CONTEXTOS: El arrebato al negocio de Proactiva

0

Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Cuando hace 15 meses se hizo cargo de la administración municipal, Arturo Dávalos Peña y su equipo hallaron el desaseo total en el área de aseo público. La concesionaria del servicio, Proactiva Medio Ambiente Puerto Vallarta S. A. de C.V. tenía a la ciudad metida en un basurero; al menos cinco de las siete causales de revocación del contrato no se cumplían y configuraban condiciones favorables para solicitar la nulidad del contrato. A menos de un mes de cumplirse el plazo fatal para interponerse dicho juicio de lesividad, representantes de la empresa se acercaron a la autoridad municipal y concretaron un acuerdo para finiquitar el contrato y ponerle punto final a la concesión del servicio de recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos sólidos.

Diversas imágenes captadas la mañana de miércoles daban cuenta de la presencia del alcalde y otros funcionarios en el corralón habilitado por la empresa privada camino a Ixtapa o Avenida México, justo donde termina el asfalto. Ahí le dieron formalidad al acuerdo previo pactado por las dos partes.

A manera de indemnización, el ayuntamiento “reembolsará” a Proactiva 123 millones de pesos para resarcir eventuales pérdidas por “daños y perjuicios” o el equiparable. En principio la empresa exigía un tanto del orden de los 250 millones de pesos. De acuerdo con fuentes de los abogados de la presidencia municipal, la empresa aceptó negociar pues advirtió que perdería el juicio de nulidad.

Por lo menos dos días antes del miércoles 2, el servicio de recolección de la basura en las calles de la ciudad se paralizó. Fue más que evidente que Proactiva ordenó a sus camiones recolectores ya no salir a recoger basura de las esquinas y esperar el finiquito del contrato de concesión. En realidad, desde que en enero de 2011, Salvador González Reséndiz entregó el negocio a Proactiva, fueron cotidianas las escenas de montañas de basura en las esquinas de la ciudad. Los argumentos para reclamar el fin del leonino contrato eran abundantes.

Dados los antecedentes, y también expedientes, se percibe que los concesionarios del negocio de la basura tenían la intención de exprimir a la ciudad recurriendo a todo tipo de argucias legaloides para cobrar por un servicio de infame calidad. Existen diversos procedimientos judiciales en contra del Ayuntamiento, del que destacamos un juicio de amparo en el 5º  Juzgado de Distrito en Materia Administrativa que le permitió obtener la suspensión provisional “para el efecto de que no se ejecute la resolución que se haya dictado del correspondiente procedimiento administrativo”.

En el contrato signado por las partes se establecieron, clausula trigésima primera, se leen las cláusulas de Revocación de la Concesión. Por su contenido, cotejadas con la realidad, a todas luces se observa que no se cumplieron a cabalidad de parte de la empresa, al menos cinco de las mismas. Las transcribimos todas: no obtener o renovar la garantía y seguros requeridos, en los términos señalados en el presente contrato; no iniciar la prestación de los servicios en los términos del Programa de Trabajo; interrumpir la prestación de los servicios sin previo aviso y sin  causa justificada por un periodo mayor a 48 horas; incumplir sin causa justificada el Programa de Trabajo; otorgar el servicio en forma distinta a los términos de la concesión; no se cumple con las obligaciones que se deriven de la concesión se preste irregularmente el servicio y traslados de residuos urbanos; obstaculizar o impedir de cualquier forma la realización de las auditorias, y labores de supervisión ordenadas por el municipio.

En la celebración del contrato, pero sobre todo también en el acelerado proceso y procedimiento que concluyó con las firmas del mismo, se detectaron anomalías diversas. Son irregularidades que no pasan desapercibidas y muchas de esas observaciones se documentaron y se anexaron en el juicio de nulidad. Desde el primer momento se avisó al primer edil Arturo Dávalos que para dar el paso y recurrir el juicio de lesividad se debía acreditar todas y cada una de las irregularidades. Considerando el plazo fatal a vencer en enero, si el juicio se pierde existía el riesgo de condenar al ayuntamiento a pagar a la empresa todo lo adeudado más los daños y perjuicios ocasionados. Ahí citamos arriba que el reclamo de la empresa era del orden de los 250 millones de pesos. Por lo demás, tomando en cuenta tiempos para analizar y emitir fallos o condenas, estaba latente el riesgo que una vez presentado el procedimiento ante el Tribunal de lo Administrativo la defensa de la demandada estaba en su derecho de interponer todos los recursos y argumentos disponibles para dilatar el proceso e inclusive prolongar el mismo más allá del término de la actual administración. El riesgo de lo último sería desastroso para Dávalos Peña y su administración. Los cambios de administración siempre son de total incertidumbre y aun siendo el alcalde saliente y el que entra del mismo partido político, raramente se le da seguimiento. Ahí vemos una razón que debe animar a buscar la reelección del alcalde.

De las anomalías se pueden observar en el procedimiento previo a la firma del contrato, hallamos que al culminar el proceso de licitación nacional (31 de enero 2011) la empresa Proactiva Medio Ambiente Puerto Vallarta, no existía jurídicamente y eso se puede confirmar dando lectura al acta del fallo anunciado el 18 de enero del mismo año. En el registro Público de la Propiedad no hay anotación de la misma a esa fecha. Proactiva no concurrió, es decir, no “compró” las bases de la respectiva licitación, sino que repentinamente apareció como “asociada” a Servicios de Tecnología Ambiental S.A. de C.V.

El Ayuntamiento de González Reséndiz aprobó por mayoría calificada un 15 de octubre de 2010 otorgar en concesión el servicio del aseo público. El mismo día aprobó por unanimidad un dictamen relacionado a la contaminación ambiental presentado por las comisiones de Aseo Público, a cargo ésta por el regidor en ese entonces, Juan Pablo García Castillón. Dicho dictamen incluyó autorizar la implementación del programa Gestión Integral de Residuos Sólidos del Municipio. Al interior del equipo de Dávalos también se discute el trabajo de García Castillón.

El 1 de diciembre se aprobó por mayoría calificada el dictamen de las comisiones de Hacienda, Aseo Público y Ecología, Saneamiento y Contaminación Ambiental. En la misma sesión se autorizaron las bases de la licitación y para el día siguiente, el 2 de diciembre, se publicó a nivel nacional. En los archivos municipales no se localizaron constancia de dicha publicación y el cumplimiento de la misma queda en entredicho.

El anuncio del fin de la concesión del aseo público a Proactiva es una de las raras acciones de cualquier gobierno que reciba el aplauso unánime de los ciudadanos. Si nos remontamos a los primeros días del 2011, nos  acordamos que en aquel momento mereció gestos pero en sentido inverso. Para Chavita no fueron aplausos sino mentadas y también en grado generalizado. Es pues otra explicación del porque el PRI perdió aquella elección de 2012.

Revolcadero

El profesor José Luis García Castro se declara satisfecho, pero no del todo, luego de haber ganado la elección del domingo en el ejido Las Juntas. Derrotó a Toño Arreola. En una larga charla en la casa del amigo Rafa Montes Escopa nos contó de los malabares que hizo para poder ganar la elección. Fue una aventura planteada hace tres años, cuando el mismo grupo que apoyó la planilla de Jorge Mendoza, del que era parte Toño Arreola, lo invitó a ser secretario pero les dijo que él esperaría el 2016 para buscar el comisariado. Lo hizo y ganó a un antiguo aliado. Dijo que en enero pasado, hace casi un año empezaron las pláticas y negociaciones pero no hubo acuerdo pues Toño Arreola ya había decidido lanzarse. Sin embargo, muchos de los que le dieron el “sí”, votaron a favor del mentor. Hoy sabemos que Toño Arreola cometió un error monumental: llevar en su planilla a Dora Muñoz Vargas. El ahora presidente del ejido está de acuerdo que eso dañó a su amigo Toño.****** Por cierto, el presidente municipal, Arturo Dávalos Peña le habló a José Luis García Castro para felicitarlo, ponerse a sus órdenes y dejarle la invitación de sostener una charla para hablar de diversos temas. “tengo algunos pendientillos (con el ejido) le comentó. Dávalos y el nuevo sheriff de Las Juntas fueron compañeros de aula al menos dos años. ****** El plan para este fin de semana era agarrar callejón y recorrer todo el estado, hasta las orillas del Río de Las Cañas y escondernos en los potreros, y cañadas, lagunas y esteros y salir a la civilización a puros festejos, Navidad y Año Nuevo y a dos o tres fiestas familiares y de amigos. Pero dando cuenta de las atrocidades de esos gorilas del Fiscal Veytia obliga a repensar cambiar planes y rutas para evadir cruzar por el frente de esos operativos que espantan al más valiente de quienes piensan visitar los rincones de Nayarit. Si son capaces de recibir con golpes y mal trato al visitante, entendemos por qué los paisanos hablan de vivir en la Fiscalía de Justicia auténticos monstruos que todos los días vejan a quien ose levantar los ojos, verlos cara a cara, y preguntar por qué tal o cual cosa.

 

Leave A Reply

diecinueve − 9 =