La farsa de la consulta pública y su pregunta cantinflesca

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Por: Hiram Messina Sánchez

Se me hace que ya me está convenciendo “Don Chinguetas” de ir a participar el próximo 01 de agosto a su absurda consulta pública, y ser parte del pueblo bueno y sabio y decidir con ello castigar a los expresidentes por los actos de corrupción que se les atribuye.

Estimado lector y posible participante a esta consulta, vamos analizando y observar si es creíble esta “consulta” o es pura fantasía del pastor de la 4T y su rebaño, ya sea para envilecer a la clase neoliberal de este enorme país o para justificar sus promesas de campaña.

Veamos pues y haciendo un poco de memoria, el día 21 de noviembre de año 2018, se construyó el origen de la pregunta y la cuál se describía de la siguiente manera:  

«¿Crees que Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, debe de promover que se juzgue para que haya justicia y no solo se persiga a ‘chivos expiatorios’ y se revisen las responsabilidades en delitos de corrupción y otros delitos   a Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto? ¿Sí o no?«.

Posteriormente, se realizaron algunos cambios en la redacción por parte de los Diputados del Congreso de la Unión; lugar donde se realizaron algunos cambios a la misma, quedando de la siguiente manera:

«¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen y, en su caso, sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, antes, durante y después de sus respectivas gestiones?«.

Ahora bien, en octubre del año 2020, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional esta “consulta” elaborada y propuesta por Andrés Manuel López Obrador “Don Chinguetas”; en voz de su Presidente, el Ministro Arturo Fernando Zaldívar Lelo de Larrea, mencionó que la petición de López Obrador no restringe derechos humanos, ni atenta contra el debido proceso, como sostenía la iniciativa a debate elaborada por uno de sus miembros; por el contrario, hacia más incluyente y efectiva la democracia. Sin embargo, los magistrados acordaron reformular la pregunta que se presentaría ante los ciudadanos y la cuál fue votada con seis a favor y cinco votos en contra; quedando cantinflescamente como sigue:

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

La pregunta que da origen, a un gran número de preguntas.

La verdad de las cosas, la Suprema Corte, construye y formula esta pregunta sin decir nada sustancial, y ante lo ambiguo y rebuscado de su redacción nos quedamos en las mismas, y al contrario nos hacemos las siguientes preguntas: ¿Quien determinará cuáles y quiénes será sujetos a investigación ¿En qué casos se va a considerar que hay víctimas?, ¿También se incluye el proceso de esclarecimiento las decisiones tomadas en esta administración? 

Otros interrogantes son: ¿Qué son decisiones políticas?, ¿Hasta dónde nos vamos en el pasado? y ¿Quiénes son los actores políticos a los cuales podemos llamar a cuentas?

Es decir, la pregunta que se va a emplear en la próxima consulta pública es tan ambigua y cantinflesca que siguen las interrogantes: ¿Entonces, porque son decisiones del pasado tendríamos que incluir al Presidente actual, a los expresidentes, a los gobernadores, a los diputados federales, a los diputados locales y a todos aquellos de representación popular que fueron y que son?

Es tan cantinflesca la pregunta y tan absurda como aquello de rifar un avión, sin avión.

Para rematar con la última pregunta ¿Serán procesados los hermanos incomodos de “Don Chinguetas”, Martín Jesús López Obrador y José Ramiro López Obrador? (El Pepín), que de seguro ante esta consulta quedaran impunes por el momento, ya que se trata de una pregunta del pasado, pero llegará el momento de ser juzgados, por las “aportaciones” que han recibido.

Es evidente que más allá de ser una forma de participación ciudadana, ésta costosa “Consulta” de la 4T, ¿resultará ganadora?, o se meterán en un enorme conflicto jurídico, o, por el contrario, si la gente no acude a votar este gobierno tendrá una imagen de debilidad mayúscula. Aunque de los sótanos del poder del Palacio Federal, ya se rumora que moverán a todas sus estructuras para que esto funcione. Pero de seguro (me lo imagino), el 02 de agosto, López Obrador en su mañanera, dirá que no se alcanzó la mayor cifra de participantes por la campaña en contra de esta consulta, por culpa de los conservadores, medios de comunicación y el propio Instituto Federal Electoral, ya lo verán.     

Por lo pronto, aguantemos los ciudadanos los embates de esta consulta patito y esperemos los resultados, que de seguro será un ensayo de lo que habrá aproximante en los siguientes meses, más cuando se ponga en la mesa la revocación de mandato y otras elecciones más serias que esta farsa de “Don Chinguetas”.     

Por último, por mera coincidencia me encontré esto en mis archivos.

“La fuerza no hace el derecho, y que no está obligado a obedecer sino a los poderes legítimos.»

La idea del más fuerte no ha de trascender si esta fuerza no se convierte en un derecho y por el débil la obediencia. Dar paso a la fuerza es por necesidad urgente y no por voluntad, la fuerza es el poder y necesariamente hay que obedecer a los poderes si estos son los legítimos.

Jean-Jacques Rousseau. EL CONTRATO SOCIAL.

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