CONTEXTOS… Roberto Palomera: de estrella a traidor en el PRI, y los que más daño le causan al tricolor

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Cuando Roberto Palomera Preciado ocupaba la jefatura en la DRSE recibía de sus amigos priistas trato de un ‘superstar’ de la política. Hoy, desvestido del tricolor y revestido de naranja, de monstruo y traidor  no lo bajan.

Hace dos años, en este mismo espacio consignamos que el político talpeño hacía uso de su encargo público para placearse y hacer vida pública. Era el primero en aparecerse en todos los sitios donde estaba el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz. Y respecto a su desempeño, abundaban las quejas de padres de familia que lo buscaban en su oficina para plantear problemas relacionados a la escuela de sus hijos.

Apenas el año pasado también lo colocamos en una lista de políticos que pensaron en la posibilidad de postularse candidato a la presidencia de Puerto Vallarta por la vía independiente. Puso en marcha diversos planes para consolidar sus aspiraciones y hasta organizó a sus paisanos. Todo oriundo de Talpa de Allende y poblados serranos de aquella región, era visto por Roberto Palomera como un potencial porrista de sus aspiraciones políticas.

Lo que no planeó fue la filosa guillotina de su partido el PRI que descargó sobre su cuello y adelantó sus planes. Lo de la candidatura independiente no pudo prosperar pues le faltó tiempo. Sin embargo no pudo rechazar la invitación de operadores políticos del Movimiento Ciudadano, oportunidad que lo llevó hace días a vestirse de color naranja.

Hay un polémica en torno a si hubo un buen o indigno trato del PRI y los priistas a Roberto Palomera. Nosotros tenemos la impresión de que el PRI como partido lo trató bien. Pero no es el caso de sus amigos priistas. Cuando sus amigos le dieron trato de estrella de la política, y los  mismos luego le dieron una patada en el trasero, muy probablemente piense Roberto que ellos lo traicionaron a él y no él traicionó a su partido. Desde esa óptica, el mariachi siente estar bien con dios, con su ex partido y con quienes creyó eran sus amigos. Al fin y al cabo, él pasó al MC para echarle el último polvo de tierra al ataúd político de Gustavo González Villaseñor, a quien considera su verdugo y villano.

Desde hace mucho tiempo hemos considerado a Gustavo González como el político que más daño hace a su partido. Olvídense de Javier Bravo, de Rafael Yerena, de Antonio Lugo Morales, de cualquier otra figura del priismo. El enemigo principal tiene rostro y nombre, bigote en su cara y Gustavo es su nombre. Allá los priistas si insisten en cerrar los ojos al clamor popular que se escucha en las colonias populares, en cafés y restaurantes donde la política es el tema de esquinas y de las mesas. En las colonias está el grueso del voto  y en las mesas de café está la grilla. Se escucha con unanimidad la exigencia de ser Gustavo González Villaseñor, a la par de los hermanos González Reséndiz, Chavita y Rafita, los principales enemigos de su propio partido. La demanda popular es jubilar a Gustavo y amarrar las manos a los hermanitos de origen ixtapense, a los cachorros de Rafael González Pimienta de quien heredaron ambiciones, voracidades y el gusto por negocios fáciles al amparo del poder político.

El PRI, o más bien dicho, los dueños del partido no dan crédito ni credibilidad  a quienes asumen que las últimas derrotas del partido obedecen al deterioro de la imagen de sus principales figuras. Sabemos que el ex candidato a la alcaldía, Andrés González Palomera ha relatado en diversos momentos y en muchos foros internos historias recogidas en la última campaña electoral. En las colonias populares hay un rechazo a los últimos alcaldes priistas. Eso le dijeron en la campaña. Los últimos alcaldes de extracción priista fueron Gustavo González Villaseñor, Javier Bravo y Salvador González Reséndiz. En esa campaña, Gustavo era candidato a la diputación federal y Rafita González Reséndiz, hermano mayor de Chavita el ex alcalde, candidato a la diputación local. Intentaron ellos intercambiar posiciones, dar el salto de la diputación federal a la local uno, y el otro caminar la misma ruta pero en sentido inverso. Los dos recibieron una vergonzosa derrota.

Siempre nos ha llamado la atención que los priistas se desgarran las medias para congraciarse con un político que en ese momento está en la cúspide de su carrera política. Debemos reconocer que en general esa es una debilidad de los vallartenses. Son capaces se aplastarse y pisotearse entre ellos por ser el primero en saludar y abrazar a tal o cual personaje, al poderoso e incluyente que domina en el momento. Lo constatamos cuando semanas atrás vino Enrique Alfaro a un evento y hasta los periodistas se le cruzaban para darle su abrazo y ronronearle alguna frase en la oreja. Luego de gobernar la ciudad y en el apogeo de su gobierno, Gustavo era un dios para los priistas; todavía le dan trato de deidad hoy en día pues no admiten que el pueblo lo rechaza. Si acaso a Javier  Bravo Carbajal un sector del priismo lo trató con frialdad al dejar la alcaldía. Pero fue por sus diferencias con Rafael Yerena pues cuando fue alcalde, salvo una o dos excepciones, todos se le tiraban de alfombra. Abrieron un poco los ojos cuando Chavita González perdió como alcalde la elección en Puerto Vallarta pero todo le perdonan porque se colocó en el gobierno estatal y algo aspiran a recibir de él. Es decir, hasta las relaciones personales, ni se diga las políticas, son convenencieras a más no poder.

Ignoramos si Roberto Palomera ofreció o prometió tantos cientos o miles de votos al MC. Los priistas sostienen que no les hace daño pues no mueve más allá de dos o cinco cientos de votos. Sin embargo, tanta virulencia en las reacciones posteriores permiten sostener que les dolió su partida de aquel mediocre funcionario estatal llegado de Talpa. Si les dolió la ida de un Aldo Gómez, la de Claudio Sierra, de Mario “Pepe muelas II” Rodríguez Solís, y la de otros, deben sentir la pérdida de un Palomera.

Más allá de medir valores y sumar cotizaciones individuales, lo cierto es que el MC se ha reforzado y de poco en poco han consolidado a un partido que surgió en la ciudad de la nada. Los opositores al MC viven la peligrosa fase de la negatividad exterior pero al interior sufren en silencio la muerte política por inanición.

Revolcadero

El Partido Acción Nacional es otro partido que ayuda a revitalizar. El mismo día que Roberto Palomera se unió al MC lo hizo el regidor Juan José Cuevas García. De él ya hemos derramado mucha tinta y siempre hemos orientado nuestras críticas a las debilidades que arrastra “El Peri” desde su irrupción en la política. En realidad, abrimos espacio al PAN porque la pérdida del último de su par de regidores, la dirigencia estatal anunciaba la renovación de su dirigencia local y la continuidad de su “delegación”. Es decir, a juicio de la superioridad, los panistas vallartenses representan una relativa importancia que no les alcanza para erigirse en Comité. Pero la noticia mayor fue la designación de Gregorio Robles como máximo dirigente del panismo local. Sí, es Goyo Robles, leal empleado de por vida del legendario hotel que fue el Camino Real que ha cambiado de nombre varias veces en los últimos años. La altura de Goyo nos da una idea del nivel que el PAN local tiene para el panismo jalisciense. *******Por cierto, hubo dos o tres panistas que se quedaron vestidos y alborotados ante el sorpresivo nombramiento de Goyo Robles. Uno es José Pablo Ruiz Bernal, otro Andrés Ponce Peña y súmele por lo menos otro más. Pareciera ser que desde Guadalajara jugaron con los mencionados pero al menos el primero recibió con cierto júbilo la decisión y hasta aplaudió. Está contento el cachorro de Jesús Ruiz Higuera porque va como secretario general y cree eso lo apuntala para ser en el futuro inmediato presidente de un Comité, ya no de una “delegación”. Otros que ayudarán a organizar a la brevedad una campaña para elegir a un Comité son Idalia González de León, Lupita Salcedo, Cristina Uribe, Ricardo Ponce y Juan Vázquez. Éste último no cabía de alegría y ha dicho a sus amigos que hará un trabajo capaz que hará olvidar a lo que hizo antes un Javier “Clinton” Palacios, o la Dulce Palomera.***** Grosero ha sido el olvido abandono y desdén que el PAN hizo de nuestro amigo Andrés Ponce Peña. Eso que un día los invitó a un comelitón a su rancho Tebelchía en donde hasta Goyo  Robles se dio gallo con las carnes asadas. Le disgustó que Andrés confesara públicamente sus aspiraciones a ser presidente del partido y justo en ese momento le cerraron las puertas. Pero buen, eso estaba visto, que cuando notaran que pretendía seriamente postularse a la dirigencia del partido le iban a dar el portazo y decirle que le alcanzaba para eso pero si tomar una cartera que podía ser “asuntos campesinos” o algo así.****** Por cierto, el fin de semana se les tomó la protesta a miembros de la Coordinación Municipal del Partido Encuentro Social. Es el partido en donde trabaja a la cabeza el médico Heriberto Sánchez Ruiz, sin duda uno de los futuros abanderados a la alcaldía. Naturalmente. El médico de Las Palmas es el coordinador municipal y en la secretaría general estará a cargo la abogada Norma Alicia Rodríguez Ibarra. No aparece el abogado Miguel Ángel Yerena Ruiz, el aliado número uno de Sánchez Ruiz, que como para refrendar tal sociedad dispuso todas sus instalaciones y el auditorio “YERU” para el evento partidista. El PES intenta venderse y posicionarse como “el partido de la familia”; “es tiempo de reír, no de llorar, es tiempo de gozar, es tiempo de sentir, de unirnos para que las cosas cambien. Del que no es tiempo es de simular, de engañar, de mentir, porque de eso la ciudadanía está cansada. Por ello vamos a proponer como partido que las cosas se hagan bien”, clamó el médico en su mensaje.****** Como para despertar corajes y traumas de los enemigos del MC esta semana ha sido de entrega y reparto de tabiques, bultos de cemento y otros materiales de construcción en todo el municipio. Hasta provocador se notó al regidor Juan José Cuevas que se echó al hombro varios sacos de cemento ante las carcajadas del presidente municipal Arturo Dávalos Peña. Con dos sitios de reparto, en El Pitillal y en Las Palmas se procuró hacer llegar el material a todo solicitante. Nadie debería enojarse ni mucho menos indignarse pues se trata de apoyos considerados en uno de los muchos programas sociales creados por gobiernos priistas al que otros gobernantes han tenido acceso. Si se manipula para obtener raja político-electoral, se vale molestarse y se vale ir a las instancias legales, denunciar y demandar. Nos acordamos que cuando Chavita González Reséndiz manejaba los programas sociales tenía a dos beneficiarios de adultos mayores, a su tío Pepo Ortiz Camba y a Engelberto Pelayo. Religiosamente recibían su chequecito al mismo día que aquellos ancianitos que carecían de casa y techo y vivían en la mayor pobreza. Pepo Ortiz fue uno de los más acaudalados de la región, consejero inclusive de Bancomer pero chavita le quiso dar la ayuda social del gobierno federal. Pelayo, ex presidente del ejido Ixtapa, tenía o tiene tractores, camionetas, tierras, ganado. Claro que sus vecinos estaban indignados, con Pelayo y con los González Reséndiz.

 

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