El cuadro de Zapata y las reacciones homofóbicas y políticas en Vallarta

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

México es un país homofóbico por excelencia y no lo discutimos. Pero si la homofobia se mezcla con la política, se desbordan las pasiones, se multiplican los insultos, se injuria, brota la violencia, primero verbal, después física.

Al calor de la absurda pero entendida violencia generada por una pintura de un Zapata montado a caballo, desnudo y con zapatillas, nos atrajo la atención un breve pero acalorado brete protagonizado por la empresaria Margarita Ortiz Muñoz y una persona identificada como “Ludwig Alonso Osorio”.

Del señor Ludwig Alonso Osorio no tenemos mayores referencias personales pero por la reacción frente al debate que generó la pintura del Zapata gay, y su posición ante quienes descalificaron dicha obra, debe ser una persona con principios afines a los promotores de ese tipo de “arte”. Denota ideología compatible al morenismo, con otras tendencias no definidas aunque de clara orientación a ser del club del “tercer sexo”.

“Y piden respeto cabrones…viva mi general Zapata… jotos asquerosos” escribió, y con mayúsculas, Mago Ortiz en uno de los muchos debates públicos en las redes sociales.

Mago Ortiz.

La frase de Mago Ortiz es fuerte. Sin ir más allá, el contenido demuestra una alta dosis de homofobia. Ofendido, quizá por eso Ludwig Alonso Osorio, que consideramos es su nombre real, le respondió en el mismo tono, con un “tan asquerosos como tú, vieja loca ridícula”.

Los usuarios ajenos a esos duelos digitales no tenemos necesidad de atestiguar auténticos ultrajes de unos otros y exhibiendo posiciones con regularidad irracionales sino carentes de argumentación.

Natural de Ixtapa, es probable que la ex presidente de Coparmex, Mago Ortiz, adopte de corazón la figura del Caudillo del Sur. En el ingreso a su pueblo se colocó un busto de Zapata hace más de 30 años y debe haberse familiarizado con el héroe revolucionario.

El ex abrupto de Mago Ortiz de inmediato nos trajo a la mente el nombre de su sobrino Alex Ortiz, el hijo del “Tato” Ortiz Muñoz. ¿Por qué? Por la simple y sencilla razón de que Alex Ortiz es precisamente del que con tan fuertes palabras se refirió la semana pasada. Ya una vez nos referimos al joven Alex Ortiz, cuando a principios de año cayó a una tentadora invitación del director del Tecnológico de Puerto Vallarta Oscar Daniel Zamora Cuevas.

Al principio advertíamos que la homofobia y política causa una reacción virulenta. En quienes no saben controlar sus pasiones ni su ira los desborda de modo tal que rayan en la blasfemia, en el oprobio.

Óscar Daniel  Zamora Cuevas – Alex Ortiz

Por ser miembro del selecto y más íntimo club del “Winnie Pooh” del Tec. Lo normal es que el sobrino de Mago, Alex Ortiz, se embarque en la aventura de apoyar decididamente el proyecto político del diputado local, Luis Ernesto Munguía González. Sucede que también hay evidencias que la tía Mago está convertida en promotora del diputado Munguía y para ello tiene todo el derecho. Ni siquiera le criticamos filiación o simpatía priista.

Entonces, ya sea en su posición de miembro del PRI o activista de Luis Munguía va a las redes y se confronta con “Ludwig Alonso Osorio”, éste también dos veces aludido por la virulenta y homofóbica publicación de la dama. Lo de “jotos asquerosos” le pegó a Osorio pero también pudo haber reaccionado con su “tan asquerosos como tú, vieja loca ridícula” en defensa de suposición política e ideológica. Nos confirman que el muchacho es un “amlover” ultra y convencido y a ese nivel no podía dejar pasar semejante insolencia.

No sabemos si es el caso de Mago Ortiz pero está demostrado que usuarios de las redes sociales deben eludir pensamientos y frases políticamente incorrectas, ex abruptos, prohibiciones que de violentarse corren riesgos capaz de dar un giro a sus vidas. No es el caso al haber un imaginario destinatario identificado y localizable por dos vías, la homofobia y la política y se queda en un tropezón.

Demos un paso adelante. La pintura del Zapata gay que anuncia la muestra Emiliano Zapata después de Zapata nos resulta eso, un simple cuadro, un arte que ofende a quienes se asumen en extremo defensores del zapatismo, un Zapata igualado a una deidad terrenal, un dios revolucionario.

Agraviados y defensores de la pintura del Zapata en cueros se vieron las caras en el palacio de Bellas Artes, donde ocurre la muestra inaugurada el 27 de noviembre. Los de sombrero y botas apalearon a los amanerados de finos cutis.

No es la violencia el mejor método para dirimir que es arte y que no lo es. Visiones y ópticas se han distorsionado y los desacuerdos se descontrolaron debido al mal manejo del conflicto, que ya lo es, de los organizadores de la muestra, autoridades, incluyendo al propio presidente, Andrés Manuel López Obrador. Al reducir las posiciones de unos y otros a las libertades y a las censuras, despertó el instinto creativo de los cyberartistas que se han dado gallo y montaron al caballo en celo al propio presidente. Total, es arte.

Zapata es el héroe revolucionario, agrarista, símbolo nacional, ícono y referente de los campesinos postrevolucionarios. En el campo lo consideran  todo lo contrario del Zapata gay, viril y mujeriego. La pintura no deshonra a la persona, golpea a la figura y se intenta destruir los mitos del zapatismo.

A un siglo de su trágica muerte, traicionado en una hacienda de Morelos por el generalote Guajardo, son más mitos que verdades lo que se sabe de la vida del revolucionario que peleó por libertad y tierra. En algún libro se contó la historia de aquel familiar de Porfirio Díaz que el supuesto despecho, antes de morir en Nueva York, divulgó la historia del Zapata gay. La historia oficial describe a un Zapata macho, hombre rudo, sombrero charro y mujeriego. A esa figura idolatra Mago Ortiz y a la misma imagen intenta destruir Osorio.

Revolcadero

A lo largo y ancho de la ciudad, delegaciones y agencias municipales, en colonias y rancherías, ocurren duelos temporales materializados por las posadas, dulces y piñatas. El ruido festivo dominical, sobre todo la repetida frase pedida a los niños por agradecer, nos llevó a la placita de la Idipe en Ixtapa. El maestro presentador estaba obsesionado por guardarse el nombre de “corazón vallartense” como a quien deberían los regalitos. El evento se lo agenció “el güero papas” pero atrás de éste estaba Héctor Gallegos. Eso es nada. Solamente el viernes, los funcionarios municipales ofrecieron posada en cuatro distintos puntos de la ciudad. Los niños de Aramara, de La Aurora, tuvieron su posada navideña a las seis de la tarde y una hora después, los agasajos se trasladaron a la colonia La Floresta y a la plaza principal de El Pitillal. Por lo que vimos, no hay comparación de una posada a otra. Los naranjas se ponen guapos con bicicletas y en la idipe… es una grosería decir el contenido de las bolsitas dadas a los niños.****** El Instituto Vallartense de Cultura llevó el programa “Brigadas culturales en tu colonia” a la colonia San Esteban. Es el programa de iniciación artística y fomento de las artes que promueve el ICV, con Marina de los Santos Álvarez al frente, coordinado con la Dirección de Desarrollo Social, donde está al mando Víctor Bernal Vargas. Los coordinadores de sector tienen una función importante para hacer posible el programa en las colonias. Las brigadas culturales ya visitaron colonias de Ixtapa, Los Juntas, llegaron hasta Las Palmas, Mismaloya, Mojoneras, El Coapinole, Volcanes, Buenos Aires, La Floresta y cerraron el año la primera etapa la San Esteban.****** Ya por último, el diseñador gráfico del ya extinto diario, Tribuna de la Bahía Daniel Méndez nos hace una corrección. Que a él no le dieron atención especial y “quedé igual que todos, fuera de Tribuna”. Que nada de trato diferente le dio la empresa. La empresa había prometido que por lo pronto no se despediría a trabajadores con problemas de salud. Cuando David Cuevas García acudió el lunes 9 evadió hacer la mención a dos casos y de esa forma cuidó le recriminen el “a poco te la creíste”.

 

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