CONTEXTOS… El ‘gandallismo’ de Gustavo González alborota el avispero dentro y fuera del PRI

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- La apuesta ya está en la mesa. Gustavo González Villaseñor convenció a los “grandes”, a Aristóteles Sandoval y subordinados, de existir un mejor futuro para el PRI con su hija Teresita despachando al frente de la DRSE, en calidad de nueva líder de los maestros.

Lo repentino estaba medido. Una andanada de cuestionamientos recibió la noticia del relevo del mariachero de Talpa, Roberto Palomera Preciado. Lo menos fue la sentida crítica de no cuidar las formas del nombramiento del nuevo delegado regional en la DRSE. A los amigos del ex alcalde de Talpa de Allende no les gustó que de la noche a la mañana le notificaran que Teresita González Córdova ocuparía el lugar del líder de “la paisanada” de la sierra.

En lo particular nuestra calificación hacia la labor de Palomera Preciado no fue positiva. Más bien está reprobado pues todavía ni permiso pedía para ser recibido en su segunda casa y ya se sentía dueño de la ciudad y de su partido. Porque en esas andaba Roberto Palomera, presumiendo a todos que sería candidato a presidente municipal de Puerto Vallarta y emularía nada más y nada menos, al no bien recordado Ramón Guerrero, “El Mochilas”, que fue primero alcalde de Ayutla y luego de este balneario.

González Villaseñor avivó el avispero dentro y fuera del PRI cuando la semana pasada guió a su hija Teresita a la oficina principal de la DRSE. De la noche a la mañana se ejecutó el desalojo de Roberto Palomera. Para ello contó con la incondicional complicidad del regordete secretario estatal de educación, Francisco Ayón López. Los menos apoyaron el relevo y los más dejaron sentir su desaprobación.

Gustavo González Villaseñor se ganó a pulso todos los cuestionamientos. Lo de gandalla es lo de menos. También es menor que el todavía dirigente del PRI se preocupe por el bienestar de su familia, de sus hijos y sus amigos y haga menos al resto. Lo preocupante en todo caso es la lectura que se desprende del bochornoso relevo en la DRSE. Amigos priistas nos comentaron que el tragón de Gustavo ha hecho una invitación abierta al priismo a irse del partido.

No, no. No es interpretación personal. Al nombrar a Teresita al frente de la DRSE, la lectura más socorrida tiene que ver con la figura de ver a un Gustavo abriendo la puerta del partido y extendiendo la mano a los militantes salir e irse a otros partidos. Lo de menos, y eso es respetable, la capacidad y preparación de Teresita. Tal vez ella está preparada para ejercer esa y otras importantes funciones de gobierno. Lo grosero es la forma, haber llegado de la mano de papi y desplazar a un maestro visto como una pieza importante en el engranaje de la unidad partidista.

Sentarse y lidiar con el magisterio no es una chamba menor. Cierto, es llegar y hacer política y más política pues raramente hallarán soluciones a la problemática del sector educativo.  Le llega del cielo a Teresita la oportunidad de lucirse y demostrar capacidad para cosas mayores. Porque hasta hoy, lo único a presumir de su foja curricular es haber sido asistente de su padre y coordinadora de la fracasada campaña electoral. Es hora de demostrar que está hecha para grandes cosas en la política pero de inicios, ha empezado mal. No heredó el carisma natural de su padre y por ende está obligada a despojarse de sus poses y vicios. A estas alturas, la fama del Gus ya es negra y despide un tufo repelente a la sociedad.

Sin embargo, ha sido dentro del PRI en donde se analizó el lado positivo del escandaloso relevo. Esa es la apuesta oficial. El sector más mesurado del priismo estima que el arribo de Teresita a la DRSE solo causará un efecto pasajero y después, se perderá en la memoria colectiva. La apuesta se enfoca en el potencial natural de Teresita, que nos lo venden como de alta aceptación en el círculo de sus amigos y conocidos. Asumen que la crítica temporal es eso, golpeteo momentáneo, principalmente de los adversarios en el ejercicio de la política, que pronto desparecerá. Será en ese momento, cuando aparecerán las virtudes y comentarios positivos, aplausos y porras para la hija de Gustavo. Eso nos afirman nuestros amigos comunes de Teresita. Nos afirman que la dama tiene pegue entre los jóvenes, que es aceptada y bien vista, y que al PRI le atraerá muchos simpatizantes.

No correrá mucho tiempo para estar en condiciones de sostener si fue la desvergüenza y el canibalismo rapaz de Gustavo lo que motivó a correr al talpeño Palomera. O bien, veremos si los amigos de Teresita le responden y corren en masa a declararse priistas y seguidores de la hija del Gus, porristas y activistas de las futuras campañas. Nosotros tenemos dudas del segundo escenario pero no somos nadie para darlo como descarte.

Ahora, lo que es cierto, es que esa y otras decisiones han roto la unidad partidista. Dio nuevos ánimos y más motivaciones a individuos como Pancho “El Chuletas” para declararse ofendidos y decepcionados por el actuar de los mismos de siempre, de quienes usufructúan los beneficios que da el partido. A Gustavo González Villaseñor, hoy y ahora más, lo tachan de ser uno de esos priistas que toda la vida van de teta en teta, siempre viviendo del presupuesto público, ocupadores de espacios cerrados a la militancia. Y justo cuando festejaban su jubilación, aparece para imponer a su hija en una posición con acceso a buen sueldo, mano al cajón y control de plazas.

A eso le llaman invitación a irse del PRI y lo deleznable es que lo acreditan a su dirigente y lo aplaudan los de arriba, el gobernador y compañía.

Revolcadero

Si el PRI pierde la gubernatura en el 2018, como es el vaticinio popular, muy probablemente será por la división que ya empieza a sentirse. En Guadalajara  nos platican que al gobernador Aristóteles Sandoval le hacen más caso los legisladores de otros partidos que los del PRI. Que los dos senadores, Arturo Zamora y Jesús Casillas están distanciados de Aristóteles y su grupo. Las relaciones tampoco son buenas con la diputada Rocío Corona Nakamura. Ya todos saben del choque que hay con el ex alcalde de Guadalajara Ramiro Hernández. Este señor, no le recibe ni las llamadas le contesta al gobernador. Siempre se justifica que atiende asuntos de la campaña en Sinaloa, a donde lo mandó el CEN priista. Así empezaron los panistas que al cabo de tres sexenios perdieron el gobierno del estado.****** El vecino Moisés Guerra Mota, hijo de Adrián Guerra Padilla, y el jalisciense Carlos Lomelí, son dos de los más acaudalados diputados federales del Movimiento Ciudadano. Nos atrajo la atención el hallazgo de un reportero del periódico La Razón en donde resume que estos dos tienen entre sus bienes lujosos vehículos hasta un avión particular, decenas de inmuebles, un total de 233 millones de pesos, entre los dos y solo en propiedades. El amigo del “Mochilas”, el que le surtió las medicinas para sus farmacias de barrio, reportó ser dueño de 38 inmuebles y que todas sus propiedades las adquirió al contado. El hijo del ganadero y empresario del ramo de la venta de materiales de construcción, vecino de San José del Valle, tiene cinco terrenos y locales, todo un patrimonio de 65 millones de pesos. No sabemos cuál es ni si es la parcela donde hay carreras de caballos, pero un solo terreno al otro lado del río Ameca dijo tener un valor de 45 “melones”. Entre sus propiedades también las hay en Puerto Vallarta. Moisés Guerra y Carlos Lomelí, los dos del MC, son de los millonarios entre los 500 diputados federales.****** Caray, algo debe tener Puerto Vallarta que atrae a toda clase de científicos. El nuevo subdirector de Ecología Municipal, un cargo humilde y que va de segunda a tercera categoría, presentó carta-credencial de ser “maestro en ciencias nucleares”. Es Albino Garay de la O. Dicen “tiene la encomienda de preservar, proteger y cuidar la riqueza natural” del destino. Fenomenal reclutar científicos con tal nivel de estudios. O podría ser que basta y les extienda la invitación el alcalde Arturo Dávalos para tomar vuelo e instalarse en la ciudad bajo el juramento y compromiso de aportar todo en bien de Puerto Vallarta.****** Todo indica que pillaron a la ex regidora Doris Ponce haciéndola de aviadora. Que ni siquiera vive en la ciudad pero que religiosamente cobraba su chequecito. Es un misterio quien tiene esa carta poder y acudía a firmar de recibido su sueldito. Claro, tampoco nadie sabe quién permitía tal atrocidad. Exhibida la dama, el alcalde Arturo Dávalos salió al quite y dijo que no se presentaba a trabajar la tal Doris Ponce por estar barrigona y que se trataba de un embarazo riesgoso. Total, todo un  misterio porque todos sabían que la ex regidora no es parte del grupo de Dávalos y cuando el reparto del pastel, de la chamaca estaba que echaba lumbre y sapos pues no le dieron esa dirección que exigía. Como dice Vidal Quintero, le dieron “pan y calla”, su aviaduría, y tan tan. *****Que los amigos de Fernando González Corona y los panistas salten de alegría y elevan ruegos al cielo y les de el “si”, encaja en lo normal. Pero que algunos amigos priistas, también festinen el regreso del magnate de los tiempos compartidos a la política, que sea candidato a alcalde, y digan públicamente que votan por él, ya es una locura total. Entendible sí, pero nosotros acá no lo entendemos. Los panistas lo necesitan como una tabla salvavidas para las olas pues será quien les de oxígeno puro. Lo que podemos entender de los priistas lo comparamos con la queja del Yiyo López Joya que se mofa de sus amigos por salir a festejar las derrotas de su América. Para hacernos entender, no son pocos los priistas que alientan y aplauden el retorno de González Corona pues lo ven a él como el único capaz derrotar al MC. Pero algo no hacen bien nuestros amigos del tricolor pues en la pasada campaña imploraron a los panistas dar el voto al PRI de Andrés González Palomera por verlo como el único con probabilidades de ganarle a Arturo Dávalos. Eso el año pasado. Para el 2018, los priista no confían en sus gallos. Son los no amigos de César Abarca porque los amigos del director del Seapal están a muerte con él.

Eva Contreras-Fernando González

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