Los aspirantes de Morena, hasta “padrinos” se disputan

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Enrique Márquez Hernández.

Al escribir las primeras líneas de este escrito, dos de la tarde, nuestro corte parcial, contabilizamos el registro de 11 aspirantes a la candidatura a la alcaldía por Morena. Y por lo menos una media docena de militantes y externos ponían en orden su documentación para cumplir en línea el trámite y anunciar su inscripción.

A las 17:25 horas del día el abogado Enrique Márquez Hernández hizo público su registro. En algún momento del día, hizo a distancia el trámite y se fue a la plaza de armas, se subió al quiosco y se tomó una foto con el pergamino y constancia de su registro al pecho. “El día de hoy nos hemos registrado como aspirantes a la candidatura a la presidencia municipal”. Eligió por fondo el edificio de gobierno. Es el duodécimo aspirante.

¿Son muchos? Cualquiera que sea la respuesta, es relativo pues cabe todavía esperar hasta el último segundo del domingo 7 que de acuerdo a la convocatoria es cierre de los registros.

Sin cuidar el orden de tiempos de los respectivos registros, hasta la media tarde del viernes 5 de febrero, eran: Carla Esparza Quintero, Edelmira Orizaga Rodríguez, el regidor Luis Alberto Michel Rodríguez, Humberto Famanía Ortega, Mónico Cervantes Ruiz, Francisco Sánchez Peña, Javier Orozco Alvarado, Francisco “Pancho” Lomelí y Marco Vinicio Mendoza Sámano. Minutos antes de las dos de la tarde, José Luis Pelayo Barraza anunció su registro y poco antes, el mismo ritual cumplió el ex regidor Otoniel Barragán Espinosa.

Laurel Carrillo Ventura.

A la lista anterior, once aspirantes, probablemente se añadirán la regidora, Laurel Carrillo Ventura, quien busca repetir la candidatura a la alcaldía. Además, el que fue candidato de morena en los comicios de 2015, el ingeniero Juan Ramón Mora Ornelas, a través de las benditas redes, también se dijo listo para dar el paso adelante. Juan “el junior” Calderón Ibarría, a quien señalan de ser un infiltrado del Movimiento Ciudadano, y el ex “independiente”, Francisco Martínez Gil, no desisten de apuntarse. El que titubea en dar el paso al frente es Rocky Nik Santana, pero nos aseguran que se anotará antes del domingo, impulsado por su amigo el profe, Pablo Ruperto Gómez Andrade, quien ya mejor apuntó sus baterías a la diputación local y desistió como lo ha hecho cada tres años.

Es común escuchar entre los vallartenses que el requisito de mayor peso para reforzar sus aspiraciones políticas en Morena es exhibir alguna fotografía en donde aparezca al lado de Andrés Manuel López Obrador. Suena y parece broma pero los hechos parecieran decir que en efecto, es un  requisito ineludible. Tal vez eso tenían en mente los aspirantes que el pasado fin de semana hostigaron al senador José Narro para tomarse la foto que de inmediato publicaron en redes sociales.

Bien, ninguno de los apuntados al proceso interno de Morena pasó por alto proponer su precandidatura sin presumir relaciones con las vacas sagradas de Morena. Sin excepción, todos los apuntados traen consigo un padrino de la elite morenista estatal o nacional.

Francisco Sánchez Peña.

Para ser sinceros, las únicas excepciones tal vez sean la de Pancho Lomelí  y el profe Marco Vinicio Mendoza Sámano. Pancho es un experimentado empresario en el ramo de la mecánica automotriz, que dedicó muchos años de trabajo político al Partido del Trabajo pero desde hace años definió sus simpatías al proyecto lopezobradorista. El maestro Marco Vinicio tiene vínculos con el malogrado empresario y promotor turístico, Carlos Arceo Real. Los apoyos le vienen de la familia del finado y apela al apoyo del dirigente  nacional Mario Delgado, quien en efecto, fue amigo de Arceo Real hasta el último día de vida.

En la multitudinaria carrera de Morena destacan la química Laurel Carrillo Ventura y el médico Sánchez Peña. Son dos antiguos socios en el negocio de los taxis distanciados por la política. La relación se tensó cuando Laurel incluyó al compadre del médico, Juan Carlos Castro Almaguer, el concesionario de la recolección, transporte y destino de la basura en la franja turística de Bahía de Banderas. Ocurre que los dos profesionistas se cobijan bajo el manto el protector del también médico Carlos Lomelí Bolaños, el que también se apuntó para abanderar a Morena pero por la alcaldía de Guadalajara. Total, los antiguos médicos y el compadre Castro Almaguer, los une una extraña sociedad política que los conduce hasta Lomelí, el gran padrino que se disputan.

Hay por lo menos otros dos “padrinos” en disputa. Cuando Edelmira Orizaga allá por Julio viajó a la capital del país se entrevistó con Alejandro Rojas Díaz Durán. En la primera semana de agosto tuvimos acceso a varias fotos y supimos de compromisos. A “la güera” Edelmira le habían prometido convertirla en candidata primero y luego alcaldesa. Pero semanas después, la ex regidora por el PRI  y luego por el MC construyó relaciones con José Antonio Pérez Garibay, quien coincidencias aparte, también se apuntó para la alcaldía de la capital del estado y es adversario directo del médico Lomelí. Hasta el fin de semana consideramos a dichos personajes los padrinos de Edelmira pero resultó que el domingo, el señor Pérez Garibay “apadrinó” a Carla Esparza Quintero, también en la lista de abanderar a Morena en la alcaldía.

Edelmira Orizaga.

Todo indica, que la abogada Carla Esparza logró arrebatarle el “padrino” a Edelmira que si de “padrinos” se trata habrá quedado en el desamparo pues los bonos de Rojas Durán han ido a la baja luego de fracasar en la competencia por la dirigencia nacional del partido. Contrario a ello, Carla Esparza además, del padre del corredor de Fórmula Uno, Sergio “el Checo” Pérez, también tiene sólidas relaciones con ex alcalde de Tlajomulco Alberto Uribe Camacho. Uribe esta apuntado para la alcaldía de Zapopan y a su vez es apadrinado por el canciller, Marcelo Ebrard, a quien se le ve “presidencial” para el 2024. En consecuencia, a Ebrard también se le considera un tercer “padrino” de Carla, la abogada paisana del senador enviado del CEN morenista, José Narro Céspedes.

El diputado local Bruno Blancas Mercado estará en la recta final básicamente por la influencia y relaciones en el partido. Le bastan sus nexos con el senador Alejandro Villa Peña y todo el grupo del senador con licencia, Gabriel Hernández, el mero jefe de los “supercoordinadores” del gobierno federal en los estados. El senador Villa es uno de los cinco miembros de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena y es una respetable carta entre la militancia que ya con menos timidez le brinda rechazo.

El contador Humberto Famanía tiene una apuesta nada distinta al resto. La derrota de su “padrino” Porfirio Muñoz Ledo frente a Mario Delgado en la disputa por el partido, no lo desanimó y reconstruyó su proyecto diciéndose que él y su familia, el ex regidor Luis Fernando, la enfermera Lupita Famanía, son amigos de muchos años de López Obrador. Con esas credenciales no desiste.

Javier Orozco Alvarado es el ancla local de la nueva corriente “ala democrática”, que nació de la batuta del abogado Jaime Hernández, un activista de izquierda ligado históricamente a la UdeG. Otoniel Barragán se escuda en el membrete “la cuarta transformación”. Mónico Cervantes, es algo parecido al “dedo chiquito” del vilipendiado médico Hugo Rodríguez Díaz quien hace malabares para mantenerse en las riendas del partido. El profe Michel se entregó a los brazos de Salvador Llamas, el operador del gobernador Enrique Alfaro y se sostiene en la carrera alimentado por encuestas. El “abogado” Pelayo Barraza supo a tiempo haber sido usado y desechado por Bruno Blancas pero no declina. Sin padrino, está condenado a ser algo menos que comparsa del proceso interno y uno de los primeros eliminados. Es el rival más débil.

Revolcadero

El caso del Juan Calderón Ibarría merece trato especial. El muchacho apadrinado por el ex alcalde Ramón Guerrero Martínez está empecinado en aparecer en las boletas y con mucho desparpajo fue visto el sábado en las mesas del Sheraton para escuchar y habar con el senador Narro Céspedes. El nieto del ex alcalde priista Efrén Calderón Arias (1998-1992) esconde muchos misterios. Se habla mucho de un “padrino” impresentable. Viajó varias veces a la capital del país buscando “padrino”. Intentó dialogar con grupos de la militancia local pero nadie lo aceptó. Bueno, un grupo de militantes, entre ellos Alfredo Sánchez Rodarte, le ofreció algo de calor pero hasta ahí. Mientras escribíamos estas líneas hicimos nuestras últimas consultas y como respuesta, obtuvimos que Sánchez Rodarte y su grupo no respaldan el proyecto del “junior”. Alfredo Sánchez es uno de los morenos vallartenses con mejores relaciones en la elite nacional de Morena, de inobjetable trayectoria en la izquierda, comprometido con el proyecto de la 4t. Alguna vez escuchamos de él algunas palabras positivas del muchacho del sombrero”. Pero no, los pilares de su grupo, entre ellos Ramón Mercado y el vecino Francisco Irra en Ixtapa, están muy ocupados en sacar adelante el proyecto de Sánchez Rodarte, apuntado a la diputación federal.****** De la prohibición a quienes apuntan la alcaldía y ser excluidos para ir en la planilla de regidores, aunque no lo establece como tal la convocatoria, se toma como tal al reparar en fechas de registros. Las fechas del cierre de registros para regidurías no coinciden con los tiempos de las candidaturas ya aprobadas. El registro se cierra antes de dictaminarse las candidaturas a las alcaldías. La convocatoria de Morena no permiten los dobles registros. Ese es el lado positivo de la convocatoria para seleccionar a los candidatos a munícipes y diputaciones locales.****** Una “publicidad” de Rocky Santana en redes sociales “pagada por Vallarta en Línea Politics” nos suena interesante. Es la difusión de un viejo video donde se grabaron breves escenas de un acto político de Andrés Manuel López Obrador. A manera de explicación, publicamos el texto íntegro: ¿Dicen que «Morena se llenó de personajes externos» ?. Que lo juzgue la gente de Puerto Vallarta. Yo me siento tranquilo.

– Estoy con AMLO y la izquierda desde el 2006. En el 2015, tuve la fortuna de encabezar un mitin con el hoy presidente de México en el Malecón. Un evento al que casi nadie quiso ir, nos techaron de ‘locos’.

– Hoy, más que nunca, me siento MUY ORGULLOSO de haber seguido a este «loco» desde el inicio. Y vamos a traer la Cuarta Transformación a Vallarta.

¡Ayúdame a lograrlo!. Hasta ahí la propaganda de Rocky Santana. Queda la interrogante: ¿Por qué el Rocky Santana se saltó el 2012? En ese año hubo elecciones presidenciales y López Obrador fue candidato presidencial por el PRD. ¿Será que privilegiaron la campaña de “el mochilas” y desdeñaron a Don Santo Amlo? Varios de los ahora aspirantes a una candidatura de Morena, de los que ahora presumen ser fundadores, apoyaron en el 2012 a Ramón Guerrero.

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