CONTEXTOS… El PRI Vallarta: entre la renovación del CDM, los ‘candidateables’ y los González Reséndiz

0

Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Aquel domingo 20, Roberto González fue uno de los muchos priistas que abandonaron las instalaciones del partido luego de esperar dos horas y media a su dirigente estatal Socorro “El Coco” Velázquez.

Pero, si de paciencia se trata, nadie le puede reclamar González Gutiérrez haberla perdido cuando se habla de aspiraciones políticas. Ahora que ha sido renovado el Comité Directivo Estatal, ex el director de la Univa y actual número uno del Instituto Tecnológico de Puerto Vallarta ha refrendado su lealtad al partido, pero también su aspiración a ser considerado candidato a la presidencia municipal.

En realidad, el PRI se conduce acorde a sus prioridades y la selección de sus candidatos no es un tema en su agenda inmediata. Es de mucho interés, sí, y son sus aspirantes quienes apuran al partido.

Posterior a la visita de “El Coco” Velázquez pudimos dialogar con Roberto González. También contactamos a otros actores del tricolor y en todos los casos dos temas se impusieron en la mesa: la renovación del Comité Directivo Municipal y la candidatura a la alcaldía.

Hasta hace unas semanas propios y extraños daban a Iván “El Tigre” Bravo Carbajal como el más sólido de los aspirantes a la dirigencia del partido. Los menos optimistas daban por amarrado al hermano del ex alcalde, Javier Bravo y aseguraban que todo era cuestión de los tiempos para protestar como relevo de Gustavo González Villaseñor. Pero los hechos demostraron que el consenso no se completó. Andrés González Palomera se quejó de haber sido engañado por su amigo Gustavo; “sí, habló conmigo pero yo no le dije lo que fue a decir”, confió.

No se sabe a ciencia cierta la posición que guarda González Palomera respecto al partido. A él fue al primero que le ofrecieron las riendas de partido pero se mostró desinteresado. Fue posterior cuando se abrió el proceso de auscultación entre los notables del partido y cuando surgió la propuesta de Iván Bravo. Hoy, hay quienes aseguran que Andrés reaccionó y procura allanarse el camino para ser otra vez presidente del CDM.

Los nombres de los últimos tres alcaldes de origen priista son una cosa cercana al sinónimo de escándalo en el municipio. Andrés González  siempre ha comentado a sus amigos que la campaña electoral le permitió palpar a qué grado los vallartenses detestan a Gustavo González Villaseñor, Javier Bravo Carbajal y a Salvador González Reséndiz. El apellido más odiado es el último, quizá el factor más poderoso que hizo al PRI y al propio Andrés perder muchos votos. En la memoria de los vallartenses estaba Salvador González Reséndiz y uno de ese mismo clan, Rafael González hacía campaña en el distrito y en Puerto Vallarta. Y por si fuera poco, González Palomera recorrió muchas colonias de la mano de otro de la lista de tres, de Gustavo González.

Lo González Reséndiz intentan disimular total desinterés en la política local. No es así. Su instrumento principal es Eliseo Aréchiga Castillo a quien le han provisto de algunos recursos en una anticipada precampaña que nadie le ve futuro. El apodado como “El Cheo” es una moneda de cambio cuyo dueño son los hijos de Rafael González Pimienta. Con él mantienen presencia política en la ciudad y él será el instrumento para obligar a los demás actores llamarlos a la mesa de las decisiones.

Los González Reséndiz no son tontos y fueron de los primeros en reaccionar cuando advirtieron que Iván “El Tigre” Bravo se enfilaba libre a la dirigencia del partido. Ellos le deben a Javier Bravo la oportunidad que llevó a Salvador González a la alcaldía. Pero, como muchos, ya en la alcaldía, Chavita se acordó que era hijo de papi, que nada le debía a Bravo Carbajal y que todo el logro fue producto de su esfuerzo y de su padre. A las primeras de cambio, es más, en plena campaña electoral, rompieron relaciones.

Uno más que el otro, los hermanos González Reséndiz son los primeros interesados en torpedear a Iván Bravo en su camino a la dirigencia del PRI. A ellos no les interesa saber los acuerdos de los demás grupos sino lograr echar abajo el proyecto del hermano de Javier Bravo.

Lo de Iván Bravo no es ninguna puntada de nadie en particular. La familia de Javier Bravo se decía un tanto enfadada por el trato de muchos priistas posterior al gobierno de Javier. Habían decidido mantenerse alejado del activismo político pero cuando ocurrió el desastroso gobierno de Salvador González, por curioso que parezca, los priistas reconocieron el trabajo de Javier y les abrieron las puertas del partido. Lo que hizo Javier Bravo es cosa de niños comparado a los abusos cometidos por los hermanos González Reséndiz al amparo del poder.

César Abarca Gutiérrez es sin dudarlo un actor principal en el juego del tricolor. Fue él quien le abrió las puertas del Seapal a Iván Bravo al designarlo coordinador de proyectos especiales. En realidad, el gran aporte del hermano de Javier Bravo fue poner a disposición del Seapal el programa de los bebedores escolares. “El Tigre” suma casi quince años de haberse sumado a la asociación New Life, que en uno de sus principios prohíbe recibir financiamiento de entidades de gobierno precisamente para mantener su autonomía.

Ignoramos cuáles son los razonamientos de los asesores y operadores políticos pero percibimos algo que no cuadra en esta singular “sociedad política”. Si César Abarca no sabe aprovechar la alianza para sus intereses pudiera convertirse mañana en un problema con el que deberá lidiar para sortear obstáculos y alcanzar su objetivo, la candidatura a la alcaldía. Ahora, Iván Bravo tampoco necesita de César Abarca para construir una carrera política propia. Quien conozca a “El Tigre” deberá saber que éste se conduce con absoluta independencia de su hermano el ex alcalde y que si uno al otro se han apoyado, esto obedece al origen de un mismo linaje y jamás que uno al otro le debe tal o cual favor político.

Es unánime que todo el priismo vallartense afirme que César Abarca será el próximo abanderado. Pero ni él ni sus operadores tienen mucho margen para cometer más errores. Hacer suya la aspiración de Iván “El Tigre” puede convertirse mañana en un gran dolor de cabeza pero si saben trabajar, convertirán todo en un universo de condiciones favorables.

La carrera política, como cualquier carrera de fondo, es una competencia de condiciones físicas y exigen enorme paciencia. Aquí es en donde observamos a Roberto González Gutiérrez, el director del Instituto Tecnológico de Puerto Vallarta. Ya gritó que él está en la lista de los aspirantes y que le competirá a César Abarca, a Heriberto Sánchez, a todo aquel con pretensiones de ser candidato. Si a César Abarca logran sus adversarios propinarle el gran tropezón y arrebatarle de sus manos la candidatura, no solamente estará Sánchez Ruiz, sino Roberto González como un aspirante serio que ofrezca al PRI la lealtad de un militante capaz y preparado para asumir el reto. Nadie le podrá reclamar a  Roberto González que ha sido desleal a su partido ni a sus adversarios circunstanciales.

Revolcadero

El caso del médico Heriberto Sánchez Ruiz ocupa y preocupa a no pocos priistas. Les preocupa dar cuenta de un aparente crecimiento ciudadano y los mantiene ocupados en buscar la forma de atender al médico y mantenerlo leal al partido. Ya una vez el médico Heriberto Sánchez se les fue del partido y con él se llevó unos 7 mil votos. Eso fue en la elección del 2006, cuando el PRD invitó al médico y con él se agenció la segunda de tres regidurías que con candidatos priistas ha ganado el PRD en Puerto Vallarta. Hoy, en época de sumas, el PRI no puede darse el lujo de abrir la puerta otra vez a Heriberto. Procura apapacharlo y quitarle de su cabeza la idea de irse otra vez. Dentro del PRI le dan un valor doble al de su pariente Paco Sánchez Peña. Saben en el PRI que hay otros cuadros con simpatías declaradas al proyecto de Heriberto, como Miguel Ángel Yerena y Javier Bravo. ****** “Mira, el partido no castiga, premia, a quienes un día y al otro se regresan”. Este fue el comentario dicho de un priista a otro aquella tarde que acudieron al auditorio del partido a escuchar a Socorro Velázquez. Les extrañó ver a Chuyita García, la eterna secretaria del ejido Puerto Vallarta quien mucho antes del arranque de la campaña del año pasado se alejó del PRI y presumió acercarse a otro partido.****** Mucho malestar entre automovilistas ha despertado los operativos de personal de Tránsito del Estado en Bahía de Banderas. Detienen a las unidades que portan aun las placas color azul y previo a una breve información les ordenan bajar del automotor, les avisan que les será confiscado y enviado a un corralón y los emplazan a iniciar el trámite para el reemplacamiento. Los dueños de las unidades están seguros de que se trata de un operativo cuyo único fin es obtener dinero fresco obligándolos a pagar por un nuevo par de placas.

 

Leave A Reply