Juan Carlos Fortanell, el «talibán» infiltrado en el equipo mochilista

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz /

En el equipo de campaña de Ramón Guerrero Martínez se incorporó un abogado que causa aversión y resquemor, despide el tufo de ser un enemigo infiltrado y divide al “war room” mochilista.

Es Juan Carlos Fortanell González. En la última etapa de la administración en Bahía de Banderas, del priista José Gómez Pérez se desempeñó al frente de la Secretaría General de aquel ayuntamiento. Hoy es el abogado designado por “el mochilas” para la defensa de su voto.

Fortanell González no es ningún improvisado en la política regional. Tiene una larga trayectoria, siempre en posiciones de quinta hacia abajo y por eso sorprendió a propios y extraños cuando Gómez lo designó secretario general de gobierno en Bahía de Banderas.

Que se una al equipo de Ramón Guerrero ya no causa asombro en nadie.

“Él se acomoda en donde le conviene” nos dijo un antiguo militante del Partido Acción Nacional acá en Puerto Vallarta.

“No lo queremos. Es tranza y además, en lugar de sumar, resta. El mochilas agarra todo lo malo. Allá déjalo”, nos dijo un ex panista metido de lleno en el Movimiento Ciudadano. Conoce perfectamente a Fortanell, quien también nació políticamente hablando en el PAN.

Para refrescar nuestra memoria realizamos otras consultas a nuestros amigos. Nos sonó interesante atestiguar el kafkianismo de un abogado que con la mano en la cintura ofrece sus servicios a panistas, priistas, emecistas. Nos dieron calificativos groseros, impropios, impublicables. Eso denota que se le conoce perfectamente.

En principio, Fortanell “maduró” en las lides en una pandilla motejada en su momento como “los patos”. Por ahí pasó también el hoy candidato a la alcaldía por el PRI,  Roberto González Gutiérrez. El célebre grupo era lidereado por los hermanos Gómez Pérez, los hijos del desaparecido ex dirigente de la CNOP, don Guillermo Gómez. Con la violencia por delante como medio de presión, “los patos” se abrieron camino dentro y fuera de las aulas escolares. Armaron la grilla en la prepa regional y aulas universitarias. Heredaron el control de la Cámara Nacional del Pequeño Comercio y chocaron con la Canaco.

Juan Carlos Fortanell se acercó a David Cuevas García -ahora operador ejecutivo de medios masivos electrónicos concesionarios al magnate de los tiempos compartidos, Fernando González Corona- y a él sirvió varios años e inclusive le abrió las puertas en el servicio público federal.

En esos años, el último lustro de la década de los 90, le asignaron tareas partidistas y alcanzó a ser secretario general del Comité Directivo Municipal del PAN, cuando al frente estaba el profesor Carlos Murguía López. Alguna vez fue regidor por una semana. Fue en la última semana de diciembre de 2005, en las postrimerías de la gestión de Gustavo González Villaseñor. ¿A quien sustituyó? A Arturo Dávalos Peña, el ahora alcalde con licencia y candidato a reelegirse, quien había aceptado la invitación de ser subdelegado agropecuario de la Sagarpa en la delegación Nayarit. Participó en aquella jornada del “cristalazo”. Fue un ferviente miembro de los llamados “talibanes”, panistas que no se medían al aplicar métodos violentos e intimidatorios para frenar o sacar de la jugada a un potencial enemigo de sus proyectos de grupo.

Antes de incursionar en chambas federales, en la Sagarpa, se erigió en el “padrino de Jacinto Morales. Engatusó de tal forma a  “Chinto Treviño”, apodo personal del ex tortillero, que hasta le compró un vehículo y en éste, el abogado Fortanell viajó a por todo el país.

El ex secretario general en Bahía de Banderas no es un individuo digno de depositarle confianza. Cuando el PAN celebraba su elección interna para postular candidato a la alcaldía en 2015, Fortanell iba en la planilla de Miguel Ángel Preciado Bayardo. Al arranque de la campaña interna traicionó al Mike Preciado cuando Chema Ibarría le ofreció un lugar en su planilla.

Antes de establecerse en Bahía de Banderas trabajó en la campaña de Andrés González Palomera. De ser un abogado del montón en el gobierno de Gómez repentinamente fue propuesto y nombrado secretario general hasta octubre pasado. En Bahía de Banderas, aunque sin proporcionar pruebas, se hablan linduras de su trabajo. Apenas tomó la administración Jaime Cuevas Tello, Fortanell y “el cheché” Gómez enfriaron sus relaciones.

Sin chamba en el vecino municipio, el ex panista cruzó el río Ameca y se abrió espacio en el equipo político de Ramón  Guerrero.

En el team mochilista, se encontró con Jacinto Morales, al que por muchos años exprimió. También vuelve hacer migas con el profesor Carlos Murguía. Todas hacen equipo de la mano, entre otros, de Francisco Hernández Ramos, de apodo “Pancho Chuletas”, éste, otro renegado de origen priista.

El equipo de Guerrero es una olla que arde todo el tiempo desde su arranque de campaña. Hay corrientes de todos colores y sabores. La sangre joven es tricolor, la representa la extirpe Calderón Ibarría y es de lo más puro. La corriente azul, está manchada pues arrastra lo más sucio que reencarna el MC. Fortanell es un vivo ejemplo de lo último aunque también tiene tinte tricolor.

Tanto zigzagueo en 25 años de Juan Carlos Fortanell despierta desconfianza en otros generales del alto mando enmochilado. Si hace apenas unos meses prestó sus servicios a los enemigos del MC, nadie acaba por aceptarlo como parte del equipo. Lo consideran un mercenario, lo menos, un infiltrado. Si fue parte de la misma pandilla estudiantil de Roberto González y hasta octubre brazo derecho del repudiado ex alcalde de Bahía de Banderas y candidato a la diputación federal por el PRI en el sur de Nayarit, escuchamos hasta con tono natural a nuestros amigos mochilistas su desencanto por sentirse obligados  a hacer equipo.

Revolcadero

A temprana hora, este miércoles 18, César Abarca Gutiérrez  se dio gallo difundiendo varias fotografías en donde aparece sentado en la mesa con el contador Héctor Gallegos de Santiago y Roberto Ascencio Castillo. En la mesa también estaba de pegoste Roberto González Gutiérrez. César es el candidato a la diputación federal por el Revolucionario Institucional en el Distrito 05 y anda en campaña. “Coincidencias que ayuden a promover el voto útil que defina lo que conviene y lo que le hizo daño a Vallarta” escribió el abanderado del PRI encima de las tres estampas publicadas. Las mismas fueron replicadas por González Gutiérrez, quien, cual niño genio pero copión, subrayó “en las coincidencias se construyen las grandes sociedades, vamos por lo que nos conviene a todos porque primero está Vallarta”. ******* Imperdible las opiniones en las redes sociales recogidas sobre el tema. “Ahora entiendo porqué les dieron abrigo en Morena”, les dedicó Rulas Gutiérrez a los morenos rebeldes, ex panistas y ex emecistas, Gallegos y Ascencio. Otra opinión, de Schumi Valdivia, “no se concibe como pueden hacer promoción de voto útil a favor de algo que le ha hecho tanto daño a Puerto Vallarta y al país. Al final la gente saca su verdadera esencia”. Rodolfo Espinosa fue más explícito: “Jajajaja. Sinvergüenzas, se venden al mejor postor”. Leonardo González interpretó las imágenes como “la hipocresía a todo su esplendor”. Lo curioso es que todas las opiniones se dirigen a Gallegos y al abogado Roberto Ascencio. En unos cuantos años, han ido del PAN al MC, del MC a Morena y de Morena al PRI. Claro, no anuncian su afiliación al PRI, que solo pactan para apoyar y votar en contra de todos aquello que estén contra el PRI. Para el caso, eso todos lo entienden en vestirse y convertirse de la noche a la mañana en priistas”.****** A todo, lo interesante fue el sepulcral silencio de Héctor Gallegos y de Roberto Ascencio. No falto quién o quienes dejaran la pregunta en público pero ninguno de los dos tomó la iniciativa de hacer un comentario respecto al encuentro con los priistas. Si ya dos de los cuatro sentados en la mesa confesaron que el tema fue hablar de coincidencias y de voto útil, los ex panistas, ex emecistas y ex morenos, no están en posición de negar nada. ¿Coincidencias? Sin duda las comentaron y se les hallaron. El enemigo de Gallegos es el enemigo de César Abarca. Se fueron de Morena porque ahí ya reina la enemiga de Gallegos-Ascencio, Laurel Carrillo, la misma que desde el primero de mayo, será enemiga de Arturo Dávalos, al que Roberto González ya le da trato de enemigo.****** Otro que anda tocadón es el coordinador de enlace distrital de Morena, desde cuya posición tejió sus redes para convertirse en candidato a diputado local, Bruno Blancas Mercado. Previo al anterior  fin de semana le preguntaron agenda y actividades del partido y se guardó la visita del hijo de Andrés Manuel López Obrador. Se reservó para los invitados a los cursos de capacitación de sus cuadros y hasta a los periodistas les negó la información. Que cuida con celo a los suyos hasta en el momento de seleccionar a los defensores del voto. No en vano Bruno Blancas se ha ganado el mote de “bruto transas”.

 

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