CONTEXTOS… Máximo Martínez, su nueva “AC” y las apuestas sobre su candidatura independiente

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- En Máximo Martínez ya no hay secretos. Se fue del PRI. “Tengo veinte años de querer siendo candidato o presidente”, le dijo a la periodista Martha Ramírez.

Había quienes tenían duda de si era cierto o mentira que Máximo Martínez Aguirre se iría del tricolor. Hasta su amigo Juanito Dueñas Cabrera en Las Palmas decía que no.

El domingo anterior rentó el auditorio del Cecatur, de histórico pasado político por cierto, y se encerró con amigos y familiares. Ahí les hizo saber de la creación de su asociación civil  “Vallarta es mi familia”. Le falló su amigo Samuel Aguilar Fletes pero Máximo lo disculpó. Hace creer que es uno activo importante cuando en realidad, Samuel es poco menos que nadie sin la representación temporal del ejido Puerto Vallarta.

Buen amigo, mejor persona, Martínez Aguirre es algo parecido a un dinosaurio que muchos creen extinto. En realidad, tiene más de dos décadas soñando con ser presidente municipal. Desde principios de la década de los 90 ya era diputado federal. Hizo campaña en calidad de candidato suplente del ex alcalde de Guadalajara y ahora delegado del CEN del PRI en Sinaloa, Ramiro Hernández García. Pronto, éste fue llamado a subsecretario de pesca y Máximo rindió protesta como legislador federal. Aunque desde antes soñaba, ahí se fortalecieron sus sueños de gobernar su ciudad.

Pero en plenos noventa lo atrapó la crisis política. Rodolfo González Macías lo desdeñó aunque desde el Seapal le daba atención. Ya como alcalde, el recién fallecido lo abandonó. Los 9 años de gobiernos locales panistas fueron de crisis total. En una corta temporada, uno o dos años, se alivianó al ser nombrado subdelegado federal de pesca.

Amigo de toda la vida de Gustavo González Villaseñor, su sueño renació cuando ganaron juntos la alcaldía en el 2003. Pero el grupo político perdió el derecho en una elección interna a designar candidato. Un solitario Javier Bravo Carbajal les ganó el proceso interno. En realidad, esa vez, Máximo, Gustado y toda la pandilla de los guajalotes colorados perdieron dos elecciones, primero con Juan Carlos Castro Almaguer y luego con Andrés González Palomera, el adversario de Bravo. Gustavo les impuso a sus amigos la precandidatura de Castro Almaguer pero éste jamás pudo crecer y al final declinó por Andrés para juntos enfrentar a Bravo.

En aquella accidentada elección interna, Máximo pidió el derecho de ser candidato pero Gustavo y todo el grupo se rieron de él. Máximo se agachó y sin arrestos para rebelarse, aceptó su condición de peón.

Tampoco es nuevo que Martínez Aguirre se postula para un cargo y se someta al escrutinio del voto. Ha sido precandidato del PRI a la alcaldía pero fue superado por todos los demás competidores. Aquella vez, año 2000, Luis Reyes Brambila les ganó, al colero Máximo, al ya finado Josemaría Ibarría González, a Heriberto Sánchez Ruiz y a otros que de momento escapan de la memoria. Antes, también se apuntó en un proceso para elegir al abanderado priista a la alcaldía. Fue a finales de 1994, en una convención de delegados insaculados celebrada en el salón Jalisco del hotel Kristal. Ahí les ganó Sergio Arat Sánchez Cervantes. Máximo estuvo lejos, pero muy lejos de los punteros, el arquitecto Arturo Cervantes García y su sobrino, Sergio Arat.

Citamos aquellos dos procesos, el de 1994 y el de 2000 porque de alguna formal al menos uno fue totalmente abierto a la ciudadanía. La convocatoria establecía que podían votar “militantes” del PRI y “simpatizantes”. Nosotros acudimos a votar a una casilla instalada en el quiosco de la plaza principal de Ixtapa. Cualquier persona, credencial de elector en mano podía votar. Le dimos uno de los pocos votos que sumó Máximo. El representante de Reyes Brambila, un buen amigo personal, bromeó ofreciendo un billete de 500 pesos a cambio del voto, pero la decisión del voto ya estaba consumada. También creímos que los amigos y compadres, familiares y compadres, podían darle cientos, miles de votos a Máximo. La realidad debió decepcionar a los amigos y desilusionar a Máximo.

Por algunas razones que caben en la cabeza de Máximo está seguro que está en su mejor momento y renegó del PRI para procurar postularse como candidato independiente. Si no lo torpedean, con eso de no cumplir a cabalidad los requisitos para ser candidato, tiene la tarea de trabajar ya en reunir esos requisitos. Conste, es mucha chamba. Si hace bien su tarea, probablemente no tendrá problemas en reunir esas cinco mil o más firmas que necesita.

La elección está a dos años exactamente. Deberá celebrarse el primer domingo de junio del 2018. La apuesta que literalmente se corre en los casinos privados es si es capaz Máximo de ganar una regiduría. La apuesta de ganar la alcaldía se descartó. Pero se paga doble, triple o más qué Máximo no tiene posibilidad alguna de tener tantos votos como para poder ganar una regiduría plurinominal. Tal vez nosotros podemos darle otro voto pero como nos quedamos con la impresión de haberse vuelto mentirosillo y, como dice Rafael Yerena, zacatón.

Antes de anunciar su “ac”, ya había gastado sudor en constituir aquella organización que llamaron “5 de Mayo”. Fue el aborto del movimiento social surgido en memoria a la histórica elección para presidente del CDM del PRI que su grupo perdió, con Gustavo de candidato, ante el jerarca obrero, Rafael Yerena Zambrano. A menos que nos desmienta, pero también fue socio o es de la agrupación “Leandro Valle”. También debió renunciar a esas membresías pues las dos son de filiación priista.

Contrario a lo que Máximo y otros asumen, no es fácil llegar a una meta exitosa por la vía independiente. Esa figura presenta rasgos de deterioro y debilitamiento precisamente por el abuso de la clase política. Es cierto, hay un gobernador independiente, el apodado “Bronco” en Nuevo León, un diputado federal, de la familia de los Clouthier de Sinaloa, y un diputado local, éste acá en Jalisco, de apellido Kumamoto. En Nayarit, aquí al otro lado del río Ameca, Layín Ramírez ha hecho ruido pero surgen dudas de si es capaz de postularse y ganar la gubernatura de Nayarit.

El ejemplo de Puerto Vallarta, con el médico Francisco Sánchez Ruiz, ya como regidor independiente, tampoco parece haber dejado la mejor impresión. Su proyecto prosperó tanto como para solo ganar la regiduría. El trabajo de todos, su grupo, amigos, de quienes creyeron poder hacer campaña y ganar la presidencia municipal les alcanzó para esa regiduría. Pero apenas protestó como regidor, y Paco Sánchez decepcionó a una parte sus regidores.

Es interesante abrir las puertas a las candidaturas independientes. Pero se les impuso restricciones que limitan el esfuerzo. En el proceso actual, cuya jornada electoral se celebra este domingo 5 en varios estados, ninguna encuesta vaticina triunfos de un independiente. Ese es un mal presagio.

Revolcadero

“Les dije que a las diez no quiere ver a nadie en la calle. Váyanse a sus casas” les ordenó el agente municipal de Mismaloya, Israel Melchor Magaña,  a un grupo de chamacos que platicaban en una esquina del poblado. En aquel romántico balneario al sur de la ciudad,  desde el fin de semana pasado se vive entre el miedo y la zozobra. El agente secundó una rara prohibición a no salir de sus casas después de las diez de la noche. Antes que él, un grupo de desconocidos incursionó en las calles del pueblo y les avisó que nadie podía salir. Buscan a un individuo de apodo “El Macetón”, hijo de Francisco Villaseñor. El fin de semana les cayeron en la playa y como nadie les quiso decir en donde estaba “El Tavo” al “Chipol” Guzmán le dieron su cachazo. De la impresión de asustó  “El Gondo” y hasta se desmayó. Lo bueno que cayó en arena de la playa. Nadie sabe qué hizo el hijo de Panchillo pero todos creen que se trata de un lío grave. Hay historias de drogas y armas. Días atrás se dio gallo accionando una pistola entre el caserío. Eso no es bien visto entre sus jefes y todos dicen que por eso lo buscan. También asocian la lancha de unos empresarios de Monterrey impactada y hecha pedazos entre las rocas frente a Los Arcos. Ahí está también el sello del hijo de Panchillo.****** Nuestros amigos panistas nos reportan que otros se han unido a la tarea de buscar y convencer al magnate de los tiempos compartidos de que regrese y acepte la candidatura a la alcaldía. Algunos de los que no sabían que Fernando González Corona tiene interés en regresar a la política ya lo buscan pero que el señor se les ha hecho mucho del rogar y ni siquiera los recibe en su oficina. Y claro, otros más se han declarado más que apuntados para estar en su planilla. Son esos de los que nunca faltan. En una de esas y se les reaparece el ixtapense Pedro Tello Melchor y les dice que si no va él en la planilla el PAN no gana. Lo cierto es que la mención de la posibilidad del retorno de González Corona causó revuelo dentro y fuera de ese partido. Tanto que ya le acomodaron la planilla.*****Y en donde también traen su propia revolución dos notables vecinos, es en Ixtapa. David de la Rosa tiene razón y todas las de ganar ante Víctor Manuel “El Cachis” Aréchiga. Este no asimila ni acepta que David fue delegado municipal gracias al apoyo y voto popular del pueblo y “El Cachis” lo es por designación.  Nos confirman que “El Cachis” se fue no tres, más años a California nomás para no ver a David de la Rosa como  máxima autoridad del pueblo. Bueno, hasta nos dijeron los pecadillos cometidos y heredados en la casa de Socorro, la hija de doña Manuela Ramos, en donde le dieron posada. No bueno, la retahíla es larga y ya no nos alcanzó el espacio. Eso sí, la fiesta sigue y culminan el viernes. Hay banda todas las noches y que se sacrifiquen los vecinos de los alrededores de la plaza.***** Por cierto, conseguimos algunos datos de aquella elección abierta para elegir delegado municipal de Ixtapa realizada en febrero de 2004. David de la Rosa ganó con 1,721 votos. Alejandro Alvarado, el de apodo “El Porro” contó a su favor 686 votos.  El tercer lugar, Martín Gómez Encarnación se agenció 9 votos menos que “El Porro”. Total, que ni con la suma del segundo y tercer lugar, podían ganarle a David de la Rosa, quien en el recuento les ganó con 56 votos a los dos juntos. Ni siquiera Francisco Franco Machain, quien ganó en El Pitillal, pudo contar más votos que David en aquella elección abierta.****** Podemos agregar que los hombres del primer círculo del alcalde, Arturo Dávalos están viendo, observando con toda la atención y con mucho interés lo que ocurre en Ixtapa con “El Cachis”. No lo torpedean pero no descartan meterlo bajo control si abusa. Ya antes, el director en Desarrollo Social, Diego Franco le puso una reprimenda al delegado ixtapense. Fue cuando llamó a los cuatro coordinadores de zona, al delegado y a la subdelegada. A esa reunión, no acudió David de la Rosa, no fue requerido. Franco le puso regañada y ultimátum al “Cachis” para que se deje de grillas y se ponga a trabajar. Que ya no quería escuchar quejas del delegado respecto a David de la Rosa. ¿Quién era el contrario antes? Preguntó Franco al delegado. La maestra Yolanda (Cuevas), contestó “El Cachis”. “No te hagas p…” fue la respuesta que hizo enojar a Diego Franco.

Máximo Martínez-Vallarta es mi Familia-2

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