CONTEXTOS… El factor “Peri”, clave en la fuga de panistas al MC, y ya se suman priistas

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- En la última semana ofrecimos algunos nombres de panistas que tomaron su maleta y se fueron al Partido Movimiento Ciudadano. Juan Carlos “El Meño” Rodríguez  Robles es el último oficialmente reclutado y en pláticas están por decidirse otros personajes, entre ellos Sergio García Pérez.

Bien puede decirse que el MC en Puerto Vallarta es una especie de extensión del Partido Acción Nacional. La fuerza de los naranjas es la fuerza que en su momento tenía el Partido Acción Nacional que con su división en el 2012 alimentó la débil estructura del MC previo a la elección de aquel año. Tal es la fortaleza política del MC que ya ganó dos elecciones locales y todos los pronósticos indican que llegará con la misma fuerza al 2018 y podrá mantener la presidencia municipal.

Desarticulado el PAN, el enemigo número uno del MC es el Partido Revolucionario Institucional. El antepasado fin de semana los dueños de la franquicia naranja vinieron de Guadalajara para cerrar filas en torno a la figura del alcalde Arturo Dávalos Peña. Pusieron fin a los jaloneos y ordenaron sentarse al diputado federal Luis Munguía el que amenazaba con disputar la candidatura al actual alcalde. Esos acuerdos obligan a los estrategas del MC acelerar y multiplicar trabajos de reclutamiento y en esas andan.

En los últimos días nos han confirmado detalles de las pláticas que por largos meses se sostienen con el último panista que osó con disputarle el control del partido al actual regidor Juan José Cuevas García. Estamos de acuerdo en que todos sabemos que el dos veces ex diputado se convirtió en amo y señor del PAN. Quizá esa es la condena del partido blanquiazul pues la misma deserción de Josefina Ibarría se le atribuye a él. Cuando a finales del 2014 los panistas intentan reconstruir de sus cenizas al partido, Pina Ibarría y su grupo, el heredado del su hermano Chema Ibarría, acordaron postular una candidatura de unidad en torno a Ricardo Ponce Ibarría. Destacados militantes, como Antonio y su hijo Daniel Canales fueron parte del acuerdo. Pero, abierta la convocatoria, el motejado como “El Peri” presentó la candidatura de doña Olivia Pérez de González. Aquel incumplimiento, el enésimo del regidor, resultaría la última estocada a su partido. Consecuencia de aquel desatado proceso interno, Pina Ibarría terminaría abrazando el color naranja. Ha sido bien recibida, le cumplieron con una plaza, le permitieron ejercer trabajos de operación política y ahora se desempeña como titular de Tránsito Municipal.

Si el Ricky Ponce ve que a su madre la atienden bien en el MC, es natural se crea que su futuro político lo sienta más cerca del MC que del PAN. Sin embargo, como que no se ponen de acuerdo o más bien, todos están de acuerdo en que no es aun el momento de emigrar del PAN al MC. En el PAN todos lo ven fuera del partido e inclusive, nos afirman que en la última elección operó a favor del MC y sus candidatos. Conviene a los emecistas mantener dentro del PAN a casi un centenar de simpatizantes. Son tantos y de tanta fuerza capaz de descarrilar procesos internos, como ya ha ocurrido.

No es sencillo para el Ricky Ponce su proceso de metamorfosis. Tiene profundos conflictos de intereses. Tras su fallido intento de presidir al CDM del PAN fue cobijado por el grupo en el poder de su partido, lo convirtieron en consejero estatal y representó a Miguel Ángel Martínez en la elección interna. Sin embargo en donde todos coinciden es en colocar al cachorro de doña Pina Ibarría en un panista con pie y medio dentro el MC y el otro medio en el PAN.

Los amos del PAN, también los del MC, le ponen atención a Antonio Canales García. En el MC lo tienen bien cotizado y en el PAN, saben que lo perdieron después de aquella canallada que les hizo el propio  “Peri” Cuevas. Es un guion parecido a la tragedia de Pina Ibarría y su grupo. Nos acordamos de aquel día que saludamos a Toño Canales ir de oficina a oficina en la planta alta del palacio del gobierno municipal. “Voy en la planilla del Peri”, nos dijo. Hacía trámites para obtener sus documentos y cumplir requisitos de inscripción. Pero Juan José Cuevas se las volvió a aplicar a los Canales. No les cumplió al momento de integrar la planilla y el acuerdo se rompió. Así se robusteció el grupo que dentro del PAN no quieren saber nada del “Peri” al que consideran el factor de las divisiones.

Pero, tampoco es sencillo que los Canales tomen la decisión de irse del PAN. Toño Canales es el padre de Daniel Canales. Irse del PAN afectaría al cachorro pues los propios panistas están dejando correr la versión de que la designación de Daniel Canales González como juez oral la logró gracias a su cercanía con el senador Chema Martínez.

No se sabe a ciencia cierta qué le conviene más al PAN, si decidirse de una vez por todas cortar de tajo y expulsar de sus filas dimensiones a quienes tienen bien identificados como piezas de un ajedrez político que no responde a sus intereses sino a los del MC. Saben el daño que les ocasiona pero prefieren mantener una membresía inflada y engañosa, un padrón de militantes que se aproxima a los mil activos plagada de simpatizantes naranjas que en cada proceso interno van aleccionados a romper la unidad.

Los Canales, los Ponce-Ibarría, los Murguía-Cibrián, otros descendientes de los Dávalos, los Salcedo, parientes, compadres, amigos de muchos mochilistas, ahí están, en el PAN, pero respondiendo a los intereses y a las líneas que salen de oficinas color naranja. Es de dar pena que el PAN, más o menos esté convertido en una sucursal del MC. Y sí, todos juntos sumarán fuerzas para convertir a Enrique Alfaro Ramírez en gobernador de Jalisco y refrendar también en el 2018 a Arturo Dávalos en la alcaldía de Puerto Vallarta.

Revolcadero

Si todo ocurre como se le ha hecho saber el autor, en semanas, quizá en los meses venideros, otro grupo de panistas, avisarán que se van de Acción Nacional para integrarse al Movimiento Ciudadano. En este momento no estamos en condiciones de revelar quiénes son pero sí les podemos adelantar que se trata de un grupo de tres o cuatro decenas de militantes activos del PAN. Y por cierto, también nos aseguran que otros priistas están con el mismo dilema y que a nadie se le haga raro que en los próximos meses sigan los pasos del Jerry Coats, del motivador Ramón Chávez, David de la Rosa y otros tantos que cambiaron la del tri para ponerse la naranja.***** Por cierto que ya andan desatados los amigos del PAN para volver a elecciones por la dirigencia del partido. No se sabemos si desapareció la Delegación Municipal y revivirán al Comité Directivo Municipal pero ya hacen campaña. Uno de los aventados es Juan Pablo Ruiz Bernal, un jovencito que desde el vientre ha mamado doctrina azul pues es nieto del fundador del PAN don Guillermo Ruiz Vázquez y que ahora mismo es el jefe de la cartera de Comunicación Social del partido. Si el PAN planea a largo plazo su fortalecimiento, él debería ser el próximo dirigente. Pero, seguro que Juan José Cuevas alzará su voz y propondrá a uno de los suyos. Sabe del daño que hace a su partido pero no está preparado para compartir el poder. Es más, nos aseguran que ya se puso de acuerdo para mandar a la maestra Idalia González de León, que, dada la correlación de fuerzas, a ella ni a ningún incondicional del “Peri” se le puede descartar”. ****** ¡Ha! Nuestros amigos priistas, promotores del médico Heriberto Sánchez Ruiz nos dicen que no nos olvidemos del proyecto que encabeza el empresario concesionario de los taxis del aeropuerto. Ya desde el año pasado hemos abordado el caso de Heriberto Sánchez. Ha hecho alianzas con el abogado Miguel Ángel Yerena Ruiz y poco a poco ha ido sumando adeptos a lo largo y ancho del municipio. Preocupa a, los dueños del PRI que le han lanzado coqueteos hasta para entregarle las riendas del partido. Más bien se nos antoja como una treta para amarrarle las manos, aplicándole aquella regla no escrita de que, el presidente del partido en turno, nacional, estatal o de cualquier municipio, debe abstenerse de procurar la candidatura.

 

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