La jugosa pensión de Gil, el gran escándalo en la burocracia sindical

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Gilberto Lorenzo Rodríguez.

A la víspera de la Navidad, el 21 de diciembre para ser preciso, recibimos copia del Acta de Asamblea General Ordinaria del sindicato que aquí dirige, Gilberto Lorenzo Rodríguez, celebrado el 29 de abril de 2016. En aquella asamblea llevada a cabo en la explanada del DIF municipal, según consta en dicho documento, se reeligió el secretario general, el mismo que está metido en un escándalo por su jubilación y dobletear sus ingresos vía un sueldo de chofer.

En aquel abril de hace tres años, un amigo priista pero que en la pasada campaña trabajó en la fallida campaña de Ramón Guerrero Martínez, nos comentó de la reelección de Gilberto Lorenzo y hasta sugirió y nos proporcionó un número de teléfono para contactar a un trabajador. Apenas nos dijo el nombre, entendimos que por esa fuente no obtendríamos información detallada. Dicho personaje aparece como Secretario de Deportes del Comité Directivo. Es Javier Zárate Palacios.

Esta semana el dirigente de los burócratas es tema del día. Se origina en fuentes priistas, interesados en difundir lo relacionado a la doble jubilación de Gilberto Lorenzo. La información ya pública le asigna una jubilación por 77 mil pesos mensuales y sumado al sueldo de “Chofer A”, equivalente a una mesada de 53.5 mil pesos. Son los datos ofrecidos por un informante priista, la semana pasada.

La mañana de este miércoles trabajadores y jubilados del mismo sindicato se organizaron para ir a plantarse frente a la oficina de la Secretaría General del Ayuntamiento y reclamar primero, por qué a ellos no les incrementaron el sueldo y, dos, exigir les aumenten el sueldo como a otros trabajadores. La solidaria presencia de Manuel Galindo Nolasco obligó las referencias a Gilberto Lorenzo. Ya sin el mando del sindicato, Galindo organizó a los trabajadores jubilados y se mantiene activo en el organismo sindical.

Se le podrá recriminar y reclamar por desentenderse de sus obligaciones sindicales pero tonto no es Gilberto Lorenzo. Alguna vez saltó de ocupar una plaza de base a un empleo de confianza y recordamos haberle preguntado si perdía su estatus de empleado sindicalizado. Aceptó la invitación a ser jefe de reclutamiento pero exigió la garantía de cubrirse las espaldas.

Ignoramos detalles si cuando se aventuró en Cabo Corrientes a ser regidor y luego secretario General del Ayuntamiento, pero el muchacho se les averiguó para caminar por los dos carriles. Si a su historial laboral se le restan años de haber cubierto plaza de confianza, seis años de regidor (dos aquí y tres en Cabo Corrientes), varios años de desempeñarse en cargos de confianza, estaría en duda acumular años totales para jubilarse.

No sabemos de evidencias ni testimonios que pongan en duda la legalidad del acta de la asamblea sindical referida arriba. Lo real es la existencia de dicho documento y eso ha sido suficiente para darle legalidad a la permanencia de Gilberto Lorenzo al frente del sindicato. Ninguno que haya mostrado interés en desenmascarar al dirigente y exhibir ilegalidades ha podido aportar pruebas de haber algo ilegal.

El acta de fecha 29 de abril de 2016, indica que la convocatoria para tal asamblea se emitió el 13 de abril de ese mismo año. Se citó a las 16:15 en la explanada del DIF. Es decir, apenas se dieron a los trabajadores quince minutos para estar puntual. Es tiempo insuficiente para quienes asisten a su trabajo en dependencias más allá de la UMA y del edificio del malecón. Un trabajador del relleno sanitario, de Fomento Agropecuario, de tres de las delegaciones municipales no pudo haber asistido a tiempo si cumple su horario con normalidad.

De los cuatro puntos del orden del día, el último es en realidad el único. Es la “elección del Comité Directivo y toma de protesta”. El químico Isaac Filiberto Sánchez, secretario de organización de la Federación de sindicatos de Empleados al Servicio de los Poderes del Estado, Municipios y Organismos Públicos Descentralizados, dio fe de la legalidad del acto. Se anotó la asistencia de 552 trabajadores. Como escrutadores Gabriel Ponce Herrera y Miguel López Suárez, y por esa calidad, se consideran los responsables de haber hecho determinados conteos, como por ejemplo, quienes votaron a favor de la permanencia de Gilberto Lorenzo.

De aquella asamblea de marras ya pasaron casi tres años y no se sabe de objeciones a la misma. En tanto, pues se considera legal dicho documento. Los escrutadores avalaron que “por unanimidad” todos levantaron la mano y votaron por la única planilla registrada. No hemos sabido de cuestionamientos a quienes integran el comité. Si alguien reclamó a la Secretaria de Organización, Yesica Arribeño Tornero, a Thelma Lissett Godínez González, a Javier “el Clinton” Palacios, Isabel Santana Castellón, a Lucia Edith Curiel Peña, no hemos sido enterados. La última de las mencionadas, es la Secretaria de Actas y Acuerdos. Los vocales Julio César Marín Echevarría y Aracely Olivera Barbosa completan la dirigencia.

Manuel Galindo Nolasco.

Gilberto Lorenzo fue hasta cierto momento un empleado ejemplar pero, y la siguiente es opinión de una secretaria, “lo perdimos”. Fue allegado a Manuel Galindo y mucho antes de ocupar éste la Tesorería, ya se había granjeado las simpatías del grueso de secretarias y empleados de las área administrativas. Fueron las secretarias, Chuy Langarica, Javier Palacios, “el chavalón”, todos los empleados del área administrativa quienes lo convirtieron en líder a mediados de los noventa. Quienes sintieron decepción por Galindo, confesaron alegrías por Gilberto. Galindo siempre se quejó de haber sido víctima de traiciones y Gilberto hizo punta. El contador Galindo le puso el sindicato en bandeja de plata al dejárselo “encargado”.

A Gilberto Lorenzo lo perdieron desde el momento de aceptar las indecorosas invitaciones de Ramón Guerrero Martínez. El todavía dirigente debió advertir que esa decisión le puede costar mucho y por lo menos en lo político, ya está pagando sus abonos.

Apenas sentado en la alcaldía “el mochilas” maniobró para crear un Fideicomiso Municipal, figura jurídica que apuntó a una sospechosa simulación fiscal a base de la engañosa promesa de estimular ingreso al trabajador. Hubo un primer contrato e inclusive, hasta Roberto Ascencio Castillo, que luego se convertiría en implacable crítico de “el mochilas”, lo firmó. El apoyo al Fideicomiso por poco le cuesta el sindicato a Gilberto Lorenzo. Le ayudó una revuelta popular de trabajadores y se echó para atrás el fideicomiso propuesto para administrar el sueldo de los trabajadores.

Más allá de acuerdos políticos, lo más indecoroso ha sido sin duda aceptar renunciar al PRI y aceptar vestirse de naranja para convertirse en regidor. También negoció con Ramón Guerrero un paquete de jubilaciones bien merecidas, salvo una excepción, la de Adrián “el archi” Méndez. Y por si fuera poco, hoy ha trascendido, que su propia jubilación, la del sueldo de 77 mil pesos mensuales, también fue fruto de sus acuerdos en lo oscurito con “el mochilas”.

Adrián Méndez González «El Archi».

A últimas fechas, los hombres del alcalde Arturo Dávalos Peña se han convertido en un ostión de placer de piedra cuando se toca el tema de Gilberto. Tres o cuatro años antes decían que Dávalos respetaría por acuerdos de su antecesor. Nosotros no acabamos por aceptar la decisión de callar. Quizá por no ser político.

Es probable que ninguna de sus reelecciones al frente del sindicato, ni la jubilación con sueldo de regidor, se aparte de la ley. Al momento de recibir su primer pago se subsanan ciertas anomalías. Si “en tiempo y formas”, no hubo objeciones, difícilmente va a prosperar recurso que propone dar marcha atrás a la jubilación. Dada su antigüedad en cotizar, aplica a él jubilarse con su último sueldo. El mismo paso dado hace tres años por Adrián “el archi” Méndez.

¿Qué no reciba paga con dinero del municipio? Pues no, pero alguna rayita de inmoralidad existe. No es mala idea que sus propios representados, los trabajadores del municipio, le reclamen. La jubilación de los 77 mil pesos la obtuvo vía Pensiones del Estado. De alguna forma se trata de fondos públicos, un concentrado de cuotas y aportaciones de entidades de gobierno y de los trabajadores.

Dávalos sin duda carga con todo el lastre que significa el político de Ayutla. A su gobierno ni a él le arroja dividendos de ningún tipo ni le beneficia en nada sino todo lo contrario. En lo político, Gilberto juega en favor de “el mochilas”, el principal adversario del alcalde. Por casos como éste, el de Ayutla debe entender por qué los vallartenses votaron en su contra. Son quienes se alinearon a Luis Munguía, el elegido por Ramón Guerrero para desafiar a Dávalos en el 2021.

Con tales apoyos, Munguía, Ramón Guerrero, estarán condenados a no ganar. La explicación es simple: Nadie con falso discurso y fama de vivir y pellizcar dinero público recibirá el apoyo del pueblo.

Revolcadero

Ramón Guerrero «El Mochilas».

Gilberto Lorenzo Rodríguez se dedicó desde 2009 hasta 2015 a “trabajar” por sus paisanos de Cabo Corrientes. Primero fue regidor y luego secretario general. Fue en la última parte cuando se vinculó con Ramón Guerrero Martínez, quien por los colores naranjas había ganado la alcaldía. En ese tiempo dobleteó su sueldo pues nunca renunció al jugoso sueldo de “chofer A”. A éste “renunció” de octubre de 2015 a octubre del año pasado. Aunque en realidad no queda claro si realmente existe una tal Nayely Ruiz y cobró durante tres años el cheque de “Chofer A”, que hasta el último día de diciembre fue de 53 mil 554 pesos. A Manuel Galindo se le abrió esa plaza de “chofer A” la única de la nómina. Gilberto exigió una plaza para él. A mediados de los 90 en cada quincena se embolsaba diez mil 980 pesos libres de polvo y paja. Ese monto ya ronda los 35 mil pesos actuales. Cuando fue regidor priista en Cabo Corrientes su salario era de 18 mil 985 pesos y ya como Secretario General, casi diez mil pesos quincenales. ****** Ya nuestros paisanos de Nayarit empiezan a resentir la escasez de gasolina. Por lo menos eso nos dicen los amigos de Tepic.  Como que el gobierno de la 4 Transformación abre un hoyo pero destapa otro. Ya habíamos consignado aquí que desde el segundo día del año dos estaciones de gasolina del norte de Nayarit no tenían gasolina. Un reporte periodístico de la capital cora advirtió la tarde de éste miércoles que la capacidad de almacenaje estaba ya al 30% y empezaron las preocupaciones. ******* Algo de magia deben tener las instalaciones portuarias de la ciudad que desde la semana anterior nos han buscado para platicar de problemas y negocios que adentro de la API ocurren. Y si, hay dinero. Nos dicen que mañana jueves arriban tres cruceros, un primero superior a los dos mil pasajeros cada uno. No en vano Carlos Gerard apostó su capital al proyecto Puerto Mágico. Pero que se quede tranquilo, que nada amenaza su inversión. Más bien el que está en la cuerda floja es el director general de la Administración Portuaria Integral, Miguel Ángel García Beltrán, el que por cierto, ya tiene listas las maletas para dejar el cargo.

 

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