CONTEXTOS… Con el regreso de los ‘dinos’, a los priistas de Vallarta se les aparecerá el “Coco”

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Gerardo Sandoval Ortiz.- José Socorro “El Coco” Velázquez Hernández, es el virtual dirigente estatal del PRI. El jueves 19, él y Mariana Fernández Ramírez registraron la única fórmula para renovar el Comité Directivo Estatal y tres días después, el Consejo Político Estatal en sesión extraordinaria ratificó el relevo. En dos semanas, el viernes 1 de abril vendrá a Guadalajara Manlio Fabio Beltrones a tomar la protesta al “Coco” que se les apareció a los priistas jaliscienses. El interés de los locales es uno: el relevo de sus dirigentes pues les urge que ya entregue Gustavo González Villaseñor.

Pues bien, este domingo estará de visita en las oficinas del Comité Directivo Municipal  Socorro Velázquez, mucho mejor conocido como “El Coco”. No hay espacio para grandes concentraciones. Se limitará a dialogar con los notables del “tri”, hablará con consejeros, con miembros de la dirigencia local pero nos han dicho que hay invitación abierta y libre para que todo militante interesado en charlar con el ya dirigente estatal, vaya a la sede de Río Grande y se le acerque al relevo de Hugo Contreras Zepeda.

De Socorro “El Coco” Velázquez supimos de él desde finales de los 80. En esos tiempos ya era un señorón del priismo. Su presencia iba más allá del estado y si acaso le hacía sombra un tipo como el ahora destacado operador del Movimiento Ciudadano, Enrique Ibarra Pedroza. No en vano “El Coco” fue dos veces legislador federal, otras tantas veces regidor en Guadalajara y al menos una vez diputado local. Más o menos llevó una carrera política paralela a Ibarra Pedroza. Pero éste se desesperó cuando quiso y no lo dejaron ser el abanderado del PRI a la alcaldía de Guadalajara y se fue, primero al PRD y luego al MC.

Cuando las nuevas camadas recuperaron para el PRI las principales alcaldías de la zona metropolitana, también en Puerto Vallarta se jactaban de ser punta de lanza de un nuevo PRI. Políticos como el mismo Aristóteles Sandoval, o Gustavo González Villaseñor acá en Puerto Vallarta, presumían de representar el rostro del nuevo PRI. Pero, en menos de una década han cavado ellos mismos su propia tumba política. Desdeñaron a los viejos priistas y estos se sintieron agraviados. Cuando Aristóteles Sandoval debió entregar la administración de Guadalajara a Ramiro Hernández, los dinos del partido mandaron sus primeros mensajes de estar de regreso. La derrota en Guadalajara y demás ciudades se las endosaron no a Ramiro Hernández sino a Aristóteles Sandoval. Hernández García, otro ejemplar del viejo PRI, entregó la estafeta tapatía al emecista Enrique Alfaro, pero no se borró la percepción de que los nuevos del PRI habían fracasado en Jalisco.

Así se dieron las condiciones para el regreso de los dinosaurios del PRI. Son ellos parte del priismo que responden a Manlio Fabio Beltrones. Solo para dar una idea, Ramiro Hernández es delegado del CEN en Sinaloa, misma función que en Guanajuato tiene Antonio Lugo Morales, un político con residencia ya en Puerto Vallarta pero que se forjó en los mismos cuadros de los 80 y 90, de alguna forma todos ligados al ex gobernador Guillermo Cosío Vidaurri. (Sus biógrafos nos dicen que su padrino político fue Javier García Barragán, un descendiente de aquel linaje político ya en total decadencia).

Entonces, nada de raro tiene pues que “El Coco” Velázquez venga por sus fueros y tenga manga ancha para encabezar todo el proceso electoral del 2018. La chiquillada del Aris verá reducido sus espacios y el control regresa a manos de los dinos de tres colores.

Decíamos que lo interesante de los priistas vallartenses se reduce a los tiempos de su relevo en el Comité. No es el tema principal de la agenda a trabajar el domingo con su nuevo dirigente estatal pero de algún modo rondará en la mente de quienes acudan a saludar a su “Coco”.

Hasta hace algunas semanas muchos daban como virtual dirigente a Iván Bravo Carbajal. Hasta los más acérrimos adversarios del clan de los Bravo se decían resignados en aceptar a “El Tigre”, uno de los hermanos del ex alcalde Javier Bravo Carbajal. Recordemos que en este espacio se dijo que no existía unidad ni unanimidad en el priismo local en torno a la Iván Bravo. El grupo allegado a Andrés González Palomera estaba y está en desacuerdo y nos dicen que, cuando se les habló para cerrar acuerdo, se opusieron. Naturalmente, el ex candidato a la alcaldía y ahora regidor, Andrés González debió ser el primero en oponerse a “El Tigre” y su amigo Gustavo.

Nos dicen que la propuesta de Iván Bravo ahí está pero estancada, sin avanzar en acuerdos e inclusive, sus probabilidades de ser el nuevo presidente del partido se han reducido.

En pocas palabras, el priismo vallartense está lejos de unificarse y se antoja que así llegarán para el momento de su relevo y también para los tiempos del próximo calendario electoral.

Cuando el registro de Socorro Velázquez y Mariana Fernández nadie se les opuso y fue la única fórmula registrada en las dos o tres horas que se dio para registro de aspirantes. Ese fue el plan, inhibir e impedir registro de un contendiente para dar la percepción de unidad en el priismo. Sin embargo, es simulada la unidad priista en Puerto Vallarta y en el estado. Si alguien tiene dudas, que en Guadalajara le pregunten a Rubén Vázquez y a sus amigos. O acá, busquen en la oficina de la subdelegación administrativa del IMSS a Javier Bravo Carbajal.

Cuando alguien tuvo la idea de ofrecerle al médico Heriberto Sánchez Ruiz las riendas del partido fue una jugada de tres bandas. Se planeó amarrarle las manos al médico y detener sus aspiraciones de postularse a la candidatura a la alcaldía. También, y eso era el propósito importante, cerrarle el camino a los Bravo. El acuerdo de la elite era y es, impulsar, proponer y colocar a Iván “El Tigre” al frente del partido. Divididos como están, otros vetaron la propuesta y permitieron con su postura que desde Guadalajara “El Coco Velázquez les imponga a su dirigente. De todos modos así ha sido siempre, en Guadalajara deciden por ellos.

Revolcadero

Con el relevo en el CDE del PRI y la llegada de José Socorro Velázquez, una cosa es segura y se trata de la continuidad de la alianza de los priistas con los falsos ecologistas. ¿Por qué? Pues nada más porque se nos antoja recordar que el nuevo dirigente del PRI Jalisco es tío del diputado local Omar Hernández, quien fue candidato por el PRI pero es diputado del PVEM. Quizá alguien se acuerde que al cabo de las impugnaciones luego de las elecciones del año pasado, sabido el fallo del tribunal electoral, el PVEM entregó una diputación al sobrino del “Coco” a Omar Hernández, que del PRI pudo ser diputado pero representando al PVEM y no al PRI. Negociación política pura pues. ***** Por cierto, en el PAN también se están desgreñando. A unos días del relevo en su Comité Directivo Estatal, a donde llegó Miguel Ángel Martínez, está por decidirse la expulsión del ex gobernador Emilio González Márquez. La argumentación es una: el supuesto apoyo del tercer gobernador que el PAN dio a Jalisco a Enrique Alfaro. Pero, al expediente le añadieron múltiples pecadillos cometidos justo cuando González Márquez era todo poderoso en Jalisco. El PAN nunca le perdonó lo que en su momento le toleró, las mentadas, su “asquito” a los homosexuales, los millonarios donativos  y otros escándalos. Al ex gobernador lo culpan de que el PAN, de ser la primera fuerza política del estado, ahora está por debajo del PRI y del MC.***** Después de sabe cuántos años ya se declaró terminada y se abrió a la circulación la carretera a cuatro carriles que lleva a la exclusiva zona de Punta Mita. Desde el principio de la semana se anunció que vendría el gobernador a Bahía de Banderas, a montar caballos, descansar y pasear y también a cortar un listoncillo y posar para las fotos. Sería bueno que las familias de varios difuntos en accidentes carreteros en ese tramo vayan y le reclamen. Debido a falta de señalamientos y avisos de trabajos se registró en los últimos meses varios accidentes de fatales consecuencias.

 

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