Las pugnas en Morena que no lo hacen distinto a los demás partidos

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Andrés Manuel López Obrador.

En el beisbol, el deporte del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando a peloteros del equipo se le cruzan las señales, suele venir la derrota.

Un alto funcionario del gabinete presidencial, el número dos de Hacienda, fue a Londres y allá dio una entrevista. “México pospone el polémico proyecto de la refinería”, tituló el Financial Times.

El Subsecretario de la SHCP, Arturo Herrera Gutiérrez decía que la construcción de la refinería Dos Bocas en Tabasco, se pospone y que el dinero presupuestado para este año se reprogramaría a la exploración y producción. Se está revisando el costo de la refinería y “no la autorizaremos hasta tener una cifra final que no sea muy distinta a los 8 mil millones de dólares originalmente contemplados”, dijo.

En la mañanera inmediata, López Obrador puso out a Herrera. La refinería va, dijo.

Pero no solo los morenos en el gobierno de la república traen los cables cruzados. En el partido Movimiento de Regeneración Nacional pareciera que cada quien hace y dice lo que su interés circunstancial le indique.

Este martes 12, un grupito de notables de Morena se reunieron con reporteros para dar algunos detalles de la visita para este fin de semana de su nuevo dirigente estatal, el ex priista, Hugo Rodríguez Díaz. Uno de ellos fue Mónico Cervantes Ruiz, quien se presentó como “Encargado de la defensa de la Cuarta Transformación”.

Sepa la bola que será, qué hará o qué tendrá por encargo el “encargado de la defensa de 4T”. Pero más que la agenda a desarrollar por su dirigente estatal, nos llamó la atención el título del portal Contralinea lo dicho por Mónico Cervantes. “En Morena Vallarta hay unidad y apertura a miembros de otros partidos” se cabeceó.

Mónico Cervantes.

No se trata de asumir en este espacio una posición a favor o en contra de Mónico Cervantes Ruiz. En todo caso nos resultó temerario por animarse a expresar su sentir y tener a su lado a un tipo como Petronilo González Sinecio, enemigo declarado de todo aquel con aspiraciones a tocar las puertas del partido y ofrecer su aporte.

Pero a Mónico también lo pusieron out. A distancia, la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky contradijo al hombre del “parlamento de las colonias”. Y pues que no, que no son bienvenidos los chapulines a Morena.

“Se nos han infiltrado muchas sabandijas”, tituló en una información el diario El Universal, ya este miércoles la Polevnsky. Fue más allá al pedir a militantes cerrar filas y darles el portazo a quienes se acerquen al partido.

Este año habrán de celebrarse elecciones en los estados de Puebla, Aguascalientes, Baja California, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas.

El siguiente proceso electoral en Jalisco será en dos años. Serán elecciones intermedias, la renovación de las alcaldías, regidurías y las diputaciones locales. En cinco años las anteriores pero también la gubernatura, diputaciones federales, senadurías y presidencia de la república.

No es por temor a la invasión de las sabandijas el celo con el que la Polevnsky cuida la pureza de la militancia morena. Ella no tiene ningún interés en sumar, aunque tampoco de restar, por saberse sobrada y carecer de proyecto propio.

Sin embargo, en Puerto Vallarta y en Jalisco, los morenos hierven por su aceleres propios y por la simple razón de tener sus apuestas ya en proceso electoral intermedio y también en el 2024.

Carlos Lomelí Bolaños.

Mónico Cervantes reconoció en su charla con el periodista Javier Frías el ingreso de militantes a Morena. Más allá de las probables confusiones de Mónico, lo sabido es un éxodo a lo nominado “Lazos para el Bienestar de los Trabajadores y el Progreso de México”. Es decir, en Jalisco están tocando las puertas a esa agrupación creada por Carlos Lomelí Bolaños como su plataforma política rumbo al 2024. No son todos los que dan el portazo y si eso ocurre, las puertas están abiertas para caminar por el andén paralelo.

“Lazos para el Bienestar de los Trabajadores y el Progreso de México” es una plataforma de amigos paralela a Morena que Lomelí ha hecho suya. Ahí se aglutinan sus amigos personales, invitados de sus amigos y ex compañeros de estudios, muchos médicos, entre ellos los ya conocidos aquí en Puerto Vallarta como “Los Pacos” Sánchez. La agrupación es de alcance nacional pero le quedó ad hoc al médico.

El propio dirigente estatal de Morena, Hugo Rodríguez es un viejo amigo personal de Carlos Lomelí y lo llevó al partido y casi de inmediato lo impuso al frente de Morena. Por su calidad de líder del partido, éste tendrá acceso a las dos plataformas ciudadanizadas, la del partido, “Servidores de la Nación”, y la de simpatizantes, “Lazos para el Bienestar de los Trabajadores y el Progreso de México”.

¿El partido está cerrado en Jalisco? Para quienes así lo deseen ver, pues está cerrado. Pero está dicho que se puede abrir cuando Carlos Lomelí lo disponga. Apenas un día después de la elección del primero de julio del año pasado, la Polevnsky decía que se cerraban las puertas para impedir el arribo de oportunistas. La dama no modifica su discurso. Pero en Jalisco, si un día se cierra, al siguiente se abre. A Lomelí no le interesa lo que digan los de abajo. A él le importa su proyecto personal y en eso trabaja y para eso abre el partido a sus amigos.

Hugo Rodríguez Díaz.

Ahora, nada extraordinario es que un aspirante a gobernador trabaje para ello. En todo caso los morenos deberían reclamarle el uso y abuso que del partido y de sus militantes hace Lomelí. Pero no lo harán porque a estas alturas ya deben saberlo y percibido que Morena no es tan distinto como los demás partidos. Ahí está el contador Héctor Gallegos, el abogado Roberto Ascencio, muchos otros, quienes se adelantaron a muchos que hoy se asumen como porteros y cierran las puertas a “oportunistas” o “sabandijas”.

Morena en Jalisco tiene dueño y es Carlos Lomelí. Hace dos años invitó a Hugo Rodríguez, también doctor, y dos años después lo coloca al frente del partido. El ex regidor independiente, Francisco Sánchez Peña fue contemporáneo con ambos en los tiempos universitarios. Cuando se supo que iba a Morena, alborotó la gallera. Sin embargo, “los pacos” se integraron al trabajo “Servidores de la Nación”, la agrupación paralela al partido. Se trata de no incomodar ni provocar a los morenos del ala radical. Cada quien trabaja por su lado, los morenos en el partido, y los amigos, en “Servidores de la nación”.

Nos han dicho que la instrucción de Lomelí a los morenos vallartenses fue dejarse de grillas y ponerse a trabajar. Por lo menos así se comportaron frente a los reporteros el martes. La obviedad corrió a cargo de Mónico Cervantes. Por ahí uno que otro se dejó ver tragando camote y pues no, no había de otra sopa. Renegar ahorita los avergüenza. Sería tal como reconocerle a Gallegos las razones de su renuncia.

Nosotros en tanto mantenemos la percepción de que Morena no es distinto a los demás partidos. Ahí también se les cruzan los cables, roban señales, batean a la derecha y corren a la tercera o son puestos outs cuando batean sin bateo libre.

Revolcadero

En la elección de 2015 fue la presentación del Movimiento de Regeneración Nacional. Los candidatos morenos a la diputación federal se agenciaron aproximadamente 74 mil 500 votos. Fue la elección intermedia. Ese fue el cómputo que se toma en cuenta para aprobar o reprobar a un partido novato y mantenerle o retirarle su registro. No ganaron ni una alcaldía ni tampoco ninguna diputación local ni federal. Tampoco el mínimo para tener derecho al reparto de las diputaciones locales plurinominales. Tres años después, ya con Andrés Manuel López Obrador en campaña presidencial, Carlos Lomelí candidato a gobernador, alcanzó la cifra de 857 mil votos. Ganaron dos diputaciones y seis diputaciones pluris. Mandaron al PAN a ser la cuarta fuerza política, y al PRI hasta la tercera posición. Sin embargo no pudieron derrotar al Movimiento Ciudadano y Enrique Alfaro le ganó la carrera a Lomelí. Si Alfaro ganó en su segunda campaña, Lomelí se ha propuesto emularlo y ya le dieron luz verde. López Obrador palomeó su agrupación Servidores de las Nación” y así le irá a quien se le oponga. Con esos resultados en poco más de tres años, nadie le dirá nada a Lomelí. Por eso pudo imponer a Hugo Rodríguez Díaz y con ese poder puede hacer lo que desee con los morenos y con Morena aquí en Puerto Vallarta.****** En Morena Puerto Vallarta conviven  desde hace ya tres años por lo menos cuatro grupos políticos con orígenes distintos. Los neo morenos necesariamente están a lineados con la regidora Laurel Carrillo Ventura aunque provienen de partidos tan disímbolos como el PRI, el PAN, el PRD y MC. La corriente de la diputada federal, Lorena Jiménez se acerca más a la izquierda doctrinaria y se distingue por la congruencia histórica y por el compromiso con las causas sociales. El regidor Cecilio López Fernández se fortaleció al grado de ser identificado ya como cabeza de una corriente propia. A él también se le asocia como un militante de izquierda, con años de trabajo de base. Bruno Blancas es diputado de repechaje y gracias al despunte del partido en la última elección ha podido tener relativo éxito en el reclutamiento de algunos cuadros. Él trabaja con la aspiración de ser candidato a la alcaldía en el 2021. Como coordinador de la bancada de ocho diputados en el Congreso local todo lo hace con ese sueño en la mira. Es sin duda el moreno vallartense con mejores hilos a los más altos niveles.****** La configuración estatal es probablemente el espejo donde  mejor se ve en figura y alma el partido de López Obrador. Allá el control y la hegemonía la libran también cuatro tribus. Ahí el canibalismo es brutal. Cuando Salvador Cosío Gaona, varias veces diputado por el PRI, alguna vez perredista, independiente, y franquiciatario hasta del Partido Convergencia, el antecesor del MC, salió corriendo. Tenía el apoyo de López Obrador pero los morenos lo echaron. Aquel grupo de los duros que ejerció recio control desde la fundación cayó en desgracia cuando la extraña muerte en un accidente carretero de su líder Humberto Ortiz. Los viejos izquierdistas, fundadores, cuadros formados en la FEG, fueron rebasados por esa camada que llegó al partido de la mano de Carlos Lomelí. Este es el grupo dominante. Lomelí se hizo fuerte cuando reclutó al panista Chema Martínez, y a la priista, Claudia Delgadillo y a sus respectivos grupos del MC y del PRI. Se fortaleció luego con la llegada de Alberto Uribe en pleno proceso electoral, hace un año. El médico Hugo Rodríguez y todos sus amigos, llegaron a reforzar al equipo moreno. Naturalmente hay razones para el celo y la desconfianza. Hay compromisos en cada una de las alianzas. Uno de esos pactos pueden ser las candidaturas en Puerto Vallarta, la alcaldía y las dos diputaciones. Que no se descuiden de “los pacos”, aquí hasta el ex panista Chema Martínez tiene buenos cuadros y si no lo creen, pregúntenle a los  Canales. En una de esas y el juez Daniel Canales ve cumplido el sueño que por años buscó en el PAN y no pudo, ser candidato a un cargo de elección popular, diputación o alcaldía.

 

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