Las marinas de Los Arcos de Mismaloya

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CONTEXTOS

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Hace dos décadas, el arquitecto Salvador “cachi” Pérez González presumía en su despacho fotografías de su premiada construcción Villa Paraíso, frente al Arco del Diablo. La majestuosa obra, recién ha sido demolida y en el mismo lugar maquinaria pesada remueve piedras y aguas, los cimientos de lo que parece ser una edificación de por lo menos diez pisos.

Nadie sabe o conoce a ciencia cierta las dimensiones del desarrollo en ciernes en la franja de la carretera 200 y la playa frente a Los Arcos de Mismaloya. Vecinos de Mismaloya, familias completas, pescadores, lancheros y prestadores de servicios turísticos, se apersonaron la mañana de éste martes 20 y por un rato bloquearon el paso. De cara a la Guardia Nacional exigieron detener los trabajos que realizaba en ese momento maquinaria al pie de la playa.

Del fin de semana al miércoles 21 de octubre, abundan rumores de lo que se esconde en un proyecto que tampoco nadie conoce. Los vecinos reaccionaron con indignación a información de maquetas, el supuesto proyecto que se levantaría en el mismo sitio donde “El Cachi” Pérez construyó su premiada casona Villa Paraíso.

No podemos sostener que sea real el supuesto proyecto de construir un edificio de 10 o más pisos a 100 metros del Arco del Diablo. Sin embargo, sí existe el proyecto de un desarrollo turístico, con espigón inicial y una futura marina para embarcaciones de calado menor.

Nos consta, porque o hemos visto, ya existe otro proyecto en papel muy similar, en una de las últimas etapas del proyecto Garza Blanca, poco más al norte de Villa Paraíso. Hablamos de las inversiones de Fernando González Corona, quien también contempla un pequeño centro comercial dentro del polígono de su monstruoso desarrollo turístico al sur de la ciudad.

Bien, ayer contactamos a varios amigos y amigas que participaron en la movilización del martes y nos llamó la atención un audio informativo. Nos relata en el audio que decidieron manifestarse en rechazo a los trabajos de maquinaria pesada por la pretensión de construir un edificio que afectará sensiblemente otras actividades, incluyendo recorridos turísticos en el Área Natural Protegida decretada precisamente para proteger la zona de Los Arcos de Mismaloya.

Los vecinos relatan que les ha llegado el rumor de potentados empresarios y políticos que supuestamente estarían metidos en el nuevo desarrollo. En el audio hablan de un tal González Corona. También se cita a un Calderón. “Hay prestanombres…”, se escucha en el audio.

Fernando González Corona.

Fernando González Corona fue presidente municipal de Puerto Vallarta de abril de 1995 a marzo de 1997, cuando pidió licencia para buscar la diputación federal. Es el dueño de los hoteles Villa del Palmar, Garza Blanca y otros. Las ampliaciones de Garza Blanca necesitó modificar un tramo de la carretera federal frente a su emporio pero desde una de las “mañaneras” del presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, se urgió poner un alto.

Hasta hoy, el proyecto integral del desarrollo de González Corona permanece oculto y unos cuantos de sus empleados lo conocen a detalle. Uno de ellos nos dio pormenores del bosquejo. Además de un espigón, se contempla una pequeña marina y centro comercial… y más torres de lujosos condominios. Eso es algo parecido al imaginario proyecto que provocó la sublevación de las familias de Mismaloya.

En las comunidades playeras del sur de la ciudad, Mismaloya y Boca de Tomatlán, sospechan que el arquitecto Salvador “cachi” Pérez también pudiera estar metido en la nueva inversión. No todos se ponen de acuerdo pero por lo menos un informante nos aseguró que el arquitecto construyó y por un tiempo, fue propietario de Villa Paraíso, hasta venderlo a un extranjero.

La obra premiada, con imponente alberca frente al Arco del Diablo, ya ha sido demolida. Ese es el único trámite reconocido y cursado ante la administración municipal. En ninguna dependencia existe información del futuro proyecto de construcción. Todo lo demás, es de competencia federal, de la Semarnat e inclusive de la Secretaría de Marina.

La obra causa de las protestas de los lugareños se localiza en la parte conocida como El Paredón Colorado. Por muchos años los ejidatarios reclaman que el polígono de la dotación de tierras por decreto presidencial incluye dicho paraje. Ahora mismo corre en trámites un amparo de exigencia al derecho ejidal sobre esos terrenos. En la eventual procedencia del reclamo, la franja no federal sería parte del inventario del ejido Boca de Tomatlán y Mismaloya.

El juicio se lleva a cabo en el Juzgado 4 de Distrito pero también se mueve en el Tribunal Agrario Distrito 13. Pero la plusvalía en esa zona los valores se cotizan en millones, de dólares, no de pesos, y a los reclamos hay trabas en los juzgados y tribunales, que tardan en ofrecer resolutivos.

Sin saber qué tipo de trámites ni proyectos de edificación, si algo tienen firme los inconformes es que cualquier permiso será merecedor de cuestionar su legalidad. ¿Por qué? Por tratarse de un área natural protegida. El Diario Oficial del gobierno federal publicó en su edición del 28 de julio de 1975 el acuerdo que decreta “las aguas comprendidas en Los Arcos de Jalisco” como una zona de protección de la flora y fauna marinas. El refugio de la vida natural comprende, desde el centro de Los Arcos, hasta un kilómetro a la redonda.

Ya existen varias edificaciones residencias dentro del kilómetro pero nunca es tarde para impedir se modifique el refugio de la vida del parque marino que son los Arcos de Mismaloya. Los lugareños han decidido no permitir se sustituyan por moles de acero y cemento la abundancia de coloridos peces, de gran atractivo para la práctica de buceo. El impacto será demoledor para la flora y fauna marina, pero también para prestadores de servicios turísticos, lancheros y embarcaciones de pesca deportiva cuyo atractivo rutinario son Los Arcos.

Revolcadero

En la ciudad se ha detectado un aparente incremento de contagios del Covid-19 lo cual ha obligado tomar decisiones encaminadas a prevenir se pierda el control de la pandemia. Por ejemplo, los panteones municipales y privados permanecerán cerrados en los Días de los Muertos, el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre. Además, el gobierno municipal también ya avisó la decisión de restringir el acceso a la zona del malecón, también en las mismas fechas. Se instalarán filtros en las bocacalles y a la altura del hotel Rosita, el ingreso norte, y en El Caballito. La invitación es a vivir la tradición de Día de Muertos desde la seguridad de la casa de todas las familias y esperar mejores tiempos.******   La mayoría de Morena en la Cámara de Diputados aprobó incrementar en un 39% el impuesto o cobro a las concesiones de servicios de telefonía e internet a partir de enero próximo. No es que se trata de una grosería o de un abuso de los señores legisladores de Morena. Más bien, siguen mostrando frente al pueblo que son iguales que los otros, que no son diferentes a los de antes, como todos los días presume el jefe mayor don santo Amlo. ¿O acaso el presidente de la república no ha repetido en todas sus mañaneras que no subirán los impuestos? Además de ser igual a los de antes y como los de antes, también le gusta a Don Amlo engañar a los mexicanos.******A propósito del Diario Oficial de la Federación, el ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador publicó el decreto para garantizar el libre acceso y tráfico a las playas del país. Se incluyen multas arriba del millón de pechereques a quien lo impida. Así es que desde ya, no se podrá obstruir el paso ni tampoco restringir, ni inhibir, ni condicionar el paso a nadie. Acá en Puerto Vallarta abundan hoteles y hasta residencias privadas que literalmente se apoderaron de las playas sin tener concesiones en regla.

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