CONTEXTOS… El dúo Mochilas-Munguía Vs ‘Los Davalistas’ y la disputa que viene por la alcaldía

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- La decisión ya se tomó: en dos meses, Ramón Guerrero se instala en Puerto Vallarta y con el diputado federal, Luis Ernesto Munguía van con todo a la disputa contra el alcalde Arturo Dávalos y su grupo de la candidatura a la alcaldía por el Movimiento Ciudadano.

A primera hora de la tarde del sábado 2 de este mes, Luis Munguía difundió una estampa con imágenes a medio cuerpo que permitieron ver entre exóticas palmeras a tres sonrientes personajes. Se trataba del diputado local y ex alcalde, Ramón Demetrio Guerrero Martínez, el actual presidente municipal, Arturo Dávalos Peña y el citado Luis Munguía González. Había un anuncio alentador que motivó a los seguidores de unos y otros. “Los que amamos a Vallarta vamos juntos y fortalecidos por el Puerto que Queremos! escribió Munguía. Una hora después, Dávalos compartió la misma foto. Ramón Guerrero se limitó a ser espectador. Se pudo recoger algunas opiniones, las más alentandoras y aplaudiendo el gesto de unidad.

Pero algo está claro. La mentada unidad no deja de ser mera simulación. Los tres se proponen dar en cada oportunidad mensajes de unidad a la ciudadanía pero los tres son conscientes de representar dos bloques que se encaminan a un ineludible choque.

“No nos confiamos de ellos. Aparentemente hay paz pero ellos siguen operando” nos dijo Dávalos Peña cuando se le pidió una opinión sobre el encuentro del sábado 2 efectuado en un hotel al norte de la cuidad.

Más atrás, también en un hotel de la zona de Marina Vallarta se llevó a cabo un cónclave con los mismos personajes más el dirigente estatal del MC, Guillermo Medrano y el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez. Aquella vez, se dijo que, con los dos testigos de honor, Dávalos, Munguía y “El Mochilas” pactaron el compromiso de trabajar todos por la reelección de Dávalos, Munguía sería candidato a la diputación local y Ramón Guerrero apoyaría a los dos, con atención especial en la campaña de Alfaro para gobernador en cuyo hipotético gobierno sería nominado a una secretaría.

Hoy nos afirman que Alfaro jamás repartió candidaturas ni dio línea a nadie. Se limitó a escuchar y los motivó a trabajar, a Munguía haciendo lo que está realizando y a Dávalos hacer obra y más obra pública y un mejor gobierno. En un momento determinado les advirtió que una ruptura nadie gana pero sí todos pierden. Les dejó en claro que él necesita de los dos y que deberían trabajar para garantizarle a él -a Alfaro- 50 mil votos en Puerto Vallarta para ser gobernador. Les dijo que ya no volvería él a juntarlos para esos fines. En la zona de albercas se hallaban reunidos algunas decenas de funcionarios municipales previniendo un duelo de saludos y abrazos con Alfaro. Pero éste desdeñó el encuentro y abandonó el hotel rehuyendo el encuentro con los simpatizantes del apodado “Cepillo”.

En el discurso existe armonía y en cada reunión todos refrendan su compromiso. Pero todo es fingido y simulado. No es tanto Luis Munguía sino Ramón Guerrero el que está  molesto con Dávalos y su grupo; le dolió que apenas ganaron la alcaldía y despidieron a muchos de sus seguidores y como ejemplo nos dieron tres nombres, Adolfo Solorio, Chava Benavides y Nestor Delgado.

En el equipo de Munguía-Mochilas están seguros de que Dávalos es un alcalde rehén de un reducido grupo de funcionarios y operadores políticos. Si bien Guerrero Martínez se dice decepcionado de Santiago Centeno, otros creen que desde un Memo Salcedo y todo su staff armaron la batida contra la gente de los dos diputados, Munguía y “El Mochilas”.

Al principio, y eso es cierto y confirmado desde los dos grupos, existió el pleno compromiso de trabajar por la reelección de Dávalos Peña. La ruptura Dávalos con Ramón Guerrero vino desde el principio de la administración. El primero tiene intenciones de reelegirse y el segundo ya no tiene aspiraciones a ninguna postulación. Su aspiración en todo caso es trabajar de la mano de Munguía para competirle a Dávalos y arrancarle la candidatura en el 2018. Tienen mediciones alentadoras y están seguros de apuntalar al legislador federal de tal forma que pronto se colocará por arriba del alcalde en la preferencia ciudadana. Entre ellos manejan un supuesto estudio, encargado y pagado por el grupo de Dávalos, con estadísticas que ponen a “El Mochilas” con números de aceptación popular por arriba de Dávalos.

Los brigadistas de Luís Munguía son un centenar y medio y a todos nos los definen como como auténticos guerreros, comprometidos con el proyecto Munguía y acérrimos enemigos de Dávalos. Varios de esos cuadros han sido despedidos en la actual administración, en todos los casos bajo el ardid de ser activistas de los diputados y negarse alinearse al alcalde.

En el proyecto Munguía, Ramón Chávez Lara realiza tareas preponderantes. Fue reclutado por Munguía y ahora él se encarga de perfeccionar a los nuevos headhunters al servicio de Munguía. Trabajan todos los días en las colonias populares, a veces más allá del municipio, reclutando cuadros y crean sus grupos de base con lo cual, poco a poco se construye una estructura social paralelo a la figura directiva del partido. El trabajo hormiga les permitió prácticamente apropiarse de los membretes del partido, “perfil joven” y “mujeres diputadas”.

Los motiva una fuerte razón. Se negaron no ir a la toma de protesta de la nueva Comisión Municipal Operativa no en protesta ni en veto a Gustavo Fong Patiño. El evento de aquel sábado en el salón César, de Brisas del Pacífico, abrió más la brecha que divide en dos grupos al MC. Los brigadistas comandados por Ramón Chávez Lara desdeñaron el acto para expresar su rechazo a la imposición del grupo del alcalde. Se disgustaron por negarles espacios en la Comisión Municipal en la misma proporción representativa del grupo Munguía-Mochilas. Entre los cinco notables, ofrecieron una posición a Dagoberto Alarcón, lo llamaron los davalistas y lo presionaron exigiéndole abandonar a Munguía e integrarse al grupo del alcalde, pues “éste es el bueno”.

A casi dos años del proceso de selección del candidato a la alcaldía, no es fácil aproximarse siquiera a un pronóstico sobre el desenlace. El escenario más fatalista es un rompimiento decisivo y el abrupto abandono de uno u otro grupo -el perdedor- del MC. Del lado de Munguía nadie descarta nada. A los 30 años de edad, el diputado y sus seguidores observan largo futuro y no se sienten presionados por el tiempo. Pero, sin esas presiones, no están dispuestos a someterse por Dávalos y su grupo y menos bajo agresivas políticas aplicadas desde posiciones de poder.

Los dos grupos intensifican su trabajo. “Al paso de la carreta se acomodarán las calabazas, en el camino se caerán unos y se subirán otras”, asumen los del Bronx al servicio de Dávalos. Los mochilistas, todos formidables activistas de Luis Munguía, aceptan el reto y confían que derrotarán a sus contrincantes; “renunciamos a la nómina, motivados y con convicciones, les vamos a ganar”, les contestan los inquilinos del cuartel de la calle Libertad.

Revolcadero

Los que también parecen haber comido pico de gallo son nuestros amigos del Partido Revolucionario Institucional. Este jueves 14 se celebran actos académicos de egresados del Conalep, el plantel de la avenida Francisco Villa donde presume despachar como director Eliseo “El Cheo” Aréchiga. Resulta que en una de las reuniones que estudiantes discutían acuerdos para elegir al padrino de generación y varios de los graduados propusieron al director del Seapal, César Abarca Gutiérrez. Pero como de rayo, “El Cheo” Aréchiga se opuso a lo que comparó como una aberración pues aludió a sabe que ley y reglas que prohibían invitar a un padrino de generación como César Abarca. Nos afirmaron que poquito falto para que “El Cheo” se sonara a los chamacos que le insistían en César Abarca como padrino. Al final, el director del Conalep se salió con la suya y les impuso a un cheff del que nadie supo darnos su nombre pero que les consiguió el salón del hotel Haytt Intercontinental. Los padres de familia están enojados porque van a gastar en taxi y lo que es peor, nadie sabe en donde se localiza el hotel. “El cheo” les dijo que allá por Mismaloya.***** Los que se están viendo lentos son los directivos del CBTis 68. Habían prometido resolver en una semana lo de aquella riña callejera de las cuatas vs las gemelas. Aquel conflicto se registró el jueves y en los siguientes días, la subdirectora, Olivia Rojas Alegría se hizo cargo del caso y les pidió una semana para informarles cuál sería su fallo final luego de una “expulsión” indefinida o temporal. Ya pasaron más de dos semanas del plazo y nada. Lo último que les informaron es que este jueves 14 les notifican la decisión. A la madre de la alumna Almaguer le urge para tomar decisiones, buscar otra escuela para reinscribirla. Las rivales, las gemelas de apelativos dizque italiano, ya cambiaron de escuela. Está pendiente todo lo relacionado a la judicialización del asunto. Un empleado de la fiscalía pidió el video difundido por la mamá de las mellizas, la que por cierto pide le paguen 11 mil pesos “por lesiones” a sus hijas. Y eso que solo peleó Gabriela Almaguer con una de las gemelas.******Y como para confirmar que van con todo a disputar el liderazgo del Movimiento Ciudadano a Arturo Dávalos, apenas el viernes pasado, Luis Munguía Abrió el cuarto Centro de Atención y Servicio en Las Juntas. Ahí, en la planta alta de una tienda de abarrotes es la sede de la llamada Organización Ciudadana “YoAmoVallarta”. El legislador federal se encargó de tomar la protesta a los miembros del comité y luego, aquello se convirtió en una auténtica verbena. Ahí estaba una dama que mucho trabajó en la campaña para hacer ganar a Dávalos Peña, aspiró a la delegación, la dejaron vestida y alborotada, y ahora trabaja contra el alcalde unida a Munguía.

 

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