CONTEXTOS: La caída del “Fiscal sicario” y su impacto político en Nayarit

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Por Gerardo Sandoval Ortiz

Si Jesús Sam López, aquel legendario policía, decía “yo encierro, destierro o entierro”, en los tiempos del coronel Rogelio Flores Curiel, si Javier Esparza Montelongo, ordenaba “apliquen la ley fuga” y al comandante “El Diablo”, esto ya en tiempos de don Emilio González, ni los chamanes coras se le iban vivos, ninguno de ellos se le compara a Edgar Veytia Cambero. Este superó a todo, en la maldad, perversidad, la voracidad, su envilecimiento, abusos y atropellos contra los habitantes de Nayarit.

Apenas se supo de su arresto en San Diego, ocurrido el lunes 27,  y se sabe que al “fiscal sicario”, mote dado por el semanario Proceso a Veytia, le apodan “El Diablo”. Lo acusan en Estados Unidos de lo mismo que hace ya cuatro años se le acusó públicamente. Como ocurre con la clase política nacional, su jefe y gobernador, Roberto Sandoval Castañeda cerró los ojos, lo solapó y quizá hasta lo protegió. La Procuraduría General de la República, ninguna autoridad federal lo investigó. Toda la indolencia pese a que era un secreto a voces en todo Nayarit que el “fiscal zeta”, otro apodo público, se erigía en el “capo” más poderoso de la entidad.

Para vergüenza de todos en “la nación” cora, las autoridades estadounidenses abrieron investigaciones y lo aprehendieron al ingresar el lunes a California con  pasaporte de aquel país. El preso nació en esa región de norteamérica, entre Tijuana y San Diego. Tiene doble nacionalidad. Allá le calculan que posee una fortuna de unos 250 millones de dólares. Pobre pobre, no es el señor. Buena parte de esa inmensa fortuna es producto del robo, despojo, cobro por secuestros, cobro por cuotas por distintos conceptos, extorsiones a habitantes de todo Nayarit. La autoridad gabacha asume que todo ese dinero es producto del contrabando de drogas y quieren el dinero.

Al “lic Veytia”, “el diablo” o “Eepp” le abrió investigaciones un juez federal de Nueva York, el que dice es el mismo que pidió a Joaquín “El Chapo” Guzmán. También lo requiere una corte federal en el estado de Florida por el delito de narcotráfico. Es información ampliamente difundida a lo largo del miércoles. Primero se vinculó con los Beltrán Leyva y “Los Zetas”, representados este cartel, primero por Santiago “El Chaguín” Lizárraga y a la muerte de este por “El H2” Patrón, muerto apenas hace un mes en Tepic por metralla disparada desde un helicóptero militar.

Así como desde principios de esta década, desde que controló a la policía municipal de Tepic, se sabía que Veytia estaba “amarrado” con “la mafia”, siempre se supo de sus vínculos con la delincuencia organizada. Como fiscal general de justicia, su influencia sobre el gobernador Sandoval y el poder entre los buenos y malos se elevó al grado de ser un tipo temido que a su paso desprendía miedo entre la ciudadanía.

Sam López fue un duro y hasta el día de su  muerte aceptó su mala fama pública. Fue director de la Policía Judicial en el DF en los 70, combatió a la guerrilla, a los comunistas en la clandestinidad y fue llamado a Nayarit su estado a poner orden a los matones, ladrones, secuestradores, robavacas, etc. Flores Curiel, asesinado años después por un nieto, le ordenó perseguir y acabar con la revuelta de los seguidores de Alejandro Gascón Mercado luego de aquella elección de 1975. “Me toca hacer el trabajo sucio. Era mi deber” dijo cuando fue enjuiciado en Colima donde fue procurador con Fernando Moreno Peña. Pero siempre cometió tantas canalladas contra el pueblo, no al menos al grado de Veytia.

Si Sam López fue un represor, al lado del fiscal de Sandoval es un niño. Veytia es un torturador que disfrutaba portar hasta dos pistolas al cinto y llamar en privado a sus víctimas para decirles que le gustaba tal o cual propiedad, ranchos, hoteles, gasolinerías, ganado o casa. Pedía le llevaran a su oficina al delincuente común con alguna capacidad económica para extorsionarlo con la simple frase de “quiero tantos millones de pesos y…”. De esas historias abundan.

No sabemos a ciencia cierta en qué momento cayó en desgracia este singular personaje. Entre tantos atropellos y abusos, imposible ir más allá de las sospechas. Cuando la Marina acribilló a Juan Francisco Patrón Sánchez a principios del mes pasado, los informados en temas de narcotráfico advirtieron que algo se rompió en esa cadena de complicidades de la llamada “delincuencia organizada”. Imposible saber a precisión si de ahí se derivó su arresto.

Hay un dato que poco a poco ha trascendido. En una reunión con el candidato del PRI a gobernador, Manuel Cota Jiménez con empresarios, uno de ellos le confesó que había sido despojado de una propiedad y que en ella, Edgar Veytia construyó su oficina de notario público. Eso acá en Bahía de Banderas. En su momento nos platicaron esa historia. Al empresario lo “secuestraron” y para liberarlo pidieron escrituras de algunas propiedades. Ahí perdió esa propiedad del boulevard Riviera Nayarit.

Justo hace un año ocurrió el secuestro, levantón y desaparición de Julián Venegas Guzmán, personaje conocido en toda la región, de Compostela a Puerto Vallarta, conocido por ser compadre del célebre “El Chapo” Guzmán. Viajaba en su jeep por la carretera 200 y pasando Las Varas fue interceptado y bajado de su vehículo. Su familia atestiguo y denunció. Acusaron a Veytia de estar atrás del suceso. Jamás investigó como en otros casos, existe la sospecha de haber sido agentes judiciales al mando del hoy preso en Estados Unidos quienes cometieron el secuestro. Hasta hoy, nada se sabe del paradero de Venegas. Sus hijos José y Grecia Venegas, se quejaron de jamás haberse investigado el caso y creen que Veytia lo hizo para apropiarse de algunas propiedades, ranchos y ganado. Pidieron ayuda al gobernador Sandoval y al secretario general de gobierno, Trinidad Espinosa y el silencio fue la respuesta.

En los círculos negros de las mafias, también lo acusan de haber traicionado a los “mazatlecos”, primero a “El Chaguín” y más reciente a “El H2”. Esa sociedad con “los mazatlecos” trascendió cuando aquella balacera con marinos en Santa María del Oro, cuanto balearon al cantante Remmy Valenzuela.  En esa fiesta estaban los cabecillas de los Beltrán Leyva y todavía hay quienes sostienen que Veytia fue detenido por los marinos y liberado a petición de Sandoval. El comentario más repetido entre los malosos fue que Veytia traicionó a Patrón Sánchez y tenía nuevos aliados. Nos habían dicho que los nuevos socios del fiscal no estaban muy a gusto. ¿Y quiénes eran los nuevos socios?  Las noticias de Estados Unidos nos confirman que los asociados son los llamados Cartel Jalisco Nueva Generación. Estos llegaron por el sur del estado, los territorios de Veytia. De Compostela es la esposa del fiscal y los suegros. Alicia Monroy ha sido dos veces presidenta municipal de Compostela y es ella quien controla y manda en la política.

Todo el sur es territorio político del gabacho cora preso en USA. Bahía de Banderas no es la excepción. Como a todos los gobernantes, capos y ricos de Tepic, al señor le gustó la Riviera Nayarit  pata vivir y seguir enriqueciéndose. Pidió y se le concedió su fiat de notario público. No quiso gastar un peso y le arrebató la propiedad a un particular. En lo político y por encima del gobernador, él manda. Hace tres años impuso a José Gómez. Hoy le dio la espalda al alcalde y dio la candidatura a Héctor Santana.

Los seguidores del “Cheché” Gómez festejaron a rabiar apenas supieron muy temprano la noticia del encarcelamiento de Veytia en San Diego. Movieron sus hilos pidiendo anulen el registro de Santana y acepten, sino a Regalado, a Omar Reynoso. “Héctor Santana es hijo putativo de Veytia. Con él no ganaremos” nos dijo ayer un amigo priista vinculado a José Gómez.

Revolcadero

Vaya nerviosismo del gobernador Roberto Sandoval Castañeda. Lo único que atinó ayer, fue convocar a medios de comunicación para dar un mensaje. Con dificultades podía hilar una frase. Anunció que él se hará cargo de la seguridad del estado. Y que Edgar Veytia Cambero será relevado en calidad de “encargado de despacho”, por Carlos Alberto Rodríguez Valdés. No tuvo de otra y aceptó la noticia. Que va a cooperar con las autoridades gringas. Eso sí, cree que todo es mera especulación. El escrito de acusación del fiscal federal gabacho considera aprobado que “El diablo”, “el Eepp” o “el lic. Veytia” cometió delito de introducir a Estados Unidos al menos un kilo de heroína, cinco kilos de cocaína y al menos 500 gramos de metanfetaminas. Que no le siga al “sasasá” porque en una de estas, los gringos le retiran su visa y le niegan permiso de ir a Las Vegas a ver las peleas del pelirrojo “Canelo” Álvarez.****** Que las acusaciones son graves y van en serio contra el fiscal de Sandoval. Conspiración en todo lo que tiene que ver con introducción, transporte y venta de droga. Dos jueces, uno de Nueva York y otro de Miami, Florida, tienen investigaciones contra ese oscuro fiscal. Para los jueces gringos, es un capo de capos. No es puntada eso de los 250 millones de dólares. Por eso asombra lo que ha dicho Roberto Sandoval, que no sabía nada porque eso es investigaciones “en otro estado”. Que en Nayarit se le agradece pues tiene los mejores indicativos en materia de seguridad. Que cada quince días le daba permiso a Veytia para ir a San Diego donde vive la esposa del preso. Eso sí, le declaró a Pepe Cárdenas que no mete las manos al fuego “pero en Nayarit no tiene una sola demanda”.******* No solo en Bahía de Banderas, el fiscal de hierro logró imponer candidatos. En Compostela  Francisco Javier Monroy Ibarra. Este señor es diputado y también por obra y gracia de Veytia. Y como Héctor Santana en Bahía de Banderas, del Congreso se prepara para dar el salto a la alcaldía. Si pensó que ese diputado es de la misma familia, acertó. No por nada el yerno Rodolfo Gómez y el sobrino Paco Monroy, de la matriarca se palean la candidatura. En Tepic, con Carlos Saldate Castillón, en Xalisco y otros municipios, los candidatos arrastran la mano negra del “fiscal zeta”. Se entiende, con Saldate, Veytia tiene negocios de camiones urbanos.

 

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