CONTEXTOS… Los reacomodos en el equipo de Arturo Dávalos y el fortalecimiento del MC

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Como lo ordenan los cánones, en sesión extraordinaria del Patronato del DIF, David de la Rosa Flores rindió protesta el miércoles ante el presidente municipal, Arturo Dávalos Peña como nuevo director de dicha institución asistencial. Cubrirá la vacante que deja Sara María Chávez Medina, quien a su vez sustituye a Silvia Álvarez Bustos, quien a su vez se va a una cartera que tiene que ver con la protección de los animales.

Esos son enroques concretados a pocas semanas de cumplir el primer año de la administración actual. Queda por resolverse los casos de Luis Hernández López y Ramón Ruelas Mascorro, los dos casos tachados como nuevas reclutaciones de cuadros que funcionaron como piezas en el tinglado priista. Si bien, en el caso del periodista Luis Hernández nunca ha sido militante del PRI, buena parte de su vida profesional la dedicó a actividades de dicho partido imponiéndose la creencia de ser militante.

Bien, entonces habría que añadir que los dos últimos casos, no se le ha dado formalidad pero habrán de resolver en breve y anunciarse a más tardar los primeros días de enero. Los asesores de Dávalos Peña han dado luz verde a Luis Hernández como el idóneo para relevar a la también periodista Verónica Díaz en la jefatura de prensa Comunicación Social y cumplimentar equipo con Sara María Chávez.

Pero es Ramón Ruelas Mascorro lo más sentido en el corazón del priismo. Forma parte de una familia profundamente ligada al jerarca de la CTM, padre de Ramón Ruelas Hernández, el ex regidor que a últimas fechas ha venido forjándose una trayectoria a nivel estatal al frente de la Corriente Crítica. Éste es el membrete que temporalmente ha puesto en manos de su cuñado, Carlos Chacón para dedicarse de tiempo completo a fortalecer su imagen en el distrito y reforzar sus posibilidades de ser bendecido por su partido el PRI con la candidatura a una diputación. Cuando Ramón Ruelas hijo se desempeñó como regidor, en el ya lejano trienio 2000-2003 ocurrió un distanciamiento en la familia y con Rafael Yerena. Ese accidente parecía ya superado, de ahí que a muchos priistas y cetemistas causó asombro saber que el activista sindical y mano derecha por décadas del jerarca obrero se va del PRI y está a un paso de aceptar un trabajo en la administración naranja.

En buena parte de la clase priista existe preocupación por ser ya demasiado repetido el éxodo de cuadros tricolores al Movimiento Ciudadano. A este paso, en poco tiempo quedará solo Lucas y su chucho. Ese será justo uno de los retos que deberá asumir Iván “El Tigre” Bravo Carbajal que se aprestaba para este jueves someterse a los notables del Consejo Político Municipal y con la venia de todos tomar protesta como nuevo presidente del Comité Directivo Municipal.

Pero bueno, al margen de reiterar nuestro juicio personal, en el sentido de que el PRI no está muerto y representa la única fuerza en este momento capaz de erigirse en amenaza real para el MC y sus gobiernos en la entidad, en este momento nos ocupa el tema de los cambios y enroques en la administración municipal. Se percibe con toda claridad que algo no funcionaba en el área de la comunicación oficial. A Silvia Álvarez ya se le notaba cansada y agobiada por arrastrar problemas que muchas veces ni siquiera tenían origen en lo suyo. No es fácil lidiar con regidores y funcionarios que se asumen como presidentitos. Todos los días se ejercían presiones que acabaron por menguar paciencia y fuerzas de la periodista. En lo suyo y con los suyos, la relación e interacción con los periodistas le valió rendir resultados aceptables por esos meses. Sin embargo, de ahí devino su debilidad pues al sentirse apapachados y atendidos, hubo casos de periodistas que abusaron de la personalidad de Silvia Álvarez, la de cero choque y menos confrontación.

El carácter se debe demostrar en el ejercicio del poder y hubo momentos que se rompió hasta el principio de mando entre el personal de Comunicación Social. Entendemos y sabemos que en su oportunidad el equipo del alcalde tomó nota y la suma de evaluaciones aceleró el cambio.

La pospuesta de incorporación de Ramón Ruelas a Desarrollo Social no es ninguna puntada ni ocurrencia de un Diego Franco. La maquinaria naranja trabaja perfectamente aceitadita y las muestras se observan en cada colonia y en cada junta vecinal. Si Diego Franco se pierde uno o dos meses en su luna de miel este fin de año y Armando Ibarría se contagia de sus fiestas charras, aun con David de la Rosa en el DIF y entretenido en el reparto de despensas, el trabajo se hará y con “efectividad social”. Ha habido estampas de historia como la de los regidores cargando bultos de cemento para entregarlos a beneficiarios de ‘Casa Digna’. El ofrecimiento a Ruelas Mascorro es el característico coqueteo político de una parte, la interesada en sumar y sumar, el estilo mexicano de hacer política, desgastar y dividir al adversario.

Dentro y fuera de los círculos políticos existe unanimidad cuando se trata de adelantar un vaticinio respecto a una elección. El MC se ha fortalecido a un grado que a juicio de todos se sitúa en una posición inalcanzable, inclusive para el PRI. Los agentes del bronx naranja, asesores y operadores que rodean al alcalde Arturo Dávalos, no dejan nada a nadie y dejaron pelón al PAN y amenazan con descarrilar la maquinaria priista. Casi sin notarse se dio una constante migración de priistas de medio pelo en el último año. Quizá en este momento Andrés González Palomera ha caído en la cuenta de estar solo en el PRI pues muchos de sus amigos ya se le habían adelantado en lucir vestimenta naranja.

Con el eventual arribo de Ruelas Mascorro no se satisface la voracidad del MC pues apuestan a pescar algo en los siguientes días, algo en el PRI, y algo en el PAN, partido que también en los próximos días celebrará elecciones internas. En una de esas hasta Miguel González Guerra se va y se le une a Miguel Ángel Preciado Bayardo y a Juan José Cuevas García, dos de las piezas leales que en el pasado le fueron leales a la ex senadora Eva Contreras Sandoval y ahora experimentan nueva vida en el MC.

Revolcadero

El que redobla pasos es Héctor Gallegos de Santiago, el político del folclor y multicolor que aspira a ponerse de moda y que esta semana vendió la noticia de haber él a su vez “comprado” al abogado Roberto Ascencio Castillo. Los dos personajes del día se dieron a conocer haciendo talacha en los tiempos de la bonanza del PAN y los distingue la misma bandera y las mismas razones, las de despojarse del azul para vestirse de naranja y los dos haberse peleado con el ex alcalde Ramón Guerrero Martínez. En breve se va a cerrar el cuadro y se les unirá el abogado Salvador López Aréchiga que por lo pronto explota la “renta” de la franja del Partido del Trabajo, donde comparte créditos con Corina Naranja y entre los dos, lograron ya quitarse de encima a Gerardo García y antes del regidor Otoniel Barragán. Más allá del talento de cada uno y del capital político de esos señores ese cachondeo que se traen los exhibe como políticos de baja credibilidad y menos confianza. Si Gallegos ayer estaba en el PAN, luego en el MC y lo vemos la mañana del siguiente día en el PAN y por la tarde en Morena, es reflejo de que algo anda mal en él. Lo que vemos es el insaciable apetito del tradicional político pues ha visto en el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador y en Morena la oportunidad de repetir el exitazo del MC en el 2012. ****** Tenemos correspondencia de Alejandro Hernández, hijo de Martín “el buzo” Hernández.- nuestros tres leales lectores recordarán que el escrito anterior más reciente del autor abordó el tema de la elección del sindicato de trabajadores del Seapal. Para esos efectos hablamos con Martín Hernández y consignamos que este nos dijo en todo momento desconocer eventuales anomalías. Como se dice en el argot periodístico, “El Buzo” nos mató la nota pues otros trabajadores nos habían hablado linduras del proceso sindical y de haber traiciones, amenazas y presiones. Pero bueno, todo indica que el hijo se animó a  hablar del tema aunque también evadió ir a fondo, dar detalles y revelar nombres. Alejandro Hernández es el mismo que protagonizó un incidente vial en un vehículo del Seapal, lo cual motivó su despido de la paraestatal. ****** Escribió el hijo de Martín “El Buzo” en su primera parte: “La novela seapal vallarta… muy buen block… no va a ver ningun lider como mi padre… aun asi tengan respaldos del mismo gobernador, mi padre viene de peon y dio por sus trabajadores su salud y punto… llego ezta administracion y le voltio toda la gente ahora ya tienen miedo porfavor.. yo renuncie de seapal porque el error que cometi estaba dañando a mi papa y manchando su nombre, el es quien es por lo que a echo ninguna persona puede dañar eso ni siquiera yoo…”. Luego hace una petición al autor: “Te pediria que no lo ofendieras ahorita esta muy lastimado no penso tener un retiro asi lleno de ofensas o puñaladas de su gente por las que un dia lloro corajes…”. Se le aclaró que en ningún momento hubo intenciones de lastimar ni ofender a su padre y concluyó en un tercer comentario: “Sii lo se, pero al momento de poner el articulo, las envidias las rivalidades lo leen y se puede prestar para todo.  Lo que si te aseguro es que hay muchas traiciones que por lo mismo que el a echo de defender a la empresa. No dice nada pero ustedes se lo imaginan”. En las últimas líneas del escrito, del cual se respeta puntos y comas y su ortografía total, se halla lo interesante pues confirma lo que su padre negó, haber sido víctima de traiciones.

 

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