CONTEXTOS… La disputa por la gubernatura de Nayarit y la apuesta del PRI de pulverizar el voto a su favor

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Por Gerardo Sandoval Ortiz / Nos llamó la atención la aparición, el fin de semana, de los que se dicen llamar ‘Aliados por el Cambio’. A la cabeza va el médico Leopoldo Domínguez pero destacó la asistencia de Guadalupe Acosta Naranjo, en su estreno como el visible líder nacional de “Los galileos”, la nueva tribu del PRD.  No están solos pues la ex diputada federal y ahora legisladora local por el PAN, Ivideliza Reyes es parte importante de esta alianza en ciernes que sin gritarlo, se muestra listos para organizar la movilización para las elecciones de 2017 cuando habrá de elegirse al futuro gobernador.

Cada seis años en Nayarit se reúnen los adversarios del PRI, con la amenaza de reorganizarse, competir y ganarle la gubernatura al Partido Revolucionario Institucional. Saben que esa la única vía de echar del palacio de gobierno a los priistas. Ya lo hicieron en 1995 con Antonio Echevarría Domínguez. Después de aquella exitosa experiencia, la voracidad política del llamado “Tigre de Álica”, echó todo por la borda y los priistas recuperaron el poder político. Contra Ney González Sánchez, más creciente, con el actual gobernador Roberto Sandoval Castañeda, intentaron revivir una gran alianza pero una y otra vez se pelearon antes de llegar a las campañas electorales.

En Nayarit, como su vecino Sinaloa, la alternancia solo es posible cuando se construye una gran coalición. De ahí que desde el gobernante PRI, se realice un trabajo para desalentar todo tipo de alianzas.

En la región norte de Nayarit trascendió el rompimiento de la alianza negociada por los partidos PRD, PAN y el partido local Partido Sinaloense, el PAS. Todo apuntaba que el ex rector de la UAS y ex alcalde de Culiacán, Melesio Cuén Ojeda sería el abanderado. Pero un día el PRD renunció y ahora el PAN. La dirigencia nacional panista decidió también desaparecer a su comité estatal y nombró a un comisionado. Con ello se pulveriza el voto antipriista y se abre camino a un triunfo que los del tricolor vieron lejano. Las elecciones en Sinaloa son el próximo junio.

En Nayarit, los comicios esperan para junio del 2017. Hay tiempo y ánimos para concretar la alianza. La oposición está consciente de ser esta vía la única forma de volver a derrotar al PRI.

Sin embargo, el gobernador Roberto Sandoval realiza maniobras en lo oscurito. Es él el principal promotor de la candidatura independiente en la persona del alcalde de San Blas, Hilario Ramírez Villanueva, “El Layín”. En sus cálculos está que con una candidatura de mediana fuerza, distraerá los votos potenciales que en otro escenario pudieran canalizarse a un candidato de alianza. Dividido el voto antipriista en un independiente y en la candidatura, de un Polo Domínguez, posiblemente el voto duro hará ganar al tricolor.

El fin de semana, Polo Domínguez, Lupe Acosta Naranjo, la Licho Reyes, conocida también como “La yegua alazana”,  el ex rector de la UAN, Francisco Castellón Fonseca, reunieron a varios cientos de simpatizantes y se presentaron como “Los Aliados del Cambio”. Ahí estuvo el regidor del PRD en Bahía de Banderas, Ismael Duñalds y su gente. Es el cimiento de una alianza que se construye.

Sin duda los mencionados en el párrafo arriba son extraordinarios cuadros opositores al PRI. Ivideliza Reyes ya dos veces ha podido derrotar al PRI; una vez les arrebató la diputación en el distrito III, el sur del estado donde se incluye Bahía de Banderas. En la última elección ganó un distrito local con cabecera en Xalisco y parte de Tepic. El PRI le teme que ella abandere a la alianza y compita por la alcaldía de la capital. Polo Domínguez, de la alcaldía, buscará la gubernatura. Es el sobrino del “Tigre Toño”.

Sin embargo, además del factor “Layín”, también se azuza a Antonio Echevarría García, nada más y nada menos que el hijo de Echevarría Domínguez. Los priistas estarían encantados que esta candidatura prospere pues abona más a la fractura del voto antiPRI.

Por descabellado que parezca otra figura que en su momento emigró del PRI a la izquierda, el médico Miguel Ángel Navarro Quintero, también ha confesado sus intenciones de participar en la elección. En su momento disputó por el PRD la gubernatura a Ney González pero se quedó lejos de ganar. Amenazar con regresar otra vez a la arena electoral solo beneficia al PRI. Habrá que ver qué sucede con las huestes de Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, su empleado, Nayar Mayorquín Carrillo no ha sido capaz de buscar a un candidato rentable pues también sueña con volver a competir en la misma elección.

Tanta ambición de los actores políticos arroja como único beneficiario al PRI. El ejemplo lo hallamos en Bahía de Banderas que en el último proceso también mordieron el polvo cuando se pelearon entre ellos, los que en el papel decían ganarían al PRI la alcaldía con un candidato de unidad. Al final, un grupo de panistas, cayeron en las tentadoras ofertas del Movimiento Ciudadano y presentaron candidatura aparte. Adrián Guerra, su hijo y familia, negociaron todas las candidaturas, las plurinominales también, y traicionaron el movimiento de la unidad antipriista. El ex priista, Héctor Paniagua Salazar, apoyado por el PAN y el PRD, a punto estuvo de ganarle a sus antiguos amigos. Con menos de dos mil votos, de los que el emecista Adrián Guerra se agenció, se pudo haber derrotado al PRI.

En un Nayarit de alta población rural, el voto duro es ley. El PRI no gana en las ciudades más pobladas o al menos se le dificulta. Tepic y Santiago son gobernados por la oposición. Nuestros paisanos, los del norte de Nayarit, son de los que presumen que nacieron priistas y priistas se morirán. De eso nos consta. Aun así, en las antepasadas elecciones, los cinco municipios del norte del estado se vistieron del amarrillo PRD. Más acá, con los vecinos de Bahía de Banderas, observamos que muchos conocidos, familiares y amigos, la gran tradición priista con la que se distinguen.

Siempre hemos pensado que Nayarit y sus municipios se merecen otra suerte. O mejor dicho, merecen mejores gobernantes. Ya es tiempo de que se queden en el olvido los viejos políticos rupestres. Una vez hubo alternancia pero el experimento los redujo a un cacicazgo igual y hasta peor que el feudo de los gobernadores priistas. Si acaso los amigos del “Tigre Toño” nos dirán sus desacuerdos pero Echevarría Domínguez nunca quiso despojarse de las mañas que por tres décadas aprendió en las filas del PRI. Quiso imponer su personal reino, intentó apoderarse de todos los partidos, metió a su esposa Martha Elena García Gómez a la política y la impulsó para ser gobernadora, luego a su hijo Toñito y eso tocó fibras de la oposición y del pueblo que una y otra vez ha repudiado a quienes se erigen como como virreyes de una comarca de los tiempos de la conquista.

Revolcadero

El dueño de Morena en Nayarit, Nayar Mayorquín presume que ya reclutó al ingeniero Ceferino Lora Estrada. “El chefe” Lora se dio a conocer cuando tenía un negocio de productos para el campo en Tecuala, de simpatías priistas  primero que luego dijo ser de izquierda. Sin embargo, en las pasadas elecciones fue el más duro crítico al abanderado del PRD a gobernador Guadalupe Acosta Naranjo. Hace cinco años se ganó las simpatías de López Obrador nada más por golpear a Naranjo, acérrimo adversario del tabasqueño en la política nacional. Bien, “El chefe” será el candidato a diputado federal de Morena pero si acaso tendrá unos cuantos miles de votos. Su capital político es reducido a eso. Jamás ha podido ganar una elección popular. Los otros prospectos que tiene el Nayar Mayorquín son las damas Andrea Cibrián y Teresa Camarena, la primera enfermera y la segunda, una veterinaria, que en efecto, se ha ganado a pulso el respeto de quienes la conocen. ******* Otro “Chéfero”, el presidente del  ejido Ixtapa, Ceferino Ramírez Colmenares, trae a su lado a “La picha” y con él contempla aventurarse a las grandes ligas de la política municipal. Ya es ganancia pues le gusta acompañarse de Vidal García, lo que sus amigos del ejido le reprueban porque con él, a ningún lado llegará. Si gasta, es dinero que nada le redituará si quiere hacer política, nos dicen.****** Los ‘palaperos’ de la playa de Boca de Tomates  ya sienten que se ahogan cuando advierten la presencia de inspectores de las Profepa. Se les está yendo el mes que les otorgaron y que se sepa, nada han hecho para lograr las debidas concesiones o permisos para trabajar en sus negocios en la playa. No admiten que son los primeros obligados, también responsables de implementar acciones para proteger la tan mal tratada zona de esteros en la desembocadura del río Ameca. En una de estas, les llega la maquinaria por órdenes del emporio Grupo Vidanta y los desaloja. Ya habíamos dicho que Daniel Chávez y sus hoteles son concesionarios de un área colindante con las ramadas. De ornato pues pero concesión al fin y al cabo y eso le da derecho para posicionarse de la zona que usan de estacionamiento.

 

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