Los factores que inciden en la percepción de inseguridad en PV

0

CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Las estadísticas de la comisaría de policía local y otras mediciones, incluyendo los sondeos y encuestas que cada trimestre levanta el INEGI, establecen un vicioso ciclo del comportamiento en Puerto Vallarta de la percepción y también del índice delictivo. Del periodo que va de las festividades decembrinas y vacaciones la Semana de Pascua ocurren escándalos y se encienden las alarmas.

En pleno periodo vacacional de la Semana Mayor, el año pasado se disparó una extraña campaña pues desde las redes sociales y algunos medios de comunicación se habló de la presencia del “auto rojo” cuyos tripulantes supuestamente acechaban y raptaban mujeres. Este año, pero previo al periodo vacacional, tocó el “auto negro” pero sus víctimas de papel fueron los niños.

En los dos casos jamás se documentó un caso real. Cierto es que hubo casos como el de Erika Cueto, hasta ahora desaparecida, o una joven mamá avecindada en Las Juntas, que luego se concluyó fue víctima de su pareja. Total, en estricto sentido, en aquel primer trimestre del 2018 lo que hubo fue una rara campaña que sembró una psicosis y acabó por afectar la imagen de la ciudad.

Los fantasmales tripulantes del llamado “auto negro” no fueron localizados y lo único real y comprobable fue el caso de un borrachín que en una calle cercana a un plantel escolar en una colonia de El Pitillal tocó la cabeza de un niño y su madre lo interpretó como una agresión de negros tintes.

Misael López Muro.

Días atrás el INEGI dio a conocer resultados del sondeo del primer trimestre del año en donde se mide estrictamente la percepción de la seguridad. De inmediato se alzaron algunas voces reclamando fallas en la prevención del delito e inclusive, exigiendo la destitución del comisario, Misael López Muro.

Lo último nos pareció desproporcionado por la razón arriba expuesta. La percepción ciudadana sobre la inseguridad se asocia a los índices delictivos pero es apenas el sentir de cualquier ciudadano que hace notar su percepción motivado, sí por esas cifras, pero también por diversas razones y muchos otros factores.

En el sondeo del primer trimestre del año pasado del INEGI arrojó que la percepción ciudadana de la inseguridad fue de apenas un 29.7%. Es decir, más de dos de cada tres vallartenses sentía que no debía preocuparse por la inseguridad. Pero un año después, dicho porcentaje aumentó hasta el 51. 9%. El incremento de 22.2 puntos es alto y es entendible la preocupación.

Los empresarios, el sector que más se preocupa por cuidar la imagen del destino, ha llamado a organizar “mesas de diálogo” para atacar la inseguridad. En los siguientes días estará acá el gobernador Enrique Alfaro para atender el mismo tema.

Pareciera que nos hemos acostumbrado a ver a Puerto Vallarta en el “top five” de las ciudades más seguras. Bueno, ciudad en donde sus habitantes perciben como una ciudad ajena al salvaje comportamiento de capos del narcotráfico, secuestradores, matones, de simples ladrones y ratones.

Para marzo del año pasado la ciudad era líder en eso de la percepción de la seguridad pero un año después, bajó hasta la posición 17. Aun así, es únicamente una percepción. Las estadísticas dicen otra cosa. No tenemos mucho por envidiarle a ciudades como Mérida, Piedras Negras, Saltillo, Durango o Tepic. Son estas ciudades donde sus habitantes perciben una aceptable seguridad.

En el segundo trimestre del 2017 Puerto Vallarta había sido catalogado líder en percepción de seguridad con el 29.7%. Ya para el último trimestre dicha medición se disparó hasta el 40.5%.

Decíamos al principio que el comportamiento delictivo en Puerto Vallarta tiene mucho trabajo desde las fiestas guadalupanas, las posadas y toda la temporada de diciembre y se retira pasada las vacaciones de la Semana Santa. Se ha documentado la presencia de ladrones de alta escuela especializados en asaltos al salir de cajeros y luego de abandonar bancos con retiros por decenas de miles pesos. Se trata de delincuentes con residencia temporal. Las mediciones de la percepción consideran preguntas de si se sienten seguros al acudir a un cajero y ahí el vallartense desconfía hasta de su sombra al abrir la puerta de un cajero y también ha perdido confianza de los cajeros.

En uno de los últimos sondeos, el 61% de los vallartenses encuestados por el INEGI dijeron sentirse inseguro en un cajero. Pero otro 47% se siente inseguro en el banco. Para ser más claro, el 41 por ciento de los vallartenses se sienten inseguros al caminar por las calles de la ciudad y el 42% cuando van a bordo de un camión urbano.

Las mediciones de la percepción suelen ser influenciados por factores múltiples y los delitos de alto impacto pesan mucho en el ánimo del ciudadano. De diciembre a la fecha no ha habido algún delito capaz de ser catalogado de alto impacto. La delincuencia común azota por toda la ciudad y tiene asoladas a las colonias de la periferia. El robo a negocios va a la baja. Vaya, hasta los asaltos a las tiendas de conveniencia, Kioskos y Oxxos parecen ir a la baja.

Se nos antoja poner a discusión el no menos extraño caso de María del Rosario Pastor Segura. Supimos de ella por amigos de Verde Vallarta. Dijeron saber del caso pues se trataba de su vecina. No nos dieron detalles pero sonrieron las dos veces que nos hablaron del caso después de haber visto decir al fiscal del estado, Gerardo Octavio Solís Gómez que su vecina “no estaba embarazada”.

La historia de María del Rosario despertó sospechas desde el momento de su desaparición. Acompañó a su marido a un negocio de la colonia 5 de Diciembre y como por arte de magia desapareció el lunes 25 de febrero. No dejó rastros. Su esposo no modificó la historia y acaso añadió que su esposa tenía 9 meses de embarazo.

La historia de una mamá con meses de embarazo atrajo la atención. Las feministas y activistas sociales tomaron la bandera. Mes y medio localizaron a la dama. Las autoridades se guardaron detalles y lo único que informaron que fue “no estaba embarazada”. La familia también guardó silencio. En un escrito agradecieron las atenciones de la autoridad. Jamás hablaron del supuesto embarazo. El daño a la ciudad ya estaba hecho.

Los combativos feministas de la ciudad se desentendieron del caso. Así como aparecieron se esfumaron las damas del que dijeron ser “Colectivo de Mujeres Puerto Vallarta”. Todos eludieron entrar en detalles y aclarar que se trató de una desaparición voluntaria. Un año antes, en el 2018, de 90 casos similares, 87 se aclararon, fueron ausencias voluntarias, se fueron con el novio, o simples historias ficticias, muchas inventadas desde atrás de una computadora o teléfono con acceso a internet.  Los otros tres, sigue pendiente el caso de Erika Cueto, el segundo fue el de trágico asunto de Daniela y del tercero nos guardamos detalles.

Historias ficticias, otras inventadas, por lo menos sobredimensionadas, son veneno puro pero también oportunidad para cobrar facturas políticas. En los últimos días se ha corrido el rumor de que a Misael López está en la cuerda floja. Para enviar un mensaje distinto, el alcalde Arturo Dávalos Peña salió a declarar que redoblarán el paso e intensificarán medidas para mantener a raya a los ladrones. Le dio un público espaldarazo a su jefe de policía.

Revolcadero

El desfile obrero para conmemorar el Día del Trabajo transcurrió sin pena ni gloria y si hay algo a destacar sería la camaradería con la que se vio al alcalde Arturo Dávalos Peña con los dos dirigentes sindicales de los taxistas, Jaime “el chilango” Aguilar Mejía, de los choferes, y Felipe “el peke” Aréchiga, éste último dirigente de los permisionarios. Ese bien llevar del trío de personajes permitió abortar el plan concebido desde los antes aguerridos sindicatos de taxistas quienes habían acordado declarar un plantón banquetero indefinido y hacer escuchar su protesta contra la competencia, los taxistas de Uber. La bandera de protesta en el desfile fue esa, lanzarse contra las tres o cuatro plataformas que operan en la ciudad. Eso de clamar por la autonomía sindical, ya está muy choteado. El desfile transcurrió como cada año, con los cetemistas a la batuta, con Dávalos de invitado a quien se le unió el secretario general del Ayuntamiento, hijo del fundador de la CTM, Francisco Vallejo Corona. Bueno, también se dejó ver en el desfile, el director de Desarrollo Social, Víctor Bernal Vargas. Hasta nos pareció ver que éste es arropado por los cetemistas. Claro, a lo último le ponemos la careta de aspirante a la alcaldía por el MC. Naturalmente se notó la ausencia del jerarca obrero, también ex alcalde, Rafael Yerena Zambrano. Pero bueno, en su representación mandó a su sobrino más chiqueado, Carlos Efraín Yerena y al abogado laborista, Álvaro Rolón. ****** Por cierto, nos llamó la atención el mensaje en una de las lonas-estandartes atribuidas al Sindicato de Empleados y Trabajares en Hoteles, Restaurantes, Neverías, Casas de Huéspedes y Similares del Estado de Jalisco. Tan rimbombante nombre lo reducimos a sindicato de trabajadores gastro-hoteleros, la Sección 92 feudo de Yerena. Vale distinguir porque existe un sindicato igual, la Sección 136 en donde truenan los chicharrones de los hermanos Chuy y Rafael Castro Vargas con contratos colectivos de trabajo a lo largo y ancho de la bahía. ¿Y que demanda o protesta tomó la gente de Yerena? Una sencillita, la de manifestar su repudio y rechazo al cierre de las guarderías ordenada por don Amlo. ¿Y la reforma laboral? Eso ya es cosa juzgada. Bueno, aprobada. Por lo demás, no conviene moverle a ese tema. Capaz y los obligan a ser transparentes y dejar de ser todo discrecional, sobre todo el gasto de las cuotas.****** Nos reportan desde los cerros de El Jorullo y Los Llanitos que todo el equipo de Miguel Pulido, incluyendo la pandilla de “los Fregosos” y el empleado del último mes, Gustavillo Gómez, para atender a los periodistas que este viernes 3 de mayo son invitados para festejar el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Para que nadie se justifique ofrecen transporte en los camiones tropicales del Canopy River. No conocemos a esa tal Mirsa pero que a ella llame y reserve asiento y mesa.

 

Comments are closed.