El rechazo al “Mochilas” se vio en La Lija y en las redes sociales

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Las presiones se descargaron el fin de semana y todos se mantuvieron firmes. A principios de la semana quedó claro que el día clave sería el jueves, por la presencia de los “dueños” del partido y la prometida asistencia masiva al informe de Ramón Guerrero.

El sábado se confirmó la corazonada de muchos que habían observado que los índices de popularidad de Ramón Guerrero están a la baja. Decenas de vallartenses se animaron a dar la cara y en las redes sociales descargaron furiosas opiniones de rechazo al motejado “mochilas”.

De viva voz, el diputado local afirmó tener confirmado la presencia de “mi amigo” Enrique Alfaro Ramírez y del dirigente nacional del Movimiento Ciudadano, Dante Delgado Rannauro y del coordinador de los diputados federales naranjas, Clemente Castañeda. Ninguno de ellos vino. Está furioso por el plantón y planea cobrarles. El coordinador de la fracción en el Congreso del Estado, Ismael del Toro vino, se dejó ver e inclusive se tomó algunas fotografías difundidas por el equipo de Guerrero, pero desapareció. Cuando personalmente observó que el ánimo de los vallartenses es de pleno respaldo a su alcalde Arturo Dávalos Peña y de abierto repudio al “mochilas” decidió no ir a La Lija.

Hubo otro personaje que hizo el viaje a Puerto Vallarta con una tarea específica. Es el presidente municipal de Tlajomulco, Alberto Uribe Camacho. El viernes se encontró con el alcalde Arturo Dávalos a quien le informó que venía como “delegado especial” del partido y con la encomienda de invitarlo a él y a los regidores del MC a una reunión en Guadalajara. Alberto Uribe no es lo que se dice un hombre de todas las confianzas de Enrique Alfaro pero en principio es él quien tendrá la responsabilidad de sacar adelante el proceso de selección de candidatos en los municipios del distrito 5. A la capital del estado se llevó a todos los regidores y alcaldes en reuniones por separado.

En el caso de Puerto Vallarta desde muchos días antes, la elite del MC ya tenía carpetas atiborradas de datos y estadísticas con la radiografía local en donde consta que Dávalos está en la punta de cualquier indicativo de popularidad. “El mochilas” lidera también los porcentajes de rechazo ciudadano y también los puntos negativos de todas las encuestas.

A juicio personal es un ejercicio interesante lo practicado por nuestros amigos del MC. Hace un año Alfaro decía que había un acuerdo y todos aceptaban la reelección de Arturo Dávalos. Ramón Guerrero no respetó y presionó, con la amenaza de irse del partido, y exigió para si la candidatura. “Yo hice este movimiento, es mío” le repitió varias veces a Alfaro, a Ismael del Toro Castro y al dirigente estatal, Guillermo Medrano Barba. Fue tal su chantaje que logró doblegar a los dueños del partido y venir a Puerto Vallarta a pregonar que él sería el candidato. Todos lo creyeron. Hubo inclusive amigos de Dávalos que dieron por bueno el cuento mochilista. En la zona rural, Oscar Ávalos Bernal y los suyos hicieron fiesta; en Ixtapa “el cachis” repetía una y otra vez a los pasajeros de su Uber que él tenía amarrada su regiduría y lanzó sus ganchos románticos. En Las Juntas Ariadna “la nena” Luquín visitó a sus amigos para decirles que “el mochilas” era el bueno.

Poco después de las seis de la tarde de lunes nos llamó un amigo de Las Juntas. Es asiduo invitado a la azotea del tendajón de su amiga La Nena en donde los operadores enmochilados realizan reuniones políticas. Hizo ciertos comentarios y acabó por confiarnos que desde Guadalajara fue informado que habían sentado a su “gallo” y que el acuerdo fue alinearse a un proyecto encabezado por Arturo Dávalos.

Naturalmente no hay forma de presumir a cabalidad que los dueños del MC analizaron el escenario local y dadas las condiciones será un suicidio nominar a Guerrero y que el proyecto más viable es Dávalos. El cónclave fue en privado y bajo palabra de guardar silencio. La lógica política no falla. En una reunión de tal naturaleza ni se impone línea ni se impone candidato. Podemos advertir un viraje en la estrategia de Ramón Guerrero, emprender una campaña agresiva contra los dirigentes del partido, contra Alfaro mismo, por el desdén a su informe y no haber ido a la Lija a levantarle la mano.

Se infiere, y eso es aportación nuestra, que el informe del “mochilas” y el levantamiento popular en las redes sociales ha sido decisivo y se definió la candidatura por las razones expuestas. Se demostró la debilidad popular de Guerrero frente a Arturo Dávalos. Es popular el repudió al mochilismo.

Lo de Guadalajara ha sido el acuerdo para definir el método de selección de candidatos. No hay trato especial para Puerto Vallarta. En tanto que no asistimos a ese encierro con Alberto Uribe y dirigentes, no podemos detallar aspectos. Pero sí estamos en condiciones de anticipar que el candidato saldrá de una o más encuestas. Si nos atenemos a este tipo de sondeos, no hay mucho que buscarle. Ya conocemos encuestas y Dávalos está muy por encima de Guerrero. Existe otro método y es la consulta pública. La apuesta es doble contra sencillo. Aquí también Dávalos aplastará a Guerrero. El tercer método es el “dedazo”. El sábado quedó claro. Alfaro no se animará a imponer en Puerto Vallarta al abanderado naranja. Rehusó ir a la Lija. Tampoco quiso venir Dante Delgado, el dirigente nacional del MC. El viejo político jarocho también renunció al dedazo y ha dado garantías de dar el derecho a los vallartenses de seleccionar al candidato. Ismael del Toro, vino, vió y se regresó el sábado a Guadalajara. Tampoco aprobará el “dedazo”, la única vía favorable al “mochilas”.

A principios de la semana, Enrique Alfaro declaró que en Puerto Vallarta será decisión de los vallartenses y no él decidir al candidato naranja. Si se toma en cuenta a los militantes como lo dijo, ya está decidido: Dávalos será el candidato del MC.

El “mitin” mochilista del sábado en La Lija era crucial en la medida de la asistencia. Hubo quienes reportaron hasta cinco mil asistentes. Cuatro mil, tres mil vallartenses, fueron cifras repetidas aunque no faltó quien calculara en dos mil o menos. En el supuesto de tratarse de cuatro mil asistentes es una cifra baja que ni se acerca a las expectativas de Ramón Guerrero y sus operadores. Ello explica la versión del ataque de cólera que le dio al político de Ayutla. Si gastó dos millones de pesos en promoción, en periodistas, en radio, posters, pendones, espectaculares y el escenario lucía vacío a la hora de inicio es natural su enojo. Debió esperar dos horas para ver ocupadas las sillas. Le fallaron hasta los brigadistas encargados del acarreo en los camiones urbanos contratados.

A distancia le dimos seguimiento al “informe” de Guerrero. Ya en memoria, nos acordamos que a lo sumo se prolongó por unos trece minutos y citó dos o tres “logros, una dizque iniciativa de ley para acabar la corrupción en obra pública, que libre acceso a las playas y… ya. El resto del tiempo fue  su infaltable reto a priistas, a Gustavo González, a Javier Bravo, a “chafita”, un discurso que por años le ha dado réditos políticos.

En La Lija, muy probablemente se asistió el sábado al ocaso de “el mochilas”. La presentación de Pancho Barraza y su banda sinaloense no fue el atractivo suficiente para acarrear miles y miles. Tres o cuatro mil seguidores no le alcanzarán ni para una regiduría. En los días previos ocurrió un machaqueo incisivo y consistente de vallartenses que parecieron ponerse de acuerdo y volcarse en las redes sociales describiendo a un canalla, ladrón, rata, corrupto y asesino, encarnado todo en la figura del apodado “el mochilas”. Los combativos defensores del ayutleco fueron avasallados y no pocos prefirieron hacerse ojo de hormiga y abandonar a su guía. Cada vez que alzaban la cabeza y escribían un aplauso, caía una andanada de descontones. Todo el fin de semana, los vallartenses armaron una revolución virtual y su primera fase ha sido controlar el arsenal electrónico, las redes sociales, una revuelta popular que hizo retroceder a los generales del MC. Es la revuelta del líder de la comarca, un bloque de defensa a su líder Arturo Dávalos ante la invasión de un falso conquistador que vino a apoderarse de los tesoros.

Revolcadero

Los promotores de Ramón Guerrero Martínez habían afirmado que el sábado a La Lija asistirían todos los regidores del MC y que dejarían solo y abandonado al alcalde Arturo Dávalos Peña. Fueron los que ya se sabía desde hace un año estaban alineados al mochilismo, Homero Maldonado Albarrán, Bellani Fong Patiño, Gilberto Lorenzo Rodríguez y Susana Rodríguez Mejía. A estos se les unieron los ex regidores, Otoniel Barragán, Oscar Ávalos Bernal, Javier “el pitas” Pelayo Méndez y Miguel Angel “Tito” Yerena Ruiz. Ahí hubo otra falla, pues Adrián “el archi” Méndez le hizo el feo a la invitación.***** Hubo otra notable ausencia en La Lija. El dirigente local Gustavo Fong Patiño no fue visto. Fong no fue al informe de su diputado local y eso dice mucho. Dice que Ramón Guerrero trata de someter a todo emecista vallartense, arrodillarlos y a obligarlos a aceptarlo como su candidato. Ignoramos la ausencia del chino Fong pero en una de esas y capaz se matrimonió ese sábado y eso es más que justificación para no ir a un evento de profundo matiz político. Supimos que a la oficina del alcalde Arturo Dávalos llegó una invitación dos días antes del evento. Entre eventos deportivos y actividades propias de su investidura, una cena la noche del sábado, juegos y premiaciones de un torneo internacional de futbol playero, Dávalos no dispuso de tiempo para acompañar al diputado. De Fong, consultamos su agenda y en Guadalajara tenía compromisos el sábado y todavía ayer lunes, allá seguía. ******* Le picamos al buscador virtual y nos mandó a una entrevista a Enrique Alfaro Ramírez publicada la semana pasada por el diario local Vallarta Opina. A riesgo de que nos reclame “derechos” Luis Reyes Brambila, le copiamos dos párrafos por asociarlos con el tema tratado: “Sobre la gestión del actual presidente municipal de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos Peña, Enrique Alfaro se refiere a esta como una “muy buena que ha destacado por su buen trabajo”. Además, reconoció el esfuerzo y reto superado de haber sometido a su gestión en un ejercicio de ratificación de mandato. “El resultado obtenido habla con mucha claridad de un presidente que está cumpliendo con las expectativas de los vallartenses”, dijo respecto al primer edil del puerto, quien formó parte de su movimiento desde la primera victoria con Ramón Guerrero. Al respecto de este último, Alfaro Ramírez lo considera un buen diputado “que está cumpliendo con sus funciones”, y con respecto a la comparecencia que le solicitó la Fiscalía General del Estado por la desaparición del regidor priista Humberto Arévalo, aclaró que él mismo ya ha conversado con El Mochilas y lo ha encontrado “en disposición total de aportar los elementos necesarios que se requieran en este caso”. Es cuando declaró “yo no voy a decidir la candidatura en Vallarta, esa decisión la tomará la gente que forma parte de nuestro movimiento allá, y seremos respetuosos de la evaluación y reflexión que hagan los vallartenses”. Además, añadió que no puede ser él quien tome dicha determinación porque Movimiento Ciudadano “es un proyecto político que ha cuestionado los mecanismos de decisión impuestos desde una oficina”.

 

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