CONTEXTOS… “El Chéfero” Ramírez, siembra desencanto entre ajidatarios de Ixtapa

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Por Gerardo Sandoval Ortiz / Esta semana se cumplió un año de haber sido electo presidente del comisariado ejidal de Ixtapa, Zeferino Ramírez Colmenares. Su mayor logro fue ese, destronar al grupo político de Marco Antonio Ortiz Fernández, pero a media gestión su comunidad se siente decepcionada pues mucho de lo que prometió desde que pidió el voto nada ha cumplido.

A quien se le pregunte sobre el desempeño del motejado como “El Chéfero”, la respuesta difícilmente diferirá. “Dijo que sacaría al “Cepillo” Ortiz y que él daría transparencia al dinero; hoy estamos peor”, coinciden los ejidatarios.

Decía que iban a ser diferente a los salientes, pero a un año de distancia no se ven cambios sustanciales. A lo más que ha llegado es despedir  a la secretaria bajo el argumento de que no daba buen trato a los ejidatarios. Para sustituir a Laurita, contrataron luego a Juanita, la eterna secretaria del despacho del abogado Miguel Ángel Yerena Ruiz. En realidad, corrieron a la secretaria por asociarla con el grupo opositor, particularmente con “El Cepillo” Ortiz Fernández.

Zeferino Ramírez es hijo de Ignacio Ramírez, uno de los ejidatarios ixtapenses tachado de gran dinosaurio, antiguo aliado del grupo que por décadas ha controlado el ejido de dicha comunidad. Pero hace un año los Ramírez se distanciaron del grupo dominante y lanzaron la candidatura del “Chéfero”. Construyeron alianzas, ganaron adeptos pero la ayuda les fue providencial. El grupo de Ortiz Fernández impuso al abogado Miguel Ángel Pimienta Torres al frente de su planilla y ahí perdieron la elección. El especialista en asuntos agrarios, tal como Ortiz Fernández, se distingue por ser un vecino incómodo (al menos en los ratos que está en Ixtapa) dicen tiene sangre pesada y ni su familia quiso darle el voto.

Los ejidatarios de Ixtapa, como la mayoría de la gente del campo, política e históricamente están vinculados al Partido Revolucionario Institucional. Son los llamados pues “el voto verde” del PRI.  En otras palabras, una inmensa y de esos cientos de ejidatarios, y aunque en menor proporción sus familias, son priistas de cepa. Aunque en el ejido se confronten los grupos, como decía el finado José “Pepo” Ortiz Camba, todos siguen siendo “priyistas”.

La candidatura hace un año de Zeferino Ramírez fue desde el principio una curiosa simulación. Supo engañar a los viejos ejidatarios, casi todos decepcionados del grupo que lidera Marco Antonio Ortiz y pudo ganar la elección. Al “Chéfero” le creyeron sus promesas. Les juró en plena campaña el discurso de que él daría transparencia al dinero de los ingresos, que por cierto son millonarios. Les prometió que puntualmente haría una rendición de cuentas, por escrito y en cada asamblea ordinaria. Les ofreció todo los apoyos, a  los ejidatarios y a las familias. Por ejemplo, a todos les daría el apoyo para que cada ejidatario afectado por indemnizaciones por la supercarretera Jala-Puerto Vallarta, cobrará lo justo por las expropiaciones hechas por el gobierno federal.

Ni una palabra ha cumplido y lo más grave, ya se le olvidó sus compromisos y a muchos otros ejidatarios ahora ni los conoce.  Así le ocurrió a un amigo del autor, en la comida del ejido el pasado 20 de noviembre. Uno del otro vive a unas dos cuadras pero “El Chéfero” le dijo no conocerlo, no obstante que la familia tiene varios miembros del ejido. Uno de esta familia, los Ríos es un damnificado por la expropiación de su parcela por el paso de la autopista en construcción.

Pero hay otro dato no menos relevante del que se quejan los ejidatarios que votaron por el hijo de Nacho Ramírez. Lo acusan de jugar con dos cartas, la del partido de todos, el PRI, y el Movimiento Ciudadano. Nos afirman que en la campaña electoral pasada simuló apoyar a los candidatos del PRI pero en realidad, por debajo del agua brindó todo el apoyo a Arturo Dávalos Peña. Nos platican semanas atrás que estuvo a punto de lograr colar a uno de sus hermanos en la subdelegación municipal. Se quedó corto por la recia oposición y rechazo de los emecistas que desde siempre apoyaron al MC. Sería el regidor Eduardo Rodríguez, por cierto de origen croquista, quien intentó negociar esa posición para los Ramírez.  Y precisamente nos dicen que el vínculo de unión del “Chéfero” con el MC fue precisamente Lalo Rodríguez.

Cuando su campaña por el ejido, Zeferino Ramírez contó con todo el apoyo de Esteban García Aréchiga, en ese entonces dirigente máximo de la CNC y el hombre fuerte en el ejido Puerto Vallarta. A él le debe todo. Pero Esteban García fue derrocado de la CNC, quiso ser candidato a  regidor y al no abrirle espacio en la planilla, se distanció del PRI. El nuevo dirigente campesino del PRI fue Armando Villaseñor Meda y siempre dijeron que fue impuesto por los hermanos González Reséndiz. Uno de estos, Rafael, candidato a diputado local y no estuvieron de acuerdo en apoyarlo.

Hay versiones de haber sido contactado “El Chéfero” por operadores del MC y que llegó a acuerdos políticos. Públicamente no se conoció pronunciamiento en ese sentido y si llegó a apoyar a los naranjas, fue también por debajo del agua. Más o menos en las mismas condiciones de su protegido el ixtapense. Sin embargo la eterna secretaria del ejido Puerto Vallarta, Chuyita García, aliada incondicional de García Aréchiga, se convirtió al panismo y apoyó con todo al abanderado del PAN a la alcaldía y ahora regidor, Juan José Cuevas García. Si alguien tenía dudas, cuando la dama se dijo convencida de apoyar al PAN, confirmaron que Esteban García no iba con el PRI. En consecuencia, Zeferino Ramírez se sintió liberado y nada le costó apoyar a una propuesta distinta al PRI y se limitó a guardar las apariencias. Así lo hizo el pasado viernes 11 al acudir a la posada de la Asociación de Ganaderos, organización que a la postre encabeza precisamente Armando Villaseñor, quien desplazó a Esteban García, el que le metió el hombro para alcanzar la presidencia de su ejido.

En razón de simular sus decisiones y es sutil cuando se trata de hacer política, hay ingenuos en el ejido que se atreven a hacerle el caldo gordo a ciertos priistas. En la cabalgata de hace dos semanas, algunos miembros del comisariado acudieron a tomarse la foto con Eliseo “El Cheo” Aréchiga. Naturalmente el presidente del ejido no acudió. Fue otro cuidado de sus apariencias.

Por muchos años, los ejidatarios se contentaban con dinero. Pero en esta mesa directiva no ha habido repartición de dinero y eso les colmó la paciencia. Les dice que no hay dinero pero ya nadie le cree. La noche del pasado 15 de septiembre, muchos se extrañaron escucharlo ver dar el grito. El honor le correspondía al titular en turno de la delegación municipal. Pero la delegada hasta el mes de septiembre, la nuera de la ex regidora Candelaria Villanueva Sánchez, le cedió el lugar y dos meses después, muchos afirman que “El Chéfero” le compró el derecho de dar el grito al delegado. Además, dicen que le gustó y que ya tiene listo otro ofrecimiento monetario para Víctor Manuel “El Cachis” Aréchiga, a fin de cederle el derecho de dar el grito para el 15 de septiembre del próximo año. “No hay dinero pero hasta financió con dinero del ejido los gastos de las fiestas patrias”, nos dijo un ejidatario. Nos pronostican que le será fácil llegarle al precio al “Cachis”, cotidiano invitado a los festejos que organiza “El Chéfero” con sospechosa regularidad.

Revolcadero

Varios amigos que asistieron a la posada de los ganaderos, la del viernes 11, nos platican que la nota rosa la dieron la ixtapense Isabel Vega Melchor, mejor conocida como “La Mely”, y su amigo Miguel Ángel Lopéz Arce. El segundo es el asistente de la regidora priista Celina Lomelí. “Mely” fue secretaria de Miguel Ángel en el DIF cuando Celina Lomelí despachaba como directora del DIF Vallarta. Nos dicen que los dos coquetearon toda la fiesta con los ganaderos, amigos por cierto del autor. Que López Arce no salía de la zona de los sanitarios y que incomodó a varios invitados. Otros ganaderos se dieron cuenta de todo el coqueteo y estaban por contarlo al anfitrión, Armando Villaseñor, pero concluyeron que no tenía caso pues servían en la atención por indicaciones del dirigente ganadero. Bueno, total que en tono divertido hasta en eso se entiende esa pareja pues también son del staff que apoyan a Eliseo “Cheo” Aréchiga, el del Pitillal que quiere abanderar a todos los priistas.  Claro, que tanto rosita debió incomodar, no solo al contador Chago Flores, sino al presidente de la Unión Ganadera Regional, Andrés Salvador Ramos Cano, el invitado especial que vino desde Guadalajara.****** Pues nada, que las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto ya tienen efectos… y son efectos negativos. Que habría más empleos, más dinero, que la economía iba a mejorar pero en los hechos, todo está resultando peor. En varias dependencias federales les ha estado avisando que después de diciembre ya no tendrán trabajo. Que hay recortes pues de empleados federales. Ya sabemos que la queja es casi generalizada de que, por ejemplo, las tarifas de luz, se incrementaron al menos en el doble en los últimos recibos. Ni modo, las primeras consecuencias, las están pagando empleados federales, los que en teoría le creyeron las promesas a Peña Nieto desde que fue candidato del PRI a la presidencia de la República.****** Y el que sigue de fiesta es “El güero gallo”. Días atrás fue electo nuevo presidente de la Unión de Permisionarios del autotransporte urbano y pudo cumplir su viejo sueño de ser el número uno de los dueños de los camiones urbanos. Se trata de Sergio López Cruz, el que es mejor conocido como “El güero gallo”.  Más o menos como que reapareció en la escena pública pues desde hace varios años andaba perdido y no por decisión propia, sino por el ambiente hostil que rodeaba a él y a sus amigos. Nuestro amigo le ganó con facilidad José María Romero Garduño, cuyos seguidores nos dicen que el error fue incluir en la planilla a Abraham Melayes Rodríguez; “aquí perdimos muchos votos”, nos expresó un permisionario que agregó que el hermano menor del legendario dirigente de la CROM, Raúl Melayes, jamás ha sabido granjearse amistades. Así es que  “El güero gallo”, acompañado de los “Marios” Aguirre y Martínez, relevan al otro Mario, a Covarrubias Ibarría. No nos queda más que felicitar al coyuliyo porque su compadre ya cumplió su viejo sueño.

 

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