CONTEXTOS… Los caprichos de la regidora Susana Rodríguez Mejía

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Por Gerardo Sandoval Ortiz / Desde el momento que Martha Susana Rodríguez Mejía se encaprichó en ser regidora y recurrió a sus relaciones más allá de Puerto Vallarta, cayó mal en la militancia local del Movimiento Ciudadano. La cobijaron dos figuras del MC, el alcalde tapatío Enrique Alfaro y el dirigente nacional  del partido, Sergio Gil Rullán, el último a la postre pareja sentimental de la ahora regidora. El malestar tenía razón de ser: Susana Rodríguez carecía de arraigo en la ciudad y no cumplía el perfil para ir en la planilla.

Arturo Dávalos Peña atendió las recomendaciones en pos de la armonía y supo nadar a contracorriente con esa y otra imposición, la de Bellanni Fong Patiño, que desde Guadalajara llegaron. La elección se ganó y ya en el gobierno, otro capricho se le debió de cumplir a la ex directora de Relaciones Públicas del gobierno municipal de Tlajomulco de Zúñiga: presidir la Comisión de Turismo y Fomento Económico.

En realidad, Susana Rodríguez Mejía ya antes había pedido un primer capricho, el de venirse a Puerto Vallarta a hacer carrera política. Tampoco fue del agrado de Ramón Guerrero pero la tarjeta de Enrique Alfaro fue suficiente para lograr el nombramiento de jefa de Relaciones Públicas. Quería más, una chamba de primer nivel pero su carta de presentación no le alcanzó para más. Durante los tres años del mochilismo, su mayor y acaso única responsabilidad fue organizar la estancia durante las visitas de Enrique Alfaro y todos los políticos emecistas de la zona metropolitana de Guadalajara. Todo eso se supo porque ella lo presumía a sus amigos. Fue con esos trabajos como se ganó el lugar dos de la planilla del MC que compitió en las elecciones del pasado junio. También en esos menesteres se vinculó con Gil Rullán.

Pero bueno, en la algarabía de un triunfo electoral parecía que la armonía se imponía en el gobernante MC. Sin embargo, Susana Rodríguez equivocó sus tareas de reivindicarse con el grueso sector de naranjas que se sentían lastimados y agraviados por sus caprichos y ser ella una pieza de imposición y de presión que se ejerció sobre Arturo Dávalos y el emecismo vallartense.

No supo siquiera interpretar la lectura dada por su alcalde cuando se quitó de encima las presiones de los turisteros que reclamaban ratificar a Oscar Pérez al frente de esa dependencia. Exhibió su torpeza y ausencia de instinto político cuando tampoco ha sabido darle lectura correcta al discurso del director de Turismo Municipal, Ramón González Lomelí. No alcanza a dimensionar Susana Rodríguez que eso es grave.

La semana pasada, el viernes 27 para ser preciso, Susana Rodríguez encabezó en calidad de presidenta de la comisión edilicia, su pomposamente llamado plan de trabajo. Ahí dijo proponerse para ir por el rescate de la zona arqueológica de Ixtapa, certificar el destino en materia de protección civil, proveer de reglamentación en imagen e identidad municipal, reformar el Reglamento de Turismo, consolidar convenios de amistad con otras ciudades, gestionar el nuevo puente en el río Ameca, el llamado “puente Federación”. Poquito le faltó para decir que se irá a Mission Texas, a Higland Park, a Santa Bárbara, tomada de la mano de Toño Lugo Morales o de don Fidel Martínez, siguiendo los pasos de Gustavo González Villaseñor, el priista que como alcalde recorrió el mundo con un séquito de decenas de invitados incluyendo empresarios y periodistas. Nadie le dijo que su homólogo badebadense, Moisés Guerra ya le ganó en eso de gestionar el nuevo puente que unirá Puerto Vallarta con Bahía de Banderas y desde hace varios días vende ese logro como propio.

La regidora foránea ha hecho todo por su lucimiento personal, pero también se equivocó al tomar como bandera lo de las letras de bienvenida al destino en su ingreso carretero norte. El proyecto de rehabilitar las coloridas letras y hacer suya la obra lo que llamaron antes “parque del caballito”, es parte de la agenda de la regidora. Que se hará cargo de gestionar recursos estatales o federales y que irá a las cámaras de diputados pues quiere quitarles una carga de gasto a la iniciativa privada la que, ella afirmó, aporta los recursos para la susodicha plazoleta. Sucede, y la regidora lo sabe, que los empresarios ya quieren recular en financiar con dinero de ellos el proyecto que alguna vez presentó Oscar Pérez. Pero, cuando Oscar Pérez González quedó al margen de Turismo Municipal, los turisteros se desentendieron de su compromiso de financiar ellos el parque de bienvenida al norte de la ciudad.

Antes de ir más a fondo, es oportuno consignar que en la presentación de su agenda y plan, Susana Rodríguez dispuso no invitar al director de Turismo, Ramón González Lomelí. De todos modos se le ordenó a la subdirectora, Leticia Vaca Holguín ir y tomar nota de la agenda de obras de Susana Rodríguez. Pero literalmente la corrieron, algo que muchos se dieron cuenta.

Ahora el malestar no es por excluir a Turismo Municipal pues la Comisión del ramo puede sesionar sin  la obligación de invitar a nadie más que a miembros de dicha comisión. El malestar tiene que ver con la presencia de otros invitados externos. Susana Rodríguez le dio portazo a funcionarios municipales pero se dijo encantada de tener a su lado a Guadalupe Bayardí, a Evangelina Sánchez y a Jorge Villanueva Hernández, los tres representantes de la iniciativa privada que a últimas fechas encabezan un activismo que no del todo van en armonía con el gobierno municipal.

Y casi a manera de burla, sobre el tema, el mismo viernes 27, Susana Rodríguez escribió en redes sociales: “Agradezco a los sectores de la sociedad aglutinados en cámaras, asociaciones, patronato, fideicomiso, presidentes de colonos; que tuvieron el gesto de acompañar y participar en la elaboración de este proyecto. Todas mis sesiones serán públicas e incluyendo a quienes deseen aportar y comprometerse con nuestra Ciudad”.

Hay una razón que agrava la indignación entre funcionarios afines de Dávalos Peña. En el manojo de obras que pretende hacer suyas, Susana Rodríguez destaca la organización de la celebración del centenario de Puerto Vallarta. “Se impulsará la iniciativa para la conformación de una comisión para la celebración” de todos los eventos por los cien años del municipio, indica un boletín de prensa.

De lo último se desprende que la regidora no tiene la más mínima memoria. Con apenas una semana de asumir las riendas del gobierno, a nombre del Patronato del centro Histórico y Franja Turísticas, Jorge Villanueva Hernández emplazó a Dávalos a ser ellos los organizadores del centenario de la ciudad. Aquella petición no cayó bien en Dávalos. Ya antes, el patronato había chocado con las autoridades municipales debido a la exigencia de unos millones de pesos para financiar dicho patronato. Voces del propio patronato ya entendieron que no hay dinero para que con recursos del pueblo se pague todo tipo de actividades del patronato. También han dicho que cualquier figura organizacional que se haga cargo de los festejos por el centenario, habrá de presidirlos Dávalos Peña.

Pero es Susana Mejía la que no parece entender ni el discurso de su superior ni el de los empresarios pues toda su actividad la engalana con sus deseos de congraciarse con la clase empresarial. A ellos les presume que su plan de trabajo abarca obras que en suma costarían 300 millones de pesos. Habla pues como un ejecutivo, un funcionario del más alto nivel, que arma expedientes técnicos de obras a ejecutar por ella.

Si se trata de ir a gestionar recursos para tal o cual obra, o paquete de obras, cada año escuchamos al alcalde viajar al Distrito Federal y reunirse con los diputados cabildeando para que les asignen o etiqueten recursos al destino. Pero es él, como alcalde, el que hace punta y no un simple regidor que ni siquiera tiene que ver con obra pública.

Tanto protagonismo desbocado ha sido interpretado como un coqueteo de la regidora hacia los turisteros con un interés ya trazado, el de asumirse como un enlace para ellos con tal fin que al final ella se coloque en una posición de privilegio que la fortalezca y consolide como una aspirante a otros cargos de elección popular. Se nota que no conoce a nuestros empresarios, que son ellos los que ahorita la usan y que con la mano en la cintura mañana la van a desechar.

Revolcadero

Por cierto bien hará la regidora Susana Rodríguez Mejía en darle la lectura precisa al mensaje que le envía Marcela Lepe. La titular del Instituto Municipal de la Mujer, ex directoras de Cultura no está nada contenta al ser enterada de las modificaciones al arreglo de las letras de Puerto Vallarta en la glorieta del Caballito e inclusive ya avisó que ella se retira del proyecto. Originalmente se consideró recubrir con mosaicos las letras con un diseño donde se incorporan elementos de la obra del pintor vallartense Manuel Lepe. Desde el momento que la regidora le metió mano al proyecto ha habido un manoseo vergonzoso. Ya no se respeta ni el costo original del proyecto pues algunas dicen saber que costaría 700 o 750 mil pesos una etapa que al final todo sumará los tres millones de pesos. Los empresarios poco a poco retiran su apoyo financiero y eso que serían ellos, con algo de dinero municipal, los que soportarían el costo global del proyecto. Ya nadie sabe de tiempos y lo último que se dijo es que podría ser ya muy entrado el próximo año cuando los visitantes vean algo digno y se tomen la foto al entrar al destino.****** Hará cosa de dos o tres semanas, alguien nos mandó una fotografía en donde el regidor Juan José Cuevas García hacia alarde de su buena relación y ser el principal promotor de la campaña de Fabiola Martínez candidata a la presidencia estatal de Partido Acción Nacional. “ya la saló el Peri” nos decían. Y sí, como que a la doña la tocó el diablo cuando el ex diputado local y federal, dizque le ayudó a hacer campaña a la dama. En todo el estado Miguel Ángel Martínez Espinosa le puso una tunda a la candidata del “Peri” aunque en Puerto Vallarta ganaron. Martínez Espinosa obtuvo el  51.20 de los votos por 36.09 de Fabiola Martínez. Cesar Madrigal, el tercer candidato se agenció apenas el 12.60 de los votos. El 46.93 por ciento de la militancia acudió a votar pero acá, apenas acudió el 37.3 de la membresía.******* Vaya, el ex alcalde Javier Bravo se emparenta con la familia Seapal. La hermana del ex legislador federal y local, Aleyda se matrimonió con Gerardo Jácome, uno de los chiqueados de Jorge Luis García Delgado, brazo derecho del director del organismo, Cesar Abarca Gutiérrez. A Jácome lo conocen en el Seapal como el ‘cortaguas’ más rápido del Seapal por ser el cabecilla de ese escuadrón. Ojalá y lo entienda, que es broma, y se venga corriendo. Jácome, lo primero ahora es atender tus compromisos matrimoniales. La chamba pasa a segundo término.

 

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