Jaime Cuevas, traiciona y decepciona con su «gabinete»

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

El domingo, la pregunta más repetida en los campos deportivos de San José del Valle fue ¿y en dónde está José Gómez?  Hubo quienes también atinaron a preguntar sobre la ausencia del médico Alejandro Regalado Curiel. El alcalde hasta el sábado en Bahía de Banderas, y el ex precandidato del PRI, se unieron a otro ex alcalde, Héctor Paniagua Salazar, como los primeros en ser traicionados por Jaime Cuevas Tello.

Paniagua ya antes resintió las traiciones de Jaime Cuevas. Cuando Paniagua apoyó por primera vez, y desde la presidencia municipal, a Cuevas, éste lo traicionó por primera vez. Hace tres años, en 2014, el contador de San Juan de Abajo lo perdonó con tal de tenerlo de su lado en la campaña contra José Gómez. Juntos, Paniagua y Cuevas perdieron. Les ganó Gómez Pérez. Con el poder que da ser la autoridad del próspero municipio del sur de Nayarit, Gómez quiso reelegirse y rechazado por el PRI se alió con sus enemigos, los Paniagua-Cuevas.

En una alianza de tragones puros lo normal es que previo acuerden repartirse el pastel. Así lo hicieron. Las tres figuras de la política en Bahía de Banderas. Para tener acceso a los recursos municipales, materiales, humanos y económicos, Gómez pidió seis direcciones. Cuevas se las concedió. Claro, todo en una mesa de negociaciones. En las negociaciones fue parte el doctor Regalado. Al momento de integrar su equipo de gobierno, Cuevas no les cumplió.

Pero Jaime Cuevas tampoco le cumplió a su amigo Héctor Paniagua. Desde antes del domingo ya se habían distanciado. Paniagua se inconformó desde el momento que su hija, la doctora Nadia Elizabeth Paniagua Robles estaba amarrada para ir en una de las primeras posiciones de la lista plurinominal al Congreso del Estado. Sin darle explicaciones se la tumbaron. Pese a ser propuesta del PAN, Jaime Cuevas no metió las manos para fortalecer la propuesta.

La hija de Paniagua es una de las pocas piezas del grupo de Paniagua rescatadas para integrarse a la administración municipal. La doctora va al Registro Civil y casi nadie podrá objetarle sus méritos.

El “gabinete” de Jaime Cuevas pareciera responder al capital de los principales grupos que respaldaron la candidatura del médico de San José. Los nombres son engañosos. Al tesorero municipal, Carlos Virgen Fletes y al director de Obras y Servicios Públicas, Rodolfo Hugo Ortega Díaz, son personajes históricamente identificados con la pandilla de Paniagua. Obras Públicas fue la única dependencia ofrecida a Paniagua pero dista mucho de ser un cumplido. Esos señores, Virgen y Ortega el pariente de los Famanía, se han ido destetando en los últimos años y guardan hoy distancia con el ex contador de don Graziano Sovernigo. Es cierto, Hugo Ortega ocupó esa misma posición cuando Paniagua fue alcalde pero sus profundos conflictos existenciales y familiares lo alejaron de su líder. No por ser oriundo de San Juan, y contador público, Salvador Ruelas Sosa le responde a Paniagua. Chava es un contador que se hizo en los hoteles y empresas de Fernando González Corona y en la última de las dos administraciones (2008-2011) de Paniagua fue funcionario de primer nivel en el área de la Tesorería.

El caso del contador Chava Ruelas es especial. Hasta donde se sabemos es el actual presidente del ejido de San Juan de Abajo, posición conseguida de la mano del hombre fuerte de la CNC y de ese ejido, Julio Larios García. En el 2011 Julio Larios fue candidato del PRI a la alcaldía. Fue derrotado por Rafael Cervantes Padilla, quien compitió por el PAN y luego se revistió de priista. Paniagua fue alcalde en el trienio 2002-2005 y desde ahí apoyó a Cuevas para sucederlo en el cargo. Ya como alcalde Cuevas lo traicionó por primera vez. Contra Cuevas como presidente municipal, Paniagua volvió a postularse y ganó las elecciones. Al final y en tiempos de definir candidaturas, Cuevas se le acercó a Paniagua y éste lo perdonó con el compromiso y la condición de apoyar a Julio Larios. Ahí fue cuando Jaime Cuevas traicionó por segunda ocasión a Paniagua y por primera vez a Julio Larios. Las de hoy, es la traición 3 al contador y la traición 2 a Larios. A José Gómez y a Alejandro Regalado les aplicó la traición 1 y les pintó su violín.

Quienes tenían altas expectativas se sienten defraudados al saber quiénes integran la administración municipal en las posiciones claves. A nadie le cayó bien el anuncio de ser Cristián Valiente Delgado el nuevo secretario general. Los ciudadanos no saben quién es tal personaje pero en el equipo de campaña de Cuevas se dio a conocer cuando allá por el mes de mayo reventaron una bodega de despensas de priistas. Fue el enviado por la dirigencia nacional del PRD, Cristian Valiente quien dio la cara y azuzaba a los aliancistas. Esa mañana de domingo, una diputada priista lo acusaba de ser un delincuente y alborotador social, un chilango y activista electorero. Entre los operadores electorales el tal Valiente es bastante conocido en Bahía de Banderas y otras regiones del país. Hace tres años vino por primera vez a las costas del sur de Nayarit y asesoró a Paniagua. No debe ser tan buen abogado pues le asignaron tareas de elaborar denuncias electorales y ninguna prosperó. Tampoco nadie atina a confirmar si tiene residencia en el vecino municipio. Lo que es del dominio general es que se trata de una figurilla política hechura del ex dirigente nacional perredista, Guadalupe Acosta Naranjo y forma parte de la tribu los Galileo.

Conforme se leen nombres del trabuco de Jaime Cuevas hasta se configura la impresión de estar una década atrás. Como los Virgen, Ortega o Chava Ruelas, Juan Francisco O’connor Aguirre y Ricardo Guerra, respectivamente titular de Planeación y Desarrollo Urbano y Seguridad Pública, son viejos funcionarios de la municipalidad. Quizá una de las grandes sorpresas lo representa la designación de Victoriana Jiménez Jacinto. Es la misma dama que en su momento se desempeñó como secretaria particular de David Cuevas García, de filiación panista y de quien poco se sabía al emigrar de Puerto Vallarta cuando el panismo fue echado de la alcaldía. En su haber tiene empleos en el gobierno federal pero hace seis años, desde las postrimerías de la era de Felipe Calderón se le perdió la huella. Nuestros amigos del campo, agricultores y ganaderos del otro lado del río Ameca, nos preguntaron de la titular de Desarrollo Rural pero nadie sabe de donde llegó a Bahía de Banderas. Hay quienes buscan respuesta en el clan de los Cuevas García, los nativos de El Monteón y con residencia en Puerto Vallarta, que se dicen primos del neo alcalde vecino. Un ranchero nos preguntó si esa es la importancia que Jaime Cuevas le da al traer a una persona que si no conoce al municipio muchos menos conoce al sector. ¿Acaso no encontró otro espacio en donde colocarla? preguntan.

En lo político, Jaime Cuevas inició con el pie izquierdo. No cumplió sus palabras y quien no sabe honrar su palabra no merece depositar confianza en ella. Es un secreto a voces que ya planeó dar el siguiente paso y es buscar la gubernatura. Ahora que volvió a traicionar a Paniagua lo inmediato fue poner sobre aviso al gobernador electo Antonio Echevarría García. Así pensó que podría abrirse camino rumbo a una candidatura no será fácil y lo más seguro es que se le cierren las puertas por una alianza de partidos. Hoy por hoy el hombre de confianza en Bahía de Banderas del clan Echevarría es Héctor Paniagua y nadie cree que él lo apoye. No será suficiente apapachar al regidor Pepe Castañeda o tener en una plaza de segundo nivel al locutor Antonio Retes, dos piezas del engranaje político de los Echevarría. Por lo demás, Cuevas desdeñó al grupo de notarios, una media decena fieles asociados políticos del tigre Toñito y el tigre mayor, Antonio Echevarría Domínguez. Ahí están los paisanos, Adán Meza padre e hijo, Marco Antonio Meza Echevarría el hijo de general Meza Barajas, o Jorge Armando Bañuelos Ahumada, todos notarios públicos y paisanos, que apoyaron el proyecto y poco a poco ponen distancia de los Cuevas y su pandilla.

De muy poco le serán útiles los asesores de la campaña que no fueron llamadas a la administración para darles tiempo completo de hacer un trabajo político en la capital del estado y en la capital del país y trabajar para allanarle el camino a esa soñada candidatura a gobernador. Acá pensamos que el ambicioso proyecto de Cuevas ha nacido muerto.

Revolcadero

En el tradicional y nada honroso besamanos se pudo ver a personajes de todas clases sociales y de todos los poblados. Se le pararon frente a Jaime Cuevas emisarios de familias priistas de toda la vida como los Elizondo y los García-Esparza-Montelongo, dos clanes con residencia en Puerto Vallarta. Vale preguntarse si es eso que se traduce en poder lo que tanto atrae a ciertas personas a buscar posiciones de gobierno sin reparar en cuántos cadáveres pisará para alcanzar la meta. Cabe también buscar y hallar razones en la voraz búsqueda del dinero. Porque sí, la motivación más socorrida es salir de pobre asegurar el futuro de la familia, hijos y nietos. Y sí, también seguidores de unos y otros “se matan” por ganarse una chambita de quinta. ****** En las redes nos hallamos ayer con la opinión y queja de un ingeniero. ¿Cómo es posible que tengamos un secretario de Ayuntamiento ajeno a este municipio Estamos idiotas o qué? Hasta le puso marco color rojo el ingeniero a su lamento. Ya casi al mediodía escribió algo más; Por qué cometemos tantas estupideces? En su muro, aunque no del todo bien estructuradas, estaban sus respuestas. “Es una persona de México que es militante del PRD y que de eso vive de la política y aquí legó en la contienda de Paniagua hace tres años y ha estado de metiche en eso y viviendo del pueblo de México. Con este secretario sí se la jaló. Éste tipo es de los grillos pesados del PRD DF, chilanguito pues que mandan a trabajar a la campaña con sueldo y todo pagado y de repente le sale el amor por Bahía”. ******* Y ya para cerrar en lo de Bahía de Banderas, un amigo nos dijo que la ausencia de José Gómez pudo haberse debido al miedo a la gritería de los ciudadanos. Nos contó que al gobernador Roberto Sandoval no lo dejaron dar el Grito de Independencia en el palacio de gobierno y literalmente huyó del balcón. Los tepicenses lo corrieron con el grito “ratero, ratero, ratero”… eso ocurrió la noche del viernes. El alcalde Bahía de Banderas se enteró de la trama y decidió no presentarse a la sesión solemne del cambio de bando para eludir ese grito. Por nuestra parte sostenemos lo dicho y escrito: José Gómez se puso de acuerdo con Alejandro Regalado para mostrarle su enojo a Cuevas por su traición al no cumplir el compromiso político.

 

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