AMLO y Alfaro privilegian sus intereses políticos por encima de los de Vallarta

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Arturo Dávalos Peña.

Fue un clásico exabrupto de la diputada federal, Lorena Jiménez Andrade. Antes que nadie fue ella quien confió a un militante de Morena que Andrés Manuel López Obrador dispuso retirar los 650 millones de pesos a Puerto Vallarta y que este recurso sería reasignado a Guadalajara y concluir allá la Línea 3 del Tren Ligero.

Este miércoles 20 el presidente municipal Arturo Dávalos Peña confirmó lo que desde el viernes 15, la semana pasada, se dieron algunos pormenores en este espacio. Las obras prometidas por López Obrador para sacar de su retraso diversas colonias del cinturón de la miseria no se ejecutarán. Deben esperar por lo menos un año.

Al ser abordado por los reporteros, como al final de cada sesión del pleno del Ayuntamiento, la reportera Martha Ramírez Ruiz le preguntó al primer edil hablar de la versión de que el gobierno federal retiraba los 650 millones de pesos a destinar a diversas obras de las colonias marginadas del destino.

Dávalos Peña no evadió el tema de la promesa no cumplida de López Obrador. Dijo haber recibido una llamada del titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Sedatu, Román Meyer Falcón, quien le explicó que por instrucciones de López Obrador se comunicaba para enterarle que se posponían los proyectos de obra pública por 650 millones de pesos. Que dicho dinero se iba a destinar a los trabajos de la Línea 3 del Tren Ligero en Guadalajara.

Andrés Manuel López Obrador.

Añadiría Dávalos también que apenas un día antes de recibir la mala noticia el personal del Instituto Politécnico Nacional le había hecho entrega de los expedientes técnicos y toda la documentación relacionada con las obras a ejecutar con recursos federales.

Se podría presumir que esos 650 millones de pesos los prometió López Obrador sin que nadie se lo pidiera. En la larga espera entre ser electo y ser ungido ordenó a una comitiva de quienes serían futuros funcionarios venir a Puerto Vallarta y entrevistarse con funcionarios municipales y juntos recorrer las colonias con mayores demandas de servicios y obras diversas.

Hubo por lo menos otras dos visitas. Fue cuando se empezó a notar la “contaminación” política. Laurel Carrillo quien había contendido por la alcaldía y era regidora electa se incorporó a los recorridos del grupo de trabajo. Carlos Lomelí ni se diga. Alguna vez también personalmente López Obrador. La última vez que Román Meyer, el titular de la Sedatu, incluyó en su agenda la conurbada Bahía de Banderas. En octubre pasado Meyer encabezó un recorrido por las colonias de la periferia.

Juntos, Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, serían agraciados con más de mil millones de pesos. Personal altamente calificado del IPN fue comisionado a armar los expedientes técnicos. Estos cumplieron y debidamente concluidos entregaron en la oficina del presidente municipal la documentación.

Los hechos prueban una cosa: López Obrador ni el gobernador, Enrique Alfaro Ramírez tienen interés en apoyar a Puerto Vallarta.

En los tres primeros meses, diciembre, enero y febrero, el ejecutivo federal y estatal, se enfrascaron en una sorda lucha. Dieron la impresión de estar midiendo fuerzas. Alfaro sintió estar ante su oportunidad de exhibirse como una figura política de talla nacional. Luego de varios intentos por conciliar posiciones e intereses, los primeros días ya de marzo llegaron a un acuerdo, a su regreso a Guadalajara Alfaro presumió en las redes sociales haber amarrado recursos para terminar la L3 del Tren Ligero. Esos trabajos ya tienen un retraso de año y medio.

Alfaro y Amlo se fueron por la vía más ‘cuichita’ y le rascaron al presupuesto federal 2019 y los dos juntos vieron que podían quitarle a Puerto Vallarta dinero de diversas obras de equipamiento urbano en las colonias más paupérrimas. Son decenas de obras en colonias marginales ya etiquetadas para ejecutarse en este año.

Lorena Jiménez Andrade.

A la diputada federal por este distrito con cabecera en Puerto Vallarta, Lorena Jiménez fue la primera en ser enterada. La legisladora no dijo ni pío. No se puso y se limitó a contestar con “sí señor”. Su exabrupto fue precisamente el primer fin de semana de marzo, cuando vino a Puerto Vallarta. Los primeros días de la semana pasada, “por atención” y por instrucción del presidente de la república, el titular de la Sedatu le habló por teléfono a Dávalos Peña para enterarlo que siempre no habrá obras federales para Puerto Vallarta.

“¿Quién dice?” contestó la regidora de Morena, Laurel Carrillo sobre el tema esta mañana de miércoles 20.

Cuando le dijeron que el presidente municipal lo confirmó, alcanzó a hilar una frase lo más cercano a un “qué raro, si acabo de estar con él” y se siguió de largo hasta perderse en pasillos y oficinas del palacio municipal.

Laurel Carrillo Ventura.

En efecto, días atrás Laurel Carrillo hizo diversas difusiones en redes sociales presumiendo estar en Guadalajara y una vez en la capital del país. “Trabajando ando” es su frase acuñada.

Visto está que la regidora morena trabaja y no precisamente en la gestión de obras para la ciudad. No entra en detalles en sus giras pero la química “trabajando anda”.

Información disponible nos permite establecer que en estos días la legisladora federal, Lorena Jiménez fue a Mascota y allá habría dicho que fue Enrique Alfaro, y no López Obrador quien decidió reasignar los 650 millones de pesos ya etiquetados. Si eso dijo la diputada, es absurdo y una mentira total. Al Presupuesto de Egresos de la Federación le mete mano el ejecutivo federal, los diputados por ser quienes lo aprueban. Si nos trasladamos al presupuesto estatal, pues sí, acá es Alfaro el que le mete mano, presenta la iniciativa, decide asignaciones y reasignaciones, por lo menos las solicita, y son los diputados locales quienes aprueban.

¿Qué ocurrió con los 650 millones de pesos ya etiquetados en el PEF 2019? Que liados en sus tontas luchas por una supremacía política, Amlo y Alfaro acabaron por sentarse a negociar, el primero le ofrece dinero (los 650 mdp), Alfaro los acepta, y así, con dinero de por medio saldan sus diferencias. Y jódanse los vallartenses.

Pero López Obrador y Alfaro, en realidad no joden a todos los vallartenses. Le quitaron dinero a los más pobres, a las familias por las que uno y el otro, más don Amlo, presumen todos los días privilegiar en sus acciones de gobierno.

Todos los días y en todas sus mañaneras López Obrador repite el discurso de trabajar para los pobres. Miente. Es capaz de conspirar y armar un “compló” contra los más pobres de Puerto Vallarta y aliarse en esa misión con el dizque es su enemigo, Enrique Alfaro. Ellos son amigos, y como cualquier político son capaces de reunirse en lo oscurito y repartirse el dinero de los pobres.

¿Cómo entender que al Seapal también le quitan dinero?

En el Seapal se daba por hecho disponer en este ejercicio anual recursos por un mil 150 millones de pesos para destinarlos a obras de suministro, abastecimiento y saneamiento. Ese recurso federal tampoco llegará.

Revolcadero

Luis Munguía.

Vaya. Nos informan que los operadores del diputado local, Luis Munguía y todo su equipo ya reaccionaron y que su primera conclusión es que en la visita de la plana mayor del Movimiento de Regeneración Nacional, Carlos Lomelí y Hugo Rodríguez, les arrebataron varios cuadros. No bueno, si se descuidan, les quitan a todo el Seapal. Que no se hagan tontos. Están perdiendo simpatías porque un grupito muy, pero muy reducido, los chiqueados de Munguía, se están agandallando las plazas. Nos dicen que a ello le llaman el “fenómeno Abarca”. Que los amiguitos de Munguía, destacadamente el jefe en el Tecnológico de Puerto Vallarta, Oscar Daniel Zamora Cuevas, el alias “Winiie Pooh” están cerrando pinzas para asegurar las mejores chambas. Lo curioso es que son casi todos bateadores a la zurda que corren para la tercera base. Eso sí, también estaban borrando nombres de quienes estaban en la lista de espera (de asignación de plaza). Que a Jorge Gallardo, aquel que fue delegado municipal en Las Juntas, los leales a Munguía y a “el mochilas” lo pillaron de coqueto con los morenos y de un plumazo lo borran y que ya no le darán chamba de las que reparte Munguía. ****** Por cierto, por órdenes superiores, hablamos ya del gobierno federal, se giró la orden de impedirles a los políticos jaliscienses, a los naranjas pues, le metan mano en la nómina “federal”. Por ejemplo, a Ramón Guerrero ya no podrá meter a sus recomendados al Instituto Mexicano del Seguro Social Hace ya años acomodó a varios de los suyos. Uno de ellos es el ex regidor, Raúl Melín a quien hace unos meses saludamos en el área administrativa.

 

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