La promesa de Alfaro de “despolitizar” Seapal y el descaro de Munguía

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Enrique Alfaro Ramírez.

Apenas nos enteramos que Joaquín Peña López le tiró la chamba de asistente a la regidora Alicia Briones y halló acomodo en el Seapal nos acordamos del juramento público del gobernador Enrique Alfaro Ramírez de “despolitizar” al organismo operador del Agua.

Fue el 24 de agosto del año pasado cuando Alfaro declaró que a la dirección del Seapal ya no se designaría a un “político” sino a un “técnico”. En la memoria guardamos por cierto una publicación del reportero Osvaldo Granados, quien curiosamente cobra como empleado de dicha paraestatal.

Al frente del Seapal, Alfaro nombró a Javier Rojas Gómez quien en efecto, cumple el perfil de ser técnico en el ramo pues ya antes había sido director. Pero al lado del ingeniero Rojas le pusieron a dos piezas altamente contaminados de la política y de esa forma lo ataron de manos y se le restringieron al máximo sus atribuciones.

Jaime Castillo Copado.

Dos periodistas juegan un preponderante papel en el carril político y en el carril logístico y operativo al grado de limitar decisiones de Javier Rojas.  Se trata de los periodistas, Jaime Castillo Copado, designado “Comisario Público Propietario y Titular del Órgano de Control” mismo cargo que lo avala para fiscalizar facturas de lo que entra y sale, de compras y pagos. El otro es Osvaldo Granados, jefe del departamento de Comunicación Social. De éste se recuerda el infame momento de agarrar el micrófono en un programa de radio y frente a Javier Rojas descalificó a la prensa vallartense.

Jaime Castillo fue director de Comunicación Social en la gestión de Ramón Guerrero quien también lo impulsó a la dirigencia local del Movimiento Ciudadano. Identificado como pieza leal del grupo de “el mochilas”, cuando Arturo Dávalos Peña llegó a la alcaldía lo aislaron pero por un largo tiempo le mantuvieron su sueldo. Como simple “aviador” se dedicó en cuerpo y alma al proyecto político primero de Ramón Guerrero y ahora de Luis Munguía. Osvaldo Granados es pieza del mismo engranaje pero su capacidad más bien le ha servido para poner en aprietos al Seapal y a su director Javier Rojas. En buena medida a él se le atribuyeron los yerros cuando aquella contingencia ambiental.

Javier Rojas Gómez.

Si quitamos al ingeniero Javier Rojas, hallamos en el Seapal a funcionarios que responden a posiciones políticas y no a una intención de despolitizar. La designación de la gerente administrativo, María Magdalena Báez Jiménez desenmascara al gobernador Alfaro y deja al desnudo su simulación. La contadora Báez se desempeñó como subtesorera y tesorera por breve tiempo cuando “el mochilas” fue alcalde. Al final de aquel trienio, el político de Ayutla olfateó biznes en la Dirección de Planeación Urbana y la mandó a “administrar” dicha dependencia.

Jaime Castillo y María Magdalena Báez son piezas claves e incondicionales para un proyecto político que se construye desde Guadalajara. Las tres empresas especializadas en el manejo de medios de comunicación identificadas con Enrique Alfaro, Euzen Consultores S.C., Indatcom S.A. de C.V. y La Covacha, Gabinete de Comunicación, cobran al gobierno del estado asesoría profesional y se incluye el Seapal. Aun más, los servicios de marketin y mercadeo político incluyen la imagen personal del diputado Munguía.

Luis Munguía González.

En el equipo de la gerencia administrativa, como para sustituir las debilidades de la contadora Báez Jiménez, se recontrató al ingeniero Luis Alberto Meda Pelayo quien suma alrededor de dos décadas de trabajar en la paraestatal. Fue despedido pero Munguía dispuso recontratarlo. El diputado también metió mano para contratar al jefe de Adquisiciones y Almacén, Héctor Gabriel Ramírez y del jefe del departamento de Contabilidad, Aminadab García Maciel. Los dos últimos son piezas nuevas y encajan en el proyecto político.

Si consideramos a la gerente de Calificación y Catastro, Martha Beatriz Ibarra Amarillas y añadimos los últimos reportes de ella y trabajo, podemos concluir muy poco de técnico se observa. Esta dama entró básicamente por recomendación de Jorge Gastón González Alcérrea del CEAS. Sin embargo, se ha entregado totalmente a tareas políticas y en su círculo de amigos, todos confirman que ha hecho suyo a Luis Munguía.

De técnico y después de Rojas, si acaso está el gerente de operación Manuel Valentín Acosta Padilla y su brazo derecho, el subgerente técnico, Carlos Alfredo Manzano Madera. El último, hijo del arquitecto Carlos Manzano y de Arcelia Madera, fue llamado a trabajar precisamente por ser experto en la materia.

Ya citamos el caso de Joaquín Peña López, que alguna vez fue coordinador de sector en Ixtapa, se decía comprometido al proyecto de Arturo Dávalos y acabó por abrazar la causa mochilista. En esa aventura, iba su mamá la maestra Martha Eugenia López Peña. Este muchacho, trae buen santo porque con la mano en la cintura y echando mentadas a la regidora, Alicia Briones, renunció a ser su asistente y al siguiente día ya estaba cobrando en la nómina del Seapal. El muchacho es un chiqueado de Munguía y de Ramón Guerrero y ese es su mérito para trabajar en la paraestatal.

Algunas publicaciones con motivo del Día del Niño nos llamaron la atención. En particular, nos pareció grosero un texto publicitario de un evento atribuido al Seapal en donde se cuidó ocultar el rostro de Luis Munguía, quien asistió junto al titular de la DERSE, Roberto Palomera Preciado. En otras publicaciones particulares se puso atención en rostros de políticos pero ya el daño estaba hecho. “Festeja Seapal Vallarta a niños con festival del agua” tituló en mayúsculas el Seapal.

De las reacciones, nos quedamos con un comentario publicado por un tal Jessy Ordonez. Sinvergüenza y vaquetón. No crea que Luis Munguía llevó esos juguetes en el evento del Seapal, no llevó nada y aun así se tomó la foto con sombrero ajeno como si él los hubiera dado. No se para en el Congreso (pero sí cobra sus 156 mil pesos mensuales) y en varias colonias lo siguen esperando para que lleve los juguetes que prometió hace 2 años”.

Al lado de dos fotos publicadas, se lee un remate “#no más oportunistas”. En dichas estampas se ve a Munguía, al administrador de la Unirse, Rosalío “chalo” Villaseñor y Roberto Palomera. Asimismo, se observa a Paul Rodríguez, un psicólogo que trabajó en la era mochilista en el DIF y se dedica de tiempo completo al proyecto Munguía. Para financiarle las actividades del psicólogo le hallaron cupo en la nómina del Seapal. A Paul Rodríguez se le tacha de ser incondicional del regidor José Adolfo López Osorio, motejado como “el Grinch”, quien a su vez Munguía le asignó la especial función de negociar a su nombre acuerdos y contratos publicitarios con periodistas.

Una fotografía parece dar completa razón a “Jessy Ordonez”. En cuclillas se ve a Munguía y a Roberto Palomera, Chalo Villaseñor, también al psicólogo Paul Rodríguez, a Jaime Castillo Copado y aparentemente “el grinch” y frente a ellos un puñado de bolsitas de dulces y otros regalitos. En ese evento estaba Munguía pero se cuidó no exponerlo.

Esa imagen aludida es una grosería por dos razones, por darle matiz político un evento atribuido al Seapal y por los escasos regalos a los niños. Si se suma el sueldo, nomás una quincena, de quienes aparecen en una solo fotografía, juntan decenas de miles de pesos pero no gastaron ni mil pesos en comprar esos dulces. Así de marro es el diputado local.

Revolcadero

Cuando aquel ambicioso y político proyecto de abrir sus “casas ciudadanas”, también conocidas como “casas de productividad”, se le supo cuál era el talón de Aquiles de Luis Munguía. En Las Palmas quedó a deber algunos miles de pesos por la renta, luz y agua de algunos meses a una señora que le rentó una casona por la avenida principal de aquella población. Aunque nos dicen que la deuda se le endosó a sus promotores, Joaquín Peña y Víctor Manuel “el cachis” Aréchiga, en Ixtapa, le quedaron mal a dos caseros distintos. En la calle Pelícanos del fraccionamiento Los Tamarindos. Una tarde se reunieron a festejar la apertura pero jamás hubo actividad alguna. Como era zona de influencia de Joaquín Peña, Munguía lo responsabiliza de pagar la renta pero nos dicen que no se cumplió con el pago. Algo igual ocurrió en la “casa ciudadana” en el primera manzana de la demarcación donde se generó una deuda. En este caso el deudor es “el cachis”, quien se echó la culpa. Pero bueno, si “el cachis” fue capaz de no cumplir con pagar los pagarés firmados a Ezequiel Lepe, suena natural su negativa a pagar la renta por un local jamás usado.****** Pese a nuestros aprecios personales al regidor Pepe Castañeda, en los tres años de haberse metido a la grilla en Bahía de Banderas, no recordamos haberle dado una felicitación pública. Pero como ahora publicó una fotografía entregando un regalo a Lunita, una de las más peques de la familia, pues le extendemos nuestro reconocimiento público por su iniciativa. Pepe Castañeda es un hijo predilecto de Tecuala que ha sabido ganarse el aprecio y respeto de sus vecinos en San José del Valle y todo Bahía de Banderas y al cabo de dos campañas pudo ganar por voto mayoritario su regiduría. Por ahí lanzó una convocatoria pública para dar regalos a los niños con más “likes” y Lunita sumó y sumó “likes”. Así es que la joven mamá, Melissa, con múltiples coronas de eventos de belleza en sus años de estudios, la tía Zaira, la abuela y el abuelo “Chalío de la Sierra” están de plácemes.***** El flamante nuevo rector del Centro Universitario de la Costa, Jorge Téllez López convocó a eso del mediodía del lunes y después de sostener una reunión de trabajo con el rector general de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva. El biólogo en grado de doctorado, refrenda su compromiso con la sociedad vallartense pero sobre todo con su filosofía de erigirse en un defensor de la montaña y todos los recursos naturales. Que establecerá espacios de diálogo con toda la comunidad para impulsar acciones en la defensa del medio ambiente. Martha Ramírez le preguntó del anuncio hecho el sábado por el gobernador Enrique Alfaro de construir desde este año 2019 el gran macrolibramiento Puerto Vallarta-Chalacatepc y Téllez dijo haber estado presente cuando se hizo el anuncio y que se quedó cruzado de brazos y en silencio y no apoyó tal anuncio. Sabe que el trazo de dicho macrolibramiento atravesará la montaña y ocasionará los consabidos daños. Una obra de tal magnitud será una amenaza a la montaña que él tanto ha hecho por proteger. El proyecto de dicho macrolibramiento no queda claro si es el trazo de un proyecto hecho varios años atrás, que empezaba allá por Ixtapa y concluía poco antes de Mismaloya. El gobernador Alfaro se refirió “macrolibramiento Puerto Vallarta-Chalacatepec” y no se sabe si inicia desde el norte de la ciudad o del sur rumbo a Chalacatepec. Porque para ser macrolibramiento de Puerto Vallarta debería librar a la ciudad del tráfico vial desde el norte, más allá de Ixtapa. Lo otro, sería una autopista de Puerto Vallarta a Tomatlán, a Chalacatepec, de menos a Campo Acosta.

 

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