de frascos de crema para la piel están listos para venderse.

Con asesoría de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), este “club” consolidó un modelo para la elaboración de productos con base en plantas medicinales. A través de la capacitación recibida, el grupo Tlaxicolzingo, aprendió a reconocer hierbas silvestres, cultivarlas y utilizarlas para fines medicinales y comerciales.

Este es el objetivo del programa Farmacia Viviente, una iniciativa con la que se capacita a ciudadanos de zonas rurales y urbanas para que conozcan sobre los beneficios de las plantas que crecen en el entorno.

Fanny Mora Núñez, coordinadora de este programa, asegura que esta iniciativa tiene buena recepción en zonas rurales, aunque también buscan llevar el conocimiento a la Zona Metropolitana de Guadalajara a través del programa estatal Mujeres Avanzando.

La funcionaria mencionó que aunque en la metrópoli no se imparte una capacitación tan completa como en las zonas rurales, sí hay interés de mujeres para conocer sobre el uso de las hierbas para aplicarlas con fines medicinales.

Mora Núñez señaló que uno de los objetivos de Farmacias Vivientes este año es fortalecer las capacitaciones en las zonas rurales y también impulsar a los grupos que ya tienen los conocimientos para que aprovechen las hierbas y puedan convertirse en agroindustrias sustentables.

“Es fomentarles el cuidado de las plantas, el cultivo y también, para el fin de que no se extingan, que ellos tengan su propia ‘Farmacia Viviente’ en su casa, para que tengan las plantas de acuerdo a la enfermedad que se presente en su familia”, explicó.

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