CONTEXTOS: La caída del “Cachis” y el precio de la traición

0

Por Gerardo Sandoval Ortiz

El domingo 2 de abril, se tomó fotos al lado del “Mochilas” pero guardó sus estampas tomadas en el rancho de Toño Arreola.

Un mes después, ya para el miércoles 3 de mayo, el mayor rumor expandido en Ixtapa decía que “El Cachis”  había traicionado al alcalde Arturo Dávalos y ya era un incondicional de Ramón Guerrero.

Al amanecer del pasado viernes 12 abrió los ojos y vio luz. Ordenó cancelar un evento disfrazado de social pero profundamente político, subsidiado con dinero de “El Mochilas”. Ya en la tarde-noche, fue pillado aplaudiéndole a rabiar al susodicho personaje en la plaza de Las Palmas. Le preguntaron de su presencia y juró no saber que sería un evento político de Ramón Guerrero.

Este jueves 18, apenas unos minutos después de las nueve de la mañana el autor fue enterado que Víctor Manuel Aréchiga, “El Cachis”, tenía lista su renuncia a la delegación y pedía quien lo acompañara a la oficina del secretario general Víctor Manuel Bernal Vargas. El autor tuvo la primera noticia desde la oficina del comisariado ejidal de Ixtapa.

Ya había pasado el mediodía cuando la noticia circuló en algunos medios informativos electrónicos. El corresponsal de La Jornada, Javier Santos López publicó en un portal y le siguió Carolina Gómez Aguiñaga. Ya a media tarde todos los medios hablaban del tema. Se hizo un primer recuento de las múltiples quejas de vecinos del centro de Ixtapa que habían hecho llegar a los medios por los escandalosos eventos, sobre todo por los sonoros bailes en el domo y en la plaza.

Pero sin duda fue el pacto político de “El Cachis” con “El Mochilas”, la razón que lo condenó a irse como las chachas, por la puerta de atrás de esta administración municipal. Por años su mayor sueño fue ser delegado de Ixtapa, envidió a su amigo Víctor Martínez Oronia, el primero en meterlo a la nómina municipal como empleado de quinta en la delegación, y después, de la admiración pasó a odiar a su ex amigo David de la Rosa Flores.

Los “duelos” entre estos dos singulares personajes, “El Cachis” y David de la Rosa, son de época. El primero lo empezó a detestar y con alegría lo combatió desde el frente azul. Fue cuando uno militaba en el PAN y el otro en el PRI. Pero luego, en los años dorados del panismo, David de la Rosa se las ingenió y se acercó al PAN. Ahí afloraron los celos y las envidias del “Cachis” pues su vecino se codeaba con panistas de la talla de Eva Contreras, Arturo Dávalos y tenía cabida en el grupo que hoy gobierna la ciudad. Para el 2012, David de la Rosa hacia campaña para Adrián Méndez. Ese mismo año Ramón Guerrero dejó al PAN para irse al MC y ganó la alcaldía, “El Cachis” volvió a regodearse. Pero a inicios de la campaña le habían dado una infame noticia: David de los Rosa se unía al MC. Su primer berrinche fue saber el nombramiento de su enemigo en una posición de primer nivel en el DIF y chamba para todo su equipo. Saber que su gobierno le daba trato de estrella a su paisano le disgustó. Vino su nombramiento de delegado pero ni así pudo controlar sus fobias.

A partir de este fin de semana Víctor Manuel Aréchiga está fuera de la nómina. No se sabe, ni se sabrá, pero sus amigas presumen que “El Mochilas” le ha prometido financiarle gastos personales y gastos generales para dedicarse a trabajar para él y sus proyectos políticos. Si es cierto tal versión, se oficializará pues lo que siempre negó, ser un siervo domesticado de Ramón Guerrero.

En el lenguaje político, estaba advertido. Lo pusieron a pruebas diversas. Se le dieron varias oportunidades. Pero el muchacho prefirió entregarse a los brazos de su mesías. Al final ya no pudo asimilar que era hipocrecía pura sus gracias de todos los días a Arturo Dávalos por la ayuda a su demarcación. Desde el principio, pidió y le autorizaron una brigada de aseadores de calles que todos los días hacían limpieza en Ixtapa. Hubo quienes se quejaron de su delegado por aparecerse cotidianamente a tomarse unas fotos presentándose como el único delegado capaz de ir a barrer las calles. Sin embargo, se burló las veces que le pidieron ayuda y arreglar canchas deportivas y los juegos mecánicos contiguos al mercado municipal en la colonia IDIPE. Ahí están todavía las armazones sin las “sillitas”. El pasto sintético de la cancha de futbol está todo parchado. Los andadores tapizados de hojas de árboles.

El futuro del funcionario se sentenció el viernes 12. Cumplió la formalidad política y supo que debía cancelar un evento financiado por su gurú Ramón Guerrero. Ya antes, por el Día del Niño ayudó a organizar un evento igual en donde el diputado repartió regalos a los chiquillos ixtapenses, aquella vez le preguntaron y negó tener acuerdo con el político de Ayutla. Para el primer fin de semana de mayo, este espacio se dedicó al pacto político signado por “El Cachis” desde el cumpleaños de la bebé Guerrero Vidal en el rancho de Toño Arreola. Pensó ser inteligente “El Cachis” y propuso al presidente del ejido, Zeferino Ramírez Colmenares trasladar un evento político y simularlo de ser regalos genuinos del diputado local.

Ya relajado y sin la tensión por su compromiso cancelado en Ixtapa, el muchacho emprendió la carretera a Las Palmas en su automóvil nuevo. Allá se unió al coro y grupo de porristas que acompañan en todos los eventos a Guerrero Martínez. Quienes lo vieron reportaron al autor que estaba rebosante de alegría el ixtapense. Tiró besos al ‘drone’ que filmaba y Joaquín (un coordinador de Desarrollo Social asignado a Los Tamarindos y colonias de ese sector de Ixtapa) le festejaba. El delegado municipal de Erik Peña Valdez cuida el feudo a los intereses del diputado y todo el día lo vigila Óscar Ávalos Bernal, otro funcionario municipal aliado al enemigo de su jefe el alcalde Arturo Dávalos.

Ser echado de la administración municipal a mitad de gestión es signo de haber fracasado. Pudo haber sido exitoso el baile, uno, dos tres bailes, todos los eventos de chupe y baile de “El Cachis” pero queda en duda su capacidad para sortear situaciones de alto matiz político. No supo ni simular su alianza con un declarado enemigo de sus superiores. Es ante ellos que se ganó el mote de “traidor” pues por un lado juraba amor y lealtad al alcalde Arturo Dávalos, daba la espalda y se iba a los brazos del “Mochilas”. Es ahí en donde no supo conducirse. Dejó huellas por todos lados. Le faltó inteligencia a moverse. Demostró no ser un dechado de inteligencia pues pudo haber engañado a Dávalos, un arte de práctica cotidiana entre la clase política pero salió reprobado.

De hoy en adelante, la tiene cuichita. Ya sabe “El Cachis” que para ganar reconocimiento y aplausos de los suyos puede recurrir a la máxima gustavista, la de ofrecer al pueblo pan y circo. Como en los viejos tiempos del imperio romano. Que le pida dinero al diputado para contratar bandas, se consiga algún terreno haga las debidas invitaciones y ofrezca todo gratis. Ya no podrá meter la mano al cajón y agarrar dinero ajeno. Eso sí, no creemos que la hija de Pancho Duarte, Gabriela su sucesora, le preste el domo. También tiene prohibido organizar sus bacanales en la plaza.

Revolcadero

Ya entrada la noche del jueves, la dirección de Comunicación Social del Ayuntamiento, difundió un boletín de prensa para hacer oficial el relevo en la delegación de Ixtapa. Como dice el clásico, “renunció por motivos personales” se lee. Que el alcalde designará en los días siguientes al encargado de esa importante delegación; «el primer edil analiza algunos perfiles para sustituir a Víctor Manuel Aréchiga, entre los que se encuentra el de la regidora suplente, Gabriela Duarte”.  La hija de Francisco Duarte, aquel legendario comandante de la Policía Rural del Estado, Gabriela Duarte Becerra se desempeñó a principios de la actual administración como regidora luego que Elisa Ramírez Ruelas se ausentó por motivos de salud. ******* Párrafos arriba citábamos a un tal Joaquín, amigo y compañero de Víctor Manuel Aréchiga. A la oficina del director de Desarrollo Social  Diego Franco le llegaron quejas de vecinos de las colonias del sector asignado a Joaquín Peña López, su nombre completo. Al señor le gustaban las fiestas y vaya que era escandaloso en sus reventones. Le gustaba competir en eso con Candelaria Villanueva. Las secciones I y II de Los Tamarindos, y los fraccionamientos Verde Vallarta, Costa Dorada, Villas Ixtapa y todo Banús, eran su feudo. Los reportes a su jefe Diego Franco indicaban que tenía todo descuidado. Le pidieron más trabajo y decidió renunciar. Aprovechó el momento y se dijo solidario con “El Cachis” para hacer ver su remoción como una reprimenda política.****** Le preguntamos a un cercano del autor si era cierto que se unía a Héctor Gallegos de Santiago y se ponía la camiseta del Movimiento de Regeneración Nacional, la Morena del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador. Con el café en la mano, el arquitecto nos contestó: Me vio el contador en la Macroplaza, fue conmigo, me saludó y me pidió una foto. Después de aquel circunstancial saludo, el arquitecto fue enterado por sus amigos y familiares que Gallegos había subido la foto al “feis” presentándolo como otro de los suyos y dándole la bienvenida a Morena. Si todas las fotos que nuestro amigo Gallegos sube a las redes sociales son de esta naturaleza, algo anda mal. Si son muestras de genuino apoyo y nuevos reclutados a su proyecto, felicidades. ******* Ya se sabía pero es altamente revelador el spot que difunde el candidato al gobierno de Nayarit del Movimiento Ciudadano, Raúl Mejía González. Es un video con fotografías tomadas en el edificio municipal de Bahía de Banderas en donde aparece todo en ruinas, destrozos, un tiradero de basura, de archivos en todos los rincones. Es aquel elefante construido en las afueras de Valle de Banderas por Rafael Cervantes Padilla, el cuñado del actual alcalde, José Gómez Pérez. Las fotos son muestras irrefutables del dinero tirado a la basura, el que a interpretación generalizada, exhibe indicios del negocio que en la obra hizo el político fallecido por cierto al antepasado fin de semana. De eso que se presenta como pruebas de la corrupción de los gobiernos priistas, Gómez tiene culpa, pues le solapó a su cuñado Rafa. Ahí, en medio de una parcela, están medio año de presupuesto municipal tirado en la basura. Y la pregunta del millón que todos hacen: Si el candidato del MC Raúl Mejía viene a denunciar la corrupción de los gobiernos priistas en Bahía de Banderas, ¿por qué el candidato naranja a alcalde, Moisés Guerra rehúye hacer este tipo de críticas y denuncias? La respuesta apunta a las sospechas de las componendas de los Guerra con los dos últimos gobiernos de Bahía de Banderas, con los políticos priistas en general.

 

Leave A Reply