‘Aviador’ protegido de “El Mochilas”, manzana de la discordia en el PRI

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz /

En febrero de 2014, mucho llamó la atención entre el personal de Desarrollo Social la publicación de este espacio donde se hizo mención del subdirector de Participación Ciudadana, Saúl Israel Ginez Zepeda. Viaja cada fin de semana a Tepic en vehículo oficial, lleva a su familia, tanque de gasolina lleno y con viáticos, se consignó en ese entonces.

Preguntamos porqué jamás vimos a Ginez cargando algún bulto de cemento o tabique, un saco de cemento, en las jornadas de entrega de materiales o siquiera en algún boletín de prensa. “Es ‘avioneta’. Desde hace cuatro años…”, nos respondieron.

A media tarde, el lunes, nos llamó la atención un “wazapazo” de un “hermano” de la Luz del Mundo. “Es un huevonazo” nos escribió nuestro amigo. Lo curioso es que nosotros, alérgicos al whatsapp, no solicitamos información a esa persona.

Saúl Ginez es la manzana de la discordia, ya no en el Movimiento Ciudadano, sino en el Partido Revolucionario Institucional. Hasta la media noche del domingo los priistas se fueron a la cama con la idea en mente de una planilla en donde los cinco varones eran, Roberto González Gutiérrez, Eliseo Aréchiga Castillo, Pedro Lorenzo, Alberto Noriega Díaz y Lino Ortiz Muñoz. Esa misma noche, un priista con años en rebeldía, de apodo El Pavín se dedicó a expandir su “amenaza” como una bomba para el tricolor. Se tomó como un mal presagio.

Al amanecer del lunes el rumor nocturno tomó forma. Nadie sabía a ciencia cierta pero la afirmación era que “El Cheo” había salido de la planilla y que un tal Ginez lo desplazó. Roberto González se hizo ojo de hormiga medio día y apenas hasta en la tarde dio la cara a quienes lo buscaron. “Hay un acuerdo nacional con la Luz del Mundo…” decía con cierta tibieza pero sin entrar en detalles. Pidió tiempo para informar y la misma tarde del lunes, aclaró que el de “la gallada” no se iba.

Lo que hubo en el PRI fue un berrinche del apadrinado por los hermanos González Reséndiz. Por instrucciones del ex alcalde Salvador González, Eliseo Aréchiga había hecho guardia tarde y toda la noche del domingo. Sin embargo, no pudo impedir ser tocado por el movimiento hecho por el PRI.

La jugada del tricolor es simple y muchas veces ejecutada. Se puede decir que cada tres años la aplican tratándose de la  planilla en Puerto Vallarta. La iglesia Luz del Mundo firmó un acuerdo nacional con el PRI, también firmado acá en Jalisco por el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, en donde el PRI se comprometía en cada municipio donde existe Luz del Mundo ofrecerle la tercera oposición de la planilla.

¿Qué ocurrió? Que en el caso de los cuatro varones de la planilla, sin considerar al abanderado, se recorrieron de lugar. Así, Eliseo Aréchiga, de la tercera posición, se desplazó a la quinta posición y se movió más abajo a Pedro Lorenzo García; al bajar al séptimo casillero a Pedro Lorenzo, “El Púas” Noriega fue enviado al ligar 9, ocupada por el agroproductor ixtapense, Lino Ortiz Muñoz, quien en realidad fue el único sacrificado al desaparecer de la planilla.

Los movimientos generados por la irrupción del representante de la Luz del Mundo no afectó las posiciones originales de las mujeres en la planilla tricolor. La locutora, Jéssica Sánchez se mantuvo firme en la segunda posición y será en automático regidora. Si Saúl Ginez aporta los miles y miles de votos de “los hermanos” de la Luz del Mundo que dice lo siguen, sin duda entrará al Ayuntamiento y podrá hilar otros tres años cobrando su quincena echado en la hamaca. Eso explica por qué el berrinche del muchacho de “la gallada”. En la quinta posición, a menos que el PRI gane la elección ha sido condenado a quedar fuera del Ayuntamiento y dejar de cobrar un sueldo de unos 80 mil pesos mensuales.

Cuando el 18 de febrero fue a Ixtapa Enrique Alfaro, en su única visita de precampaña, pudimos atestiguar la presencia de varios hermanos de la Luz del Mundo. No era gente ligada a David de la Rosa, la figura política más conocida de dicha secta religiosa en aquella demarcación municipal. Al frente del minúsculo grupito iba Pablo Méndez y José Luis Jaramillo. Al primero, en el 2003, el PRI le prometió una regiduría a nombre de su iglesia. En la lucha de la equidad de género, y para no quedar fuera, mandó a su “juanita”, la cuasimítica figura nacida en Ixtapalapa y acomodó en su lugar a Chabelita Cortez.

Pablo Méndez y Jaramillo hablaron en cortito con Alfaro. Supimos en las semanas posteriores, que habrían dicho a Alfaro estar dispuestos a abandonar al PRI con la condición de renovar el espacio a la Iglesia pero ya no a Juan Solís. Se ofrecieron ellos y como a manera de terna, se mencionó luego a Saúl Ginez.

Dentro del MC se propuso a Ginez como prospecto para desplazar de la planilla a Juan Solís. Los “hermanos” estaban nerviosos al formarse dos bandos y por la incertidumbre de no saber quién los representaría en la planilla del PRI. Se realizaron distintas consultas, encuestas y sondeos. Siempre Juan Solís salió mejor favorecido que Ginez. A Arturo Dávalos, enrique Alfaro, los dirigentes del MC no titubearon al tomar la decisión. Sus semanales jornadas de trabajo social comunitario, la chamba de limpieza de las “hormigas”, rindieron fruto.

Considerando las jornadas sabatinas de “las hormigas” de Juan Solís, comparado ese trabajo con los cuatro años de “aviador” que en la nómina municipal ha cobrado Ginez Zepeda es cosa de niños apostar a que se impondría al primero.

Hasta empleado municipal con padecimientos de ceguera ha visto que Ginez es un “aviador” municipal y que Ramón Guerrero todo le toleró en su trienio. Era una especie del pastor de la Luz del Mundo en Participación Ciudadana. Ya en la administración de Arturo Dávalos nunca nadie quiso hacerle caso. No hubo razón humana capaz de convencerlo que debía ganarse el pan con algunas horas de trabajo. La chamba la hacía, un tiempo David de la Rosa, por otros tiempos, Armando Villaseñor. A ellos los vimos sudando la gota gorda pasando de emano en mano decenas, cientos, miles de tabiques y sacos de cemento. Ya en las últimas semanas, en la entrega de material en la colonia Idipe Ixtapa, preguntamos por él. Nadie supo darnos razón del “hermano Saúl”. Nos dijeron que él no iba a esas jornadas de trabajo. Que tampoco se paraba en la oficina. Un empleado dijo no conocerlo. En esos días, ya se hablaba de su nombre como quién le disputaba a Juan Solís el espacio de la Luz del Mundo en la planilla naranja. Ni por eso se puso a trabajar.

“El mochilas” mal acostumbró a Ginez. Fue él quien le dio la “aviaduría”. No le vio tamaños como para invitarlo a la planilla y para tenerlo de su aliado le permitió servirse con la cuchara grande. Aquel febrero del 2014 se dieron detalles de los semanales viajes en vehículo oficial, tanque lleno, viáticos pagados, a Tepic. Supimos que en la capital de Nayarit iba sábado y domingo a estudios de doctorado. Él y su esposa, eran los consentidos de Ramón Guerrero y nada de raro era que le permitirá meter mano al cajón del dinero.

Ahí en desarrollo Social, Ginez, Paulina Rodríguez, la hija de Rodríguez Campoy, Carolina Pérez, una dama traída por “el mochilas” de Mascota, fueron la antítesis de aquella pandilla que llegó dizque a cambiar la historia. Ellos han sido aliados, lo son todavía, de Ramón Guerrero, y frustrados de implorar al cielo y rogar a Dios para que el MC postulara a “el mochilas” van al PRI con la consigna de derrotar desde allá a Dávalos.

Lo patético es que, a quien damnificaron al pasar por encima -Cheo Aréchiga- con sus pataleos revela que no se gana confianza de salir airosos en la elección con la suma de Ginez, José Luis Jaramillo, Pablo Méndez y demás pandilla.

Revolcadero

Por cierto, y  apropósito de berrinches, que todo quedó en eso y que Cristina Uribe Enríquez ya se lleva de piquete de ombligo con la maestra María Idalia González de León. Cristi se indignó cuando el partido registró en la segunda posición a  la maestra. No le quería perdonar que antes, Idalia rechazó ir en la cuarta posición de la planilla. Su posición fue tachada de una infaltable lucha de egos y vanidades, aderezada por supuesto en algo de envidia femenina. Quienes vieron ayer en Los Alcatraces de Fluvial Vallarta nos reportaron que vieron a Idalia y a Cristi como Chuy y Mauricio, los del narcocorrido, feliz y muy contentos, compartiendo el pan y la sal y ayudándose a pasar las salsas pal plato. Que el lunes los llamaron a una reunión de trabajo y ahí limaron las asperezas personales. De algo sirvió el jalón de orejas dado por el candidato del PAN a gobernador Miguel Ángel Martínez, al candidato a alcalde, Saúl López Orozco. Si se alineó éste, cómo no someter a doña Cristi.****** De la planilla del Movimiento Ciudadano decíamos que nos llamó la atención ver a dos “juanitas”. Una es la esposa de Oscar Pérez Flores, el ex secretario particular de Ramón Guerrero y el más leal y fiel de sus porristas. La otra resultó ser esposa de Oscar Domínguez, quien para mayores señas es hermano del presidente municipal interino, Rodolfo Domínguez Monroy. Se trata de Alicia Briones y de María Inés Díaz. Señora, la primera bien apadrinada, pues va apenas atrás de Arturo Dávalos. Dimos por hecho que Alicia Briones fue propuesta de Dávalos. Pero pues que no, que en realidad viene de Ramón Guerrero. Que Oscar Domínguez, a diferencia de su hermano Rodo, se sintió desdeñado por los viudos de su  padre Rodolfo “Rodolfox” Domínguez, y un día se alejó del davalismo y se fue a los brazos de “el mochilas”. Que Oscar ni con su hermano Rodo se lleva bien.****** No se trata de “juanismo” pero hay algo de eso. Entre los círculos rosas ixtapenses nos dicen que es un secreto a voces, algo muy platicado entre los de “la gallada”, que el dueño de este membretito, Eliseo “el cheo” Aréchiga”, tiene relaciones “especiales” con el tal Miguel. ¿Y quién es “Miguel”? Bien, es el que, a la muerte de la abuela en Tebelchía hizo punta y a nombre de su madre, “la maestra Lolita” fue a reclamar la herencia de la abuela. El que iba a la casa de sus ex suegros, también allá en Tebelchía y hasta la casa les quería quemar nomás porque la mamá de su hija ya no quería verlo y decidió darle el cortón. Es el mismo que un día, con la ayuda de su mami, consiguió un permiso y puso una cantina, “el chácaras”, que al cabo de trabajarlo unas semanas, lo rentó a un individuo que vendía más drogas que alcohol.

 

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