CONTEXTOS… Víctor Manuel Bernal, el as bajo la manga ante la osadía del dúo Munguía-Mochilas

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Por Gerardo Sandoval Ortiz.- Las crónicas periodísticas coinciden: el diputado Luis Munguía no informó nada. Así, a secas y sin nada de fondo.

Por ahí Javier Santos reportó del esfuerzo de los legisladores federales del Movimiento Ciudadano en “bajar” mil 200 millones de pesos a Jalisco, de los cuales 41 le correspondieron al Distrito 05, el que representa Munguía González. No se detalla el destino de esos millones de pesos.

El largo y cansado discurso de Luis Ernesto Munguía fue el mensaje estelar del previamente llamado “Primer Informe de actividades Legislativas”. Pero, a buenas y primeras aclaró que lo suyo no sería propiamente “informe” sino hacer ver lo políticamente correcto de las obligaciones de un diputado ciudadano.

Rescatamos de su discurso: “Desgraciadamente en este país que un político haga lo correcto, al día de hoy, es una idea que raya en lo imposible”. Dijo que su bancada, la del MC, “ha innovado en llevar las cosas a cabo de manera diferente, es decir, de manera inteligente y fuera de la comodidad del escritorio”.

Al lector y a nosotros no le será fácil entender qué diablos dice o pretende decir Munguía. Sabemos que el político clásico e inteligente procura históricamente que nadie le entienda y que ningún misterio ni problema se resuelva. En ese enmarañado castellano está la sobrevivencia del político.

Bien, si no hay datos, obras o acciones, millones etiquetados en el presupuesto federal por obra, gracia y gestión de nuestro agraciado legislador federal, pues simplemente no hay materia a tratar. Es decir, el mensaje es el informe de actividades y en consecuencia, todo se reduce a política y más política. Ese fue su objetivo y propósito y como tal, ordenó un escenario rosa, color dado por la vestimenta de sus seguidores, damas, jóvenes mayoritariamente guiadas por el motivador Ramón Chávez Lara y azuzadas por Carlitos Murguía Cibrián.

Luis Munguía es ese diputado que hace mancuerna con Ramón Guerrero Martínez para intentar torpedear todo lo que huela al grupo político del alcalde Arturo Dávalos Peña. El primer edil fue invitado y ahí estaba la noche del sábado en Los Arcos del Malecón. También cumplió el coordinador local del MC, Gustavo Fong Patiño. Estos señores sí hicieron lo políticamente correcto y no como el anfitrión sabatino, que cuando Fong tomó protesta se hicieron ojo de hormiga.

Vayamos al grano. Si el informe de Munguía fue pleno de tinta, tintes y matices políticos, concentrado todo en el engañoso subliminal color rosa que llama a la batalla, de inmediato hubo respuesta. Sabedores de la existencia de “complots” y “conspiraciones”, el grupo Davalos-Fong había preparado respuesta. En realidad no es respuesta a discurso alguno sino una contraofensiva en la propuesta de un candidato que le compita a Munguía el derecho de abanderar al Movimiento Ciudadano a la diputación local.

Vamos siendo más claros y mejor entendible y al mismo tiempo revelemos la carta escondida del grupo que tiene la hegemonía naranja en Puerto Vallarta. Meses atrás todos juntos habían dado dos mensajes distintos sobre unidad. Difundieron fotografías y aparecieron todos abrazados en alguna fiesta o reunión. Pero nada pudo desaparecer la percepción de vivir al interior del MC la separación del alcalde y los dos diputados, Munguía y “El Mochilas”.

Nos platican que más allá de los cinturones naranjas allegados a Munguía y a Ramón Guerrero ya existen consensos y acuerdos para postular al secretario general del ayuntamiento Víctor Manuel Bernal Vargas como un precandidato alterno a Munguía. Es decir, si el dúo Munguía-Mochilas pretende disputar abiertamente a Dávalos-Fong y su grupo, han aceptado el reto y saldrán al frente.

Lo de Bernal Vargas no es ninguna puntada aunque observamos una probable estrategia que intente sentar y doblegar a Munguía y  a “El Mochilas”.

El grupo de los naranjas vallartenses, en  donde se ubica a Dávalos, han hecho sus cálculos y concluyen que, si bien hay algo de riesgo, tienen el potencial para ganar a los adversarios. La conclusión fue contundente luego del sábado. La mancha rosa fue medida y lo mejor, Luis Munguía no trae nada en un discurso huego y sin fondo.

Gustavo Fong nos podrá negar que él en lo personal ni como partido hace bloque al lado de Dávalos. Es eso lo políticamente correcto; su posición de dirigente del MC le impide sumarse a una u otra fracción interna. Sin embargo, estamos en posición de discutirle cada palabra pues las suyas hicieron eco en los más altos círculos del MC y tiene luz verde para armar grilla, posicionarse él y su grupo, respaldar a Dávalos, y multiplicar esfuerzos para bajarle los humos, la soberbia y arrogancia al dúo Munguía-Mochilas.

El MC no tiene historia de ofrecer democracia pura, abierta, total o representativa en sus procesos de selección de candidatos. Aquí, ni Ramón Guerrero ni Arturo Dávalos fueron llamadas a ser candidatos por voto mayoritario de naranjas. Llegaron a la candidatura porque representaron la más alta posibilidad de ganar una elección constitucional al PRI y al PAN. No se equivocó el MC en su selección.

Lo que viene en el MC será interesante. En el hipotético escenario de haber dos propuestas a la candidatura a la diputación local, Luis Munguía y Víctor Manuel Bernal, la disputa real es de los dos grupos ya citados arriba. Pero ese escenario solo será probable con un Munguía ya previamente derrotado. No perdamos de vista que el heredero de la panadería Munguía apunta primero a disputar a Dávalos la alcaldía. El grupo de Dávalos presume tener ya amarrada la reelección y en castigo a la osadía del actual legislador federal, empollaron a Bernal Vargas para impedirle salte de la diputación federal a la local.

El canibalismo político que exhibe Munguía podría ser su tumba política. Alguien le debe decir que no es ni por asomo una figura con el peso específico ni el talento ni la capacidad oratoria de un Ramón Guerrero. Es un error de cálculo haberse asociado y aliado al “Mochilas” y abrir fuego contra los naranjas vallartenses. Es decir, a Munguía le impusieron la lógica política invertida y en la oportunidad de hacer equipo con sus vecinos y amigos de barriada, aceptó irse a una pandilla de fuereños para combatir a los suyos. Ya alcanzamos a captar a nuestros amigos naranjas que nos han repetido en las pláticas que Munguía es algo así como una versión masculina de “La malinche” de los tiempos de los aztecas.

Revolcadero

Por cierto, nos preguntaron si fuimos al informe de Luis Munguía. Ignoramos si falló el equipo de comunicación del diputado pero no acusamos recibo de invitación y hemos sabido que las invitaciones fueron restringidas como si se tratase de una fiesta a la que los anfitriones no reciben asistencias inoportunas. Pero sí, nos enteremos cuando a media semana consultamos a Ramón Chávez Lara, acaso el operador político más eficaz de Munguía, sobre la oferta de dinero para impedir su salida del PRI y llegada al MC. Pero nada más eso, Ramón Chávez nos dijo estar ocupado en bardas y pendones para dar a conocer el informe de Munguía. Ya luego de esa charla nos sonó raro que el motivador no nos haya invitado en esa charla. Se enfocó más en admitir que el dirigente del PRI, Gustavo González Villaseñor sacó la cartera para ofrecer dos decenas de miles de pesos.****** Desde hace meses hemos escuchado la historia siguiente y que, con el paso del tiempo parece tomar fuerza. Que Luis Munguía ha sido tan dominado por Ramón Guerrero Martínez a tal grado de ya no oponer resistencia a la posibilidad de irse del MC sino es candidato a la alcaldía. “El Mochilas” le ha dicho, y Munguía le cree a ciegas, que por cualquier otro partido tienen capital para derrotar al MC. Que en esas grillas palaciegas tienen apoyo de la regidora Susana Rodríguez y de otros funcionarios menores que llegaron en la administración mochilista. Si se cumple la apuesta de que al cumplirse el primer año del gobierno de Arturo Dávalos habrá limpia de malos y traidores funcionarios, será buen  momento y la limpia será oportuna para los fines futuristas. El caso de la regidora Susana Rodriguez es sintomático, que otra vez está alineada en todo con quien la trajo a Puerto Vallarta y que desde adentro, golpeará a Dávalos y a su grupo.****** No, no. Vaga la raza ixtapense. No le perdonaron a nuestro delegado municipal Víctor Manuel “El Cachis” Aréchiga que apenas concluidas las fiestas patrias, avisó que ya estaba en puerta un próximo baile. Leyeron la banda contratada y nos preguntaron si ya sabíamos cómo le dicen a “El Cachis”. Que le apodan ya “cachis-bailes”. Otro amigo no menos audaz, corrigió que no, que el mote que más le queda es el de “lord bailes”. Total, que los dos le quedan ad hoc al señor que por fiesta nadie se queja en Ixtapa. Bueno, si se quejan algunos vecinos del centro. Ha, y el “superbailazo” en puerta lo amenizará la banda La Matona pero no hay fecha aún. Vaya nombrecito de grupo musical.****** Con 109.8 votos delegacionales, Jorge González Carranza ya es el nuevo dirigente de la Secretaría Juvenil  del PAN. Carlos Iñiguez, el opositor al chamaco alineado a la ultraderecha, el yunke y al hitlerismo, apenas pudo adjudicarse 71.5 votos delegacionales. Eso sí, la que no faltó a la asamblea estatal electiva fue la hija del regidor ex panista, Juan José Cuevas García, la ya famosa Taydé Cuevas.

 

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