CONTEXTOS… Con todo y golpeteo de sus detractores, Dávalos va seguro por la reelección

0

Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Cuando el Partido Acción Nacional pudo derrotar al PRI en Puerto Vallarta, le imprimió el sello distintivo de las administraciones panistas; se dedicó a “limpiar” el cochinero, abatió la deuda pública e impuso candados a la corrupción, lo suyo fue administrar y administrar y se desentendió del quehacer político. Hubo resultados iniciales aplaudidos por la ciudadanía pero acabaron por ser echados por los propios priistas de la alcaldía unos cuantos años.

Si a los panistas les llevó años en entender que solamente con las mismas mañas, estrategias, mapacherías, alquimias y agresivas operaciones electorales de sus adversarios –los priistas-  se podía derrotar al tricolor, cuando se despojaron del azul para revestirse de naranja, ya estaban adiestrados y preparados para neutralizar al priismo. Es con un arsenal similar, estrategias y herramientas, con la que los naranjas combaten en campaña y se fortalecen en el gobierno.

El fin de semana, Arturo Dávalos Peña completó su primer año de ser presidente municipal. A propósito de tal, Martha Ramírez solicitó una entrevista y se le concedió la víspera de cumplir el primero de tres años de alcalde. Antes de publicar su trabajo, una extensa entrevista dividida en dos partes nos habló para platicarnos detalles del momento del encuentro. De un evento solemne en Los Arcos caminaron a un café frente al edificio de la presidencia. Martha nos decía estar sorprendida por el trato deferencial que todo vecino cruzado en el camino tenía a Dávalos y lo no menos llamativo, las pacientes atenciones del alcalde hacia ese parroquiano desconocido.

De Dávalos como persona hablarán sus amigos y sus vecinos, quienes lo conocen desde los tiempos de la barriada del centro de la ciudad. Son ellos quienes nos dirán si ha cambiado como persona y si de ser un vecino humilde, es ahora un tipo petulante y arrogante. Naturalmente hay ejemplos de vecinos y supuestos ex amigos de Dávalos que no se refieren bien de él. Por lo general son relaciones contaminadas y truncadas por cuestiones personales y/o políticas. Serán contados los casos de un priista que hable bien de Dávalos. Citemos por ejemplo a Antonio Escobedo Pulido quien compartió momentos en el PAN con Dávalos, contemporáneos, patasalada e ingenieros los dos, pero de su boca echa culebras y sapos cuando se trata de “El Cepillo”, el apodo del presidente municipal.

Entonces, si de buena vecindad hablamos, el universo de barrio aprueba a Dávalos. No hemos escuchado quien lo acuse de haberse subido al ladrillo de la soberbia.

Pero ser un alcalde aprobado va mucho más allá del juicio y calificación de los vecinos. Arturo Dávalos es uno de los que entendieron, desde su experiencia como panista, que una campaña no resultará ni medianamente exitosa si al adversario no le competía y combatía con sus mismas armas. ¿Y cuáles son esas armas? Son justo las descalificadas por cualquier opositor al Movimiento Ciudadano, entendidas como estrategias político-electorales y vendidas y publicitadas por el gobierno federal, estatal o municipal como la aplicación de un recurso previsto en alguno de los muchos programas sociales.

Los programas sociales permiten vestirse a cualquier administración municipal. La historia ahí está. Fueron los gobiernos priistas, en la era de Carlos Salinas de Gortari los inventores de los programas sociales. Le llamaron Solidaridad y de ahí se desprendieron decenas de programas que traen ayuda, en teoría, a los más necesitados. Colonias como El Caloso, Palito Verde, la Buenos Aires se arreglaron con recursos de programas federales. Solidaridad permitió surgir y consolidar decenas de liderazgos vecinales priistas como el caso de Chabelita Becerra de Alba seleccionada para hablar en un acto frente al presidente de la república y eso le abrió camino a ser regidora por el PRI.

Gobernar es un arte que no muchos entienden. Sortear la crítica, fundamentada o no, sin o con argumentos, es parte de ello. La enseñanza se extiende para un universo que comprende a todo el mundillo de los políticos en cuyos límites suelen coincidir posturas e intereses de periodistas.

La administración municipal está bajo evaluación ciudadana todos los días. El escrutinio es riguroso ahora que el ciudadano tiene a disposición instrumentos diversos, y quizá el principal son las redes sociales. Los políticos y gobernantes de Puerto Vallarta en general dan muestras de tolerancia a la crítica y nadie podrá quejarse con razones de atentados a la libertad de expresión. Eso permite proliferen todo tipo de expresiones en las redes sociales y el cliente más solicitado para la crítica es el alcalde en turno. Entender y atender las críticas no es tarea de un aprendiz de político que en privado reaccionará ocupándose del tema o dejando pasar el comentario al cesto de la basura.

Arturo Dávalos es un alcalde sujeto a compararse, primero a su antecesor, Ramón “El Mochilas” Guerrero Martínez, y luego con los ex alcaldes priistas. Pero, vaya que no hay comparaciones por hacer. “El Mochilas” se distinguió por su indolencia al vallartense y a sus ciudadanos. Hizo a su vez lo que hicieron sus antecesores los priistas, rehuyendo su obligación a ocuparse de la deuda pública y pospuso atenderse de ello. Dejó pasar los litigios por despidos injustificados que se traducen en decenas de millones de pesos por pagar ya con sentencia de por medio.  Eludía todo el tiempo dar la cara a los gobernados. Fue sospechoso la renta de unas decenas de patrullas. Indignó a los vallartenses cuando vendió propiedades municipales. Dávalos hace esfuerzo por recuperar esos bienes y camina por la calle dando el saludo a cualquier parroquiano.

Arturo Dávalos ganó la elección por la alcaldía contra la infame imagen de un alcalde naranja con señales y fama de haberse dedicado a hacer negocios al amparo de su encargo público.

Dávalos Peña le copió a “El Mochilas” su estrategia de llevar ayuda social, recursos de programas sociales, a lo que bien podemos llamar el cinturón de la miseria. Los votos del MC que le permitieron ganar la elección fueron en las colonias populares. Ahí están los cómputos casilla por casilla. A la periferia de la ciudad llevaron bultos de cemento, ladrillos y otros materiales de apoyo a la construcción. ¿Ha sido ilegal estos apoyos? Hubo una vez una denuncia pero al final se resolvió que nada había de malo. La información indica que se trata de apoyos para mejorar la vivienda, apoyos pues etiquetados vía programas sociales que inclusive, tienen participación presupuestal del gobierno federal.

Nosotros mantenemos la opinión expuesta en días de campaña, en el sentido de que el PRI con Andrés González Palomera, y el MC con Arturo Dávalos, estaban bien representados en la elección. Siempre sostuvimos que el PAN tenía con Juan José “El Peri” Cuevas un pésimo candidato. Se impuso Dávalos por ser eso, un aceptable candidato al que no le pudieron hallar talones débiles sus contrincantes. Le cuestionan los hoyancos en algunos puntos de la ciudad pero por otros lados cosecha aplausos. El caso del reencarpetado de la carretera a Las Palmas y el deterioro de la carretera rumbo a Mismaloya, claro ejemplo de que no están en la hamaca.

Sus adversarios en esas andan todavía, rascándole para detectar sus flancos débiles y descarrilar su aspiración de reelegirse. Las diarias andanadas en las redes sociales no han hecho mella y sus promotores, deslizando indicadores diversos, sostienen que va solo a la reelección.

Revolcadero

Y que ni se agachen ni se escondan los regidores que muchos de ellos suelan repetir pero pocos han hecho los suficientes méritos como para ser considerados por sus respectivos partidos y lograr su registro en la planilla. Pocas veces hemos concurrido a las sesiones del pleno del Ayuntamiento pero con poco basta para saber la estatura, conocimiento y capacidad de los regidores. Por lo demás, casi a todos los conocimos antes, algunos inclusive desempeñándose en el mismo cargo. De nuestra parte reprobados más a los conocidos pues los desconocidos, como por ejemplo, el regidor Juan Solís García ha demostrado con enjundia y trabajo, sus ganas de trabajar. Es ese regidor que cada semana sale a hormiguear, escoba, pala y talachi en mano en tareas de limpieza. Eso habla bien de su compromiso con la ciudad. Otros, como Eduardo Martínez, “Lalo croc”, es de los que piensan que su obligación y chamba es ir a todos los bailes y fiestas que organiza “El Cachis” en Ixtapa. Así como el último, casi todos los demás, no tienen ni un 5 de calificación. Es más, los del PAN, llegaron con dos regidores y ahora no tienen representante. ****** Enojados nuestros amigos ganaderos y agricultores de San Juan de Abajo y poblados de la parte alta de la sierra con el engaño del senador y dirigente nacional de la CNC, Manuel Cota Jiménez. Invitaron a los afectados por las inundaciones del río Ameca en marzo pasado para entregarles apoyos por los siniestros y grande fue su sorpresa al ver a vecinos sin tierras cargando rollos de alambre, postes de cemento y otro material. La convocatoria  decía que el reparto de material provenía de un programa del gobierno federal vía Sagarpa para ganaderos y agricultores que registraron pérdidas por el desborde del río. Sin embargo, vecinos sin tierras ni cultivos, sin vacas ni burros, que no perdieron ni una mata de sandía se llevaron a sus casas decenas de rollos de alambre que en el mercado cuestan 500 pesos. Fue pues la entrega de material sin control, los beneficiarios solo exhibieron credencial de elector y listo. ******* El senador Manuel Humberto Cota es dirigente nacional de la CNC y aspira a ser candidato del PRI al gobierno de Nayarit. En marzo, cuando la inundación del río Ameca causó millonarias pérdidas en la agricultura, varios afectados se reunieron en una propiedad de Armado Villaseñor, dirigente de la CNC y la Asociación Ganadera en Puerto Vallarta para explorar  probables programas de apoyo. Estaba el representante del gobernador Sergio “El Cubo” Ramírez. Como no había nada claro, apenas se enteraron que en Bahía de Banderas, estaba Cota y traía su paquete de apoyos, los agroproductores jaliscienses se fueron a San Juan De Abajo y se reunieron en la casa de un amigo, allá por las inmediaciones del lienzo charro. Cota les prometió apoyarlos pero hubo programa al cual recurrir para traer recursos. En los siguientes meses, ni él ni su secretario particular respondieron las llamadas. Ahora, a través de Sagarpa repartieron apoyos pero no a los afectados, ni a los ganaderos ni agricultores, sino a cualquier vecino con credencial de elector de por medio.

 

Comments are closed.