CONTEXTOS… Las traiciones de Eduardo Rodríguez “Lalo CROC”, lo llevan a buscar refugio político en Ixtapa

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- La cotidiana crítica a la administración de activistas naranjas en la era ‘mochilista’ nos llevó a plantear la pregunta sobre el por qué frases agrias y discurso de rechazo en quienes antes se asumían adoradores del color gobernante. “Quedaron fuera de la nómina” nos dijeron.

En Ixtapa por ejemplo, se hizo una limpieza de todo lo que oliera a Candelaria Villanueva. Alguno de sus hijos, nueras, amigas, vecinos, no hallaron cupo. Guillermo Villaseñor, fue delegado municipal en El Pitillal, hizo campaña, pero fue otro de los que quedaron fuera y no esconde su enfado contra a quienes antes les aplaudía. Tampoco se acomodaron algunos a quienes la ahora regidora Susana Rodríguez les había ofrecido chamba. Lo mismo ocurrió con seguidores de Magaly Fregoso y del diputado y ex regidor, Luis Munguía. Por eso el distanciamiento y la rebeldía de estos dos y su grupo con el gobierno de Arturo Dávalos Peña.

Pero, los ejemplos anteriores nos llevaron a un caso que nos ganó toda la atención pues ilustra a la perfección el comportamiento extremo al que un político es capaz de llegar. Es la historia de Jorge Gallardo Quintero, quien despachó al frente en la delegación municipal de Las Juntas en el trienio de Ramón “El Mochilas” Guerrero Martínez, y fue víctima de una grosera traición por parte de Eduardo Rodríguez. Esta persona es conocido como “Lalo CROC” y es actual regidor, producto de una extraña alianza del Movimiento Ciudadano con el ala de dicha central obrera que lidera el cacique de Tlaquepaque, Alfredo “El Güero” Barba.

Allá por junio del 2014, a un año de las elecciones locales se presentó Alfredo Barba a la plaza de Las Juntas y le tomó protesta Francisca Gallardo como presidente del Comité Femenil de Damas de la CROC. Hubo poder de convocatorias para reunir a más de mil de mujeres, la mayor parte procedentes de la zona rural, Las Juntas e Ixtapa. De esa forma se concretó una alianza política entre la familia de Jorge Gallardo Quintero, quien ya despachaba como encargado de la delegación municipal de Las Juntas.  Su mamá se erigía en la lideresa de las damas croquistas.

“Lalo CROC” tiene poco más de una década con residencia en dicha demarcación y desde siempre fue visto como un incondicional de Alfredo Barba. Los dueños del PRI tenían vetado al “Güero” Barba, por lo tanto le dio luz verde a su discípulo para vincularse con los panistas. En la campaña electoral de 2009, Eduardo Rodríguez apoyó decididamente a Ignacio Guzmán García y perdieron. En el 2012, “Lalo CROC” también jugó en contra del PRI pero ahora se unió al Movimiento Ciudadano, la fracción desprendida del PAN, que ha sido capaz de ganar dos veces la alcaldía.

El MC en Guadalajara negoció con los dirigentes estatales, entiéndase Alfredo Barba y familia, entregar una regiduría en la planilla a la CROC, posición que reservada para Eduardo Rodríguez. Para ese momento, hará cosa de poco más de un año, Jorge Gallardo era una especie de número dos en el grupo local que respondía a “El Güero” Barba. Es decir, una segunda posición le correspondía para el hijo de doña Pancha, quien como delegado municipal operó con toda una estructura siempre en beneficio político para el MC, primero con “El Mochilas” y luego con el grupo de Arturo Dávalos. Es decir, en el proyecto político, estaba considerado Gallardo pero al final lo abandonaron y quedó fuera de todo.

El rompimiento de la familia Gallardo Quintero con “Lalo CROC” estaba cantado para finales del año pasado. Las elecciones ya estaban ganadas y el dirigente local croquista cobraba como regidor. Allá por noviembre se supo que el comedor comunitario de Las Juntas, hizo a un  lado a la CROC y particularmente a su dirigente Eduardo Rodríguez. Lo acusaron de  acomodaticio y de sacar raja política desde que se ofreció apoyar la causa del comedor. Dicho comedor comunitario, que ofrece alimento gratuito a unas 300 personas se abrió justamente cuando la alianza de los Gallardo con la CROC, pero los primeros eran quienes hacían el trabajo y “Lalo CROC” lo presumía para sacar provecho político.

El rompimiento acabó con la alianza de la familia Gallardo con la CROC y se retiró también del MC y el gobierno municipal. Ya no trabajará en el 2018. Pero Las Juntas, en donde vive el regidor Rodríguez es terreno pantanoso para él. En esa comunidad reinan otros caciques políticos, como por ejemplo Toño Arreola y su familia, tan allegados a Ramón Guerrero como a Dávalos Peña. Esta familia le presta a “El Mochilas” como a Dávalos sus ranchos cada vez que le solicitan para sus reventones sociales. La semana pasada saludamos a Toño Arreola en la fiesta de cumpleaños de Dávalos. Sin el calor de los Gallardo Quintero, el regidor vive un autoexilio obligado y ahora dedica más tiempo a quehaceres en Ixtapa.

Entonces, “Lalo CROC” ya no tiene grupo en Las Juntas. Se refugia en Ixtapa, terreno caliente en donde se confrontan los grupos de David de la Rosa Flores y Víctor Manuel “El Cachi” Aréchiga. Estos dos personajes están en abierta competencia pues se disputan un espacio en la planilla para ser regidores en el 2018.

David de la Rosa acomodó dos de sus piezas como coordinadores de sector en la zona de Ixtapa. Son ellos los que le hacen el trabajo político en la demarcación donde viven unos 30 mil electores. También tiene presencia en todas las comunidades rurales. Mucho más débil, “El Cachi” recibió con los brazos abiertos al líder croquistas -que de líder obrero no tiene nada por cierto- y reforzó el bloque contra el ex priista. La ex regidora Gabriela Duarte, hija del policía jubilado, Pancho Duarte, también hace equipo con “El Cachi” para combatir a David de la Rosa. A todos les queda claro que estos muchachones no hacen ni harán equipo y que a nadie extrañe que un día de estos se desgreñen.

Revolcadero

El martes saludé al profesor Ramón Navarro, Don Raymond para los amigos y nos contó que el presidente municipal les pide renunciar al 50 por ciento del dinero que ganaron en el juicio colectivo laboral. Don Ramond está de acuerdo en cobrar un 25 menos pero no la mitad. Sacó sus cuentas y pues, descontando el por ciento correspondiente para los servicios del abogado, al final solo se quedaría con una cuarta parte. Que él tiene a su favor un millón 300 mil pesos pero que el profesor José María Bonilla, tendrá a su favor un cheque por más de tres millones de chelines. Son 22 los trabajadores que tienen el laudo favorable y le bloquearon el martes la salida hasta por el calabozo a Dávalos.****** Ese Enrique Aubry sigue haciendo de las suyas. Es el diputado local del Verde Ecologista acusado ahora por un conductor de haberlo amenazado con una pistola al calor de un incidente vial en Guadalajara. Desde que Jorge Emilio González, “El niño verde” lo mandó a Jalisco para “administrar” al PVEM, este junior no deja nada a los de ‘guarachi’ y salta de la diputación federal a la local, de la local a la federal y no pierde fuero, no deja de cobrar de las nóminas públicas. Meses atrás fue acusado de golpear a un funcionario estatal. Era el director del Instituto de Movilidad, Mario Córdoba, por impulsar una iniciativa que amenazaba sus intereses, sus decenas de taxis Uber. En la capital del estado se ha publicado que Aubry también es socio del ex alcalde local, Salvador González Reséndiz. ****** El asunto del baile cancelado de Gerardo Ortiz y otras bandas es comidilla y tema de debate en Puerto Vallarta y más allá. Hay opiniones a favor y en contra. El gobierno del estado se fue por la más fácil y literalmente ordenó con un oficio de petición, a los naranjas de Arturo Dávalos le hicieran el trabajo socio. Y estos, para sorpresa de los fans del artista, lo hicieron (el trabajo de acoso y hostigamiento) y cancelaron el evento. En descargo, los naranjas no quisieron correr riesgos y también se fueron por la facilita. Los molestos son los que compraron boletos y soñaron ver a su cantante. Por lo demás, si la Fiscalía del Estado tiene evidencias que el artista es narco, socio de los narcos, si promueve la violencia contra la mujer, si pagó patrullas para un video, si es suya o de sus socios la narcofinca donde grabó ese video, que lo detenga y meta a la cárcel y caso cerrado. Pero bueno, todos por el confort y la comodidad y no se animan a actuar.

 

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