CONTEXTOS… De la gloria al infierno: el PAN Vallarta agoniza frente a un MC que lo sepulta

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Vaya, el Partido Acción Nacional dio un visto de vida. Su Delegación Municipal difundió una invitación a la celebración del Día Internacional de la Mujer a realizarse en sus oficinas de la colonia Independencia. Se rendirán reconocimientos a Eva Contreras Sandoval, a Marina Pérez, María Elena “nena” Sahagún y su hermana Marcionila y a María Luisa Higuera de Ruiz. Y quizá el reconocimiento más emotivo, a Rocío García Gaytán.

En esta temporada de engañosa pasividad política, mientras se observa un inusitado activismo de “suspirantes” y arrecia el reclutamiento de activos que emigran de un partido a otro, una pregunta se impone: ¿En dónde está el PAN?

No todos están de acuerdo, y más los panistas cuando en este y otros espacios, se afirma que el panismo vallartense está muerto. Es cierto, el partido, aunque degradado a delegación al desaparecer su Comité, vive, tiene una mermada presencia, tiene oficinas en la Independencia, cada mes se reúnen unos cuantos. Pero la presencia en las colonias, en todo el municipio es de cero a menos. No hay trabajo político social, ni el partido ha tomado banderas sociales y menos asume la defensa de la ciudadanía. En la última elección ganó dos regidurías pero en menos que canta un gallo uno de sus regidores, Gonzalo Guzmán se quitó la camiseta azul y se puso la de color naranja.

La época dorada del PAN se quedó en las postrimerías del siglo pasado. Pudo gobernar hasta en tres trienios en Puerto Vallarta pero al caer todos sus cuadros en las tentaciones del poder cedieron la alcaldía al PRI y desde ese momento cavaron una fosa de la cual no han podido salir. Ya van cinco elecciones de escandalosas derrotas, tres para el PRI y dos para el Movimiento Ciudadano, y no se vislumbra para cuando salgan de su ‘slump’.

La tragedia del panismo vallartense se firmó justo cuando vivieron sus mejores tiempos. De época sus camorras internas. Se pelearon a muerte en su bonanza y prolongaron hasta ahora sus disputas por las migajas. El grupo en turno que ejerció control absoluto del partido, se reparte el botín y se aseguran sus regidurías plurinominales. Desde hoy, ya todos sabemos, sus militantes también, que para el 2018 no tienen ninguna oportunidad de competir ni ganar la alcaldía.

Fue a fines del 2013 cuando el PAN tocó fondo. Se les accidentó una elección interna, por la presidencia del Comité Directivo Municipal y casi un año después de litigios internos se ordenó desde el CEN la extinción del CDM y se impuso una delegación a cuyo frente se designó a dos auténticos desconocidos en la ciudad. Fue a principios de noviembre del 2014 cuando Roberto Soto Arias recibió el cargo de “delegado” y Maribel Licea Vargas la segunda al mando. Después de ese anuncio, en la memoria colectiva, no existen esos nombres. Maribel es oriunda de Cabo Corrientes pero tampoco ha podido dejar huella.

Sin embargo, fue a principios del 2012 cuando el PAN sufrió su peor desbandada. De una convención municipal para elegir a su abanderado a la alcaldía, surgió una crisis insuperable que culminó con la salida del grupo que hoy ostenta el poder político. Ramón Guerrero Martínez y Arturo Dávalos Peña, ex alcalde y alcalde de hoy respectivamente, hicieron punta y lograron lo impensable. Hoy son los dos principales artífices de tener en la cúspide al MC y tienen todas las condiciones para hilvanar su tercera victoria electoral. Nos han confirmado esta semana que Dávalos ya prepara postularse para buscar la reelección. A menos que ocurra algo extraordinario, el señor ganará la elección. Pero, como se estila en la política, su peor amenaza se hierve en el cazo naranja y ya tiene nombre: Luis Munguía.

Las apatías de los panistas tienen consecuencias. Casi nadie lo nota pero hay una silenciosa migración de panistas. Son algo así como renuncias de militantes que no se hacen públicas pero son muestras claras del enfado de las bases hacia quienes controlan el partido. Hay unanimidad en afirmar que el ex diputado federal y local, derrotado candidato a la alcaldía, maneja a su antojo y capricho el partido. La responsable de la cartera de Promoción Política de la Mujer, Idalia González de León, es quien convoca el evento del Día Internacional de la Mujer. Es destacada simpatizante de Juan José Cuevas. Eso y más lo permite la eterna ausencia del delegado Soto Arias.

Nuestros amigos panistas nos platican que la oficina de la Independencia está en penumbras todo el tiempo. De vez en vez abren las puertas, sobre todo cada mes que se efectúa su asamblea ordinaria. Había una secretaria pero nadie sabe si es de planta. Las últimas secretarias habían sido despedidas, o renunciaron por no poder cubrir su sueldo. Es Cristina Uribe, también ligada al regidor Cuevas García, la que con larga frecuencia organiza reuniones y talleres.

De la agonía del PAN y la crisis que por separado se vive en el PRI, se beneficia el MC. Es el partido de moda pues se le augura que para el 2018 no solo mantendrá Puerto Vallarta sino las principales ciudades del estado incluyendo la gubernatura. Ni siquiera tiene caso hacer memoria de los tránsfugas que del PRI se han ido al MC. Citamos a nuestro amigo Mario Rodríguez Solís, que se reincorporó a Reglamentos Municipales y apenas demostró su conocimiento en el área, fue promovido a la subdirección de dicha dependencia. Esta semana un tal Jerry Luis Coats Cruz anunció que se va al equipo del legislador federal, Luis Munguía y se armó la gorda. En lo personal, poco sabemos de dicho personaje, lo describen capaz y amigo de César Abarca, pero se nos antoja que hay exageraciones.

Al MC se están yendo otros destacados panistas. Unos ya se adelantaron a otros que en grupo mantienen pláticas con operadores naranjas. Tampoco tienen interés en anunciarlo con bombos y platillos. Más bien se pretende la discreción. Si esos panistas dan el salto y se visten de naranjas, ni duda tenemos que a ese paso, pronto el PAN quede en un auténtico cascarón. No podemos decir lo mismo del PRI que ese partido si tiene estructura y amplia base social en todo el municipio.

Demostrado ha quedado que una elección se gana, en parte por el partido, mucho por  el candidato y más por las circunstancias de cada instituto político. Al MC se le están acomodando todas las condiciones para perpetuarse al menos otros dos trienios. Si en el 2018 se reafirman en el poder, si ganan la gubernatura hilvanarán una especie de dictadura en todo el estado. Tendrán disponible recursos, de que por cierto ya han hecho gala en estos últimos años de sobra. El PAN no tiene candidato. Los azules viven tiempos de vacas flacas. Van a perder más activos en este año. No sabemos si estén contemplando refritear alguno de sus viejos cuadros pues no tienen de donde echar mano. Claro, habrá aspirantes, de variados perfiles, pero no se ve un aspirante con capital político para competir con dignidad. Lo más optimista que observamos es entregar la candidatura a un ciudadano externo.

Si el MC tiene competencia, eso lo representa el PRI. Registra y tendrá más fugas de talentos pero eso solo es un debilitamiento relativo. El tricolor tiene uno, dos, tres o más aspirantes con largo trabajo político y social. El más avocado es el director del SEAPAL, César Abarca. Pero ahí está  Roberto González Gutiérrez, ahora rector del Instituto Tecnológico de Puerto Vallarta. También se apuntó al médico Heriberto Sánchez Ruiz. Ellos disponen de capital, económico y trabajo social a lo largo y ancho del municipio. Con quien resulte su abanderado, el PRI es el único capaz de competirle al MC.

Revolcadero

Decíamos que el PRI tiene cuadros y aspirantes a candidato hasta para prestar. Es literal la afirmación pues dentro de esos colores se calientan y se cocinan algunos prospectos que deshojan la margarita para decidir en su momento si buscan postularse por la vía independiente. El más adelantado, nos reconfirman sus promotores, es el empresario de bailes masivos, Armando Villaseñor Meda. El amigo está procurándose apoyos y trata de acercarse a Hilario “El Layín” Ramírez, el alcalde de San Blas, que ese sí, va que vuela para la gubernatura de Nayarit. El problema de Armando Villaseñor lo tiene a sus flancos pues nada le ayudan sus dos “asesores”. Nos referimos al contador Chago Flores pero también al abogado Héctor Ortiz Godínez. Nos consta de voz de sus propios vecinos. Los conocemos por que los dos son de Ixtapa y se presentan como promotores del proyecto independiente de Armando. Ya no quieren nada con el PRI pero tampoco se atreven a decirlo abiertamente. Lo reiteramos, son ellos los que en privado hablan del tema y piden apoyo. Pero, como los aspirantes del PRI y del PAN, los independientes, con el reforzamiento del MC, todos en la misma proporción se debilitan. Por lo demás, ya Paco Sánchez quemó la figura independiente. ***** ¿Y el PRD, dónde está?  La respuesta más puntual es que nadie sabe. Su último dirigente visible, Jorge Chavoya Gama, luego de su desastrosa campaña electoral se apagó y tal parece que se refugió en las aulas del Centro Universitario de la Costa de la UdeG. Él hizo su tarea. Fue candidato por órdenes superiores y ya. El Grupo Universidad, de Raúl Padilla López le saca provecho y exprime cada vez más a un cascaron de agrio sabor para los auténticos hombres de izquierda. ¿Tienen candidato? Tal vez vuelve a alistarse Max Lomelí, el propio Chavoya o se calienta Francisco Gildo. En una de esas y el gurú de la UdeG, Raúl Padilla le ordena al doctor Marco Antonio Cortés Guardado se vaya de candidato. O bien, regresen a Javier Orozco, o a Jeffry Fernández, o revisten de amarillo a otro doctor, a Armando Soltero Macías. Es más, otro de sus connotados doctores, Max Greig ya confesó el gusto por la política luego de su experiencia de la pasada campaña en el distrito. Como nadie del PRD vallartense de cepa, Max Greig, el orgullo de la colonia El Cerro, puede presumir que es diputado, suplente pero diputado del tomatlense Saúl Galindo Plazola.  Entonces, y cual colofón, el PRD tiene material, mucho y de mayor calidad, que el decadente PAN y demás chiquillada.***** Nada fácil confirmarlo pues el comentario lo recibimos justo al cerrar este apunte. Que Luis Munguía le ofreció a Ramón Chávez Lara, el conferencista y motivador, hacerlo regidor. Claro, por el PRD. Recordemos que Ramón, recién se incrustó en el equipo del diputado federal emecista. En honor a la verdad, casi no lo creemos. Ramón tiene el apoyo de su cuñado, el dirigente estatal de las Corriente Crítica, Ramón Ruelas Hernández pero algo extraño lo hizo ir a brazos de Luis Munguía. Si el cuñado le ofrece a Ramón ser regidor por el PRI, tal vez prefiera regresarse y amarrar algo en su partido. Pero el motivador ya sabe que Ruelas también quiere ser otra vez regidor. Por eso de vez en vez se cruzan por los callejones del distrito.

 

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