CONTEXTOS: El PAN Vallarta sigue pagando el precio de las deslealtades

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Nos causa asombro que una semana después de las elecciones en el Partido Acción Nacional, se mantiene viva la comidilla política entre buena parte de la militancia. La constancia fue la negativa a toda insidia y la tendencia, la reiteración a los señalamientos y acusaciones gritados en las tres semanas de campaña interna y en la última semana.

Frente al autor hubo quién negó “semejante injuria” la de grillar y hablar mal de Idalia González de León pero mantener el dicho de “ella fue de (no) a negociar con Ricky”.

A resumidas cuentas, por el lado de los derrotados, mantienen la posición de ser Ricardo Ponce Ibarría un presidente del partido gracias al voto de panistas enmochilados y eso le resta independencia y coloca al PAN en camino a ser franquicia del Movimiento Ciudadano. El voto mayoritario eligió al de apodo “El Ricky” pero le niegan capacidad e independencia. Al mismo tiempo se duelen de haber sido traicionados por negociaciones a escondidas y ahí vuelven a señalar a la maestra Idalia.

De nuestra parte confesaremos que mucho de lo que hoy nos dicen lo desconocíamos hasta antes de la elección interna. Pero si podemos recordar que desde nuestro primer escrito sobre el tema colocamos a Idalia González de León más cerca de Ricky Ponce que de Juan Vázquez. Si hubo un acuerdo con Hugo Lynn Almada y Miguel González Guerra -también en lo oscurito- y a ellos los traicionó, lo ignorábamos. Pero consignamos que ella votaría a favor de Ponce Ibarría indicativo de haber jugado a la vista externa.

Pero más allá de intrigas y traiciones, de pactos y acuerdos no respetados, se impone una razón principal y esta tiene que ver con la fuerte presencia de “panistas que no son panistas” en Acción Nacional. No muy en el fondo es el factor de desunión, el voto por el que todos se pelean pero al mismo tiempo todos lo niegan. Es la consecuencia de la irresponsabilidad generalizada de los panistas, desde la dirigencia nacional y estatal y local, hasta de los mismos militantes.

Vamos por partes. En la recta final de la campaña interna fue perceptible que simpatizantes de las dos planillas intentaron ganar el voto de los varios cientos de panistas vinculados al MC y particularmente a Juan José Cuevas García y Gonzalo Guzmán. Lo hicieron emisarios ligados a los Vázquez pero entendieron que la intención de militantes panistas pintados de naranja se inclinaban en favor de Ponce Ibarría. La reacción fue entonces intensificar las acusaciones y hacer de eso lo una herramienta como un último esfuerzo para revertir la tendencia. Hace tres años, el mismo señalamiento funcionó para conseguir la anulación del proceso y los Vázquez creen que tienen pruebas para repetir el mismo resultado y amenazan con impugnar el proceso.

Hoy, como en aquella elección entre doña Olivia Pérez y Ricardo Ponce Ibarría, todo se reduce a lo mismo. Es la fuerte presencia de “panistas no panistas”, los llamados “panistas enmochilados” la braza que azuza la temperatura y quema las bases del endeble panismo vallartense. La responsabilidad es de todos, de la militancia y de los dirigentes. Los dirigentes y los órganos inquisitorios del partido no se han dado a la tarea de hacer su trabajo pero tampoco los militantes han sido incisivos en solicitar expulsiones y aportar pruebas contundentes. Que se sepa, a la Comisión de Orden del CEN panista han llegado a cuentagotas solicitudes de castigo y expulsiones provenientes de Jalisco. Hubo algunos expulsados y la mayor parte de los convertidos en emecistas lo hicieron por decisión propia y no a modo de “sentencias” de los órganos deliberativos del PAN.

Nuestros amigos panistas lo saben y están conscientes de ello pero en sus momentos de crisis, como el de las últimas dos elecciones por la dirigencia local, cierran los ojos a la realidad y reparten culpas. Para ellos, los periodistas también son culpables de su tragedia o al menos, los tachan de corruptos, de recibir dinero para hablar de su “candidato” o bien, de responder a los dictados de oficinas del gobierno municipal. Desde su óptica, los buenos de hoy, serán los malos del pasado. Nosotros lo vemos igual, los declarados hoy como buenos, mañana seguramente será los malos. Esa es la tendencia observada en años, poco más de dos décadas. También incurren en sorprendentes hallazgos, la de convertir en paladines de la prensa independiente y objetiva, a quienes en el pasado acusaron de ser lo peor del periodismo vallartense.

Nadie del lado de los Vázquez admite arrogancia y soberbia en “el junior” del candidato que desmereció rechazos cuando se dejó arropar por panistas vinculados a la ex senadora Eva Contreras. Ahí están por lo menos un testimonio de un militante que sin declarar simpatías en favor del adversario –Ricardo Ponce- avisó dejar de apoyar el proyecto “Vázquez” por intolerantes actitudes de Juanito Vázquez. Si la memoria no nos falla eso publicó Ramsés Moedano en Facebook el miércoles 16. Buscamos, hallamos y rescatamos  la esencia de su publicación: “Al inicio de este proceso pedimos la unidad de nuestro partido, por cosas extraordinarias no se pudo dar tal acontecimiento y me incline apoyar la planilla de Juan Vazquez. El día de hoy con todos los diálogos que ha hecho su hijo por este medio informativo, que lo único que se ocasiona es desunir más a nuestro partido, RETIRO MI APOYO. Ahora en la asamblea me presentaré a escuchar propuestas y votaré por la mejor opción…”.

El muchacho resultó más beligerante que su tía “La Santos” y en su calentura amenazó con impugnar su derrota. Esa arrogancia y soberbia le impide ser humilde y con esa actitud aceptar un resultado en donde no se pierde la vida.

Si hace cinco años los dirigentes del partido tomen decisiones probablemente el PAN estaría limpio de eso que ellos mismos aducen es basura y no panistas de convicción. En realidad, los ideales se perdieron hace muchos años en ese partido pero eso no es suficiente para menospreciar a un militante comprometido. A estas alturas, 100, 200 o 300 militantes, todos serían de pura sangre azul como dictan y obligan sus cánones estatutarios. La mancha naranja no sería causa ni factor de las camorras vistas en cada elección interna y se hubieran ahorrado el voto para “El Peri” y Gonzalo Guzmán.

Nosotros creemos hallar, y es una mera suposición, que a los panistas le asusta su realidad, su realidad de reducirse el PAN a un partido de decenas y no cientos ni miles de militantes. No creen en limpiezas de sangre pues asumen que echar a sus hermanos enmochilados, sus dos o trescientos de militantes convencidos los hará ver más chiquitos que el PRD, Morena y demás chiquillada. De nuestra parte, los animamos a dar el paso de las expulsiones, hasta quedar esos 250 que acudieron el domingo antepasado a su asamblea. Se evitarán corajes y dejan de lanzar culpas a sus hermanos de color, a los de color naranja y también a los periodistas.

Revolcadero

En el siguiente y breve escrito podemos confirmar que en el PAN ni llega ni privará la unidad y sus militantes se mantendrán como hasta ahora, unos –los perdedores- se van a casa y los ganadores a “administrar” el partido. “Y ahora pues solo voy a esperar que los que fueron a votar por Ricky se pongan a trabajar por el partido…ya quiero ver organizando las estructuras, cuadros, domingos comunitarios y sobre todo en campaña a gente como: Pina Ibarría, Dulce Palomera, Taydé Cuevas, Julio Tamales, Raúl Melín, Agustín Ortiz, a las hijas de Elisa Ramírez, a los parientes de Emilia Venegas, etc….que asi como fueron a apoyar con su voto a Ricky igual lo respalden en la chamba…”. Si consideramos que el autor del escrito anterior es un allegado a Eva Contreras y ex colaborador de Eva Contreras aquí se cumple la mexicanísima: “cuando la perra es brava…”. *****Por cierto, nuestros amigos del Movimiento Ciudadano ya están festejando por el reclutado estrella en Nayarit. El cachorrito del Antonio Echevarría Domínguez, el famoso “Tigre Toño”, ya les dio el sí y a menos que algo extraordinario ocurra en los siguientes meses será el abanderado del MC a gobernador de la vecina entidad. El PAN recurrió a sus memorias y se acordó que “El Tigre Toño” los traicionó cuando apoyaron su candidatura, le ayudaron a ganar la gubernatura y luego los atacó hasta casi desaparecer al panismo cora. Acción Nacional se la jugará con Polo Domínguez, a la postre familiar de los Echevarría, quien ya pidió licencia para separarse de la alcaldía de Tepic y dedicarse de tiempo completo a preparar su candidatura. Le recomendamos a nuestro amigo Pepe Castañeda que se vaya comprando su camisa color naranja y arroje a la basura su ropa azul. Ni modo ese será el nuevo uniforme de mi amigo locutor y ni cuando esté en cabina de La Patrona se le debe quitar. Y que no se haga el desentendido mi amigo el notario público número 33 de Nuevo Vallarta. Jorge Armando Bañuelos Ahumada se vestirá de color naranja y también los paisanos, Adán Meza Barajas y el sobrino, Marco Antonio Meza Echevarría, titular el primero de la notaría 29 de Bucerías y el segundo de la número 34, allá en La Peñita de Jaltemba.  ****** En tanto se mantiene vivo el debate de municipalizar el Seapal, esta semana se informó que la paraestatal ha sido acreedora del Premio Nacional de la Fundación Gonzalo Río Arronte. El reconocimiento se debe a los altos estándares en temas como el servicio continuo, la eficiencia comercial y la transparencia en la información disponible al usuario. “El director general Cesar Abarca Gutiérrez se mostró orgulloso de encabezar una institución que cuenta con personal técnico, de campo y administrativo, que labora cada día para brindar un servicio de calidad a la población” se indica en el boletín donde se da a conocer la noticia a los vallartenses. La Fundación Gonzalo Río Arronte otorga dicho galardón como parte de su programa Agua cuyo objeto es fomentar la conservación del  recurso hídrico y mejorar su gestión; se reconoce además los proyectos de beneficio social, y como tal, en Puerto Vallarta se aplaude el programa de los “bebedores escolares” y el programa “agua para todos. ****** Entre la noche del sábado y madrugada del domingo ocurrió un accidente en el antro El Domo, propiedad de Toño Landeros quien temporalmente lo tiene en renta. Un chamaco del fraccionamiento Idipe de Ixtapa estaba de fiesta con sus ex compañeros de primaria y en el clímax de su reencuentro cayó de la segunda planta al piso de abajo. El descuido ocurrió cuando se acercó a un barandal que no resultó tal sino una lona lo cual no impidió irse abajo. Se ignoran otros detalles pero la primera impresión apunta a la falta de medidas de seguridad del antro para sus clientes y eso significa más chamba para el equipo de Protección Civil que comanda Adrián Bobadilla, mejor conocido entre sus amigos como “El Semáforo”. Todo adolorido, con un diagnóstico nada alentador y la recomendación médica de irse a Guadalajara, “El Nata” vio el amanecer del domingo en la cama de un hospital.

 

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