Morena, en la misma ruta del PAN y con el riesgo de desmoronarse

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Aquí y en todo Jalisco, a mediados de los 90, el Partido Acción Nacional no supo qué hacer con cientos, miles, de solicitudes de afiliación. Los triunfos electorales provocaron el furor y desencadenó una migración masiva al PAN cuya respuesta fue ordenar cerrar puertas.

Nueve años después, el PAN había sido borrado en Puerto Vallarta. En Jalisco, hoy el panismo y su participación en las dos últimas campañas ha sido testimonial. Aunque a duras penas, lograron hilar tres sexenios en el gobierno del estado y gobernaron a los jaliscienses desde 1995 al 2012.

El Movimiento Ciudadano fue capaz de contener la ola morena del lopezobradorismo en todo el estado y se impuso como el actual partido de moda. Pero no está solo. El Movimiento de Regeneración Nacional le compite en ese terreno.

Con todo y que lo normal es colocar al MC como el partido de moda, el que atrae la migración de cuadros y talentos del resto de los partidos, es Morena un imán que llama a personajes con inquietudes aspiracionales en la política local. Es aquí en donde está nuestra observación. Los morenos están en la misma encrucijada que no pudieron sortear los panistas, el muy probable efecto y causa de su dramático derrumbe electoral.

¿Cuál ha sido la respuesta de los morenos a quienes les han tocado las puertas? La misma reacción con la que cinco lustros atrás respondieron los panistas: Cerraron las puertas. Y con el añadido de una grosería, tachar de oportunistas y buscachambas a quienes se acercaron para pedir la hojita de afiliaciones.

En el Morena de Andrés Manuel López Obrador abundan quienes asumen el celoso papel de guardianes del derecho de antigüedad. Se erigen censores de quien quizá con mucho mérito tocan puertas y piden oportunidad de ser aceptados en el último lugar de la lista de militantes.

Y ahí están, decenas, cientos tal vez, apostados en el umbral de la puerta negra, bueno, la puerta morena, implorando por ser aceptados y jurando poseer la honestidad que en el discurso es la condición madre para considerarse un moreno puro y casto.

Como los panistas en sus años de gloria, ahora los morenos se erigen en modernos templarios que asumen es Morena tan valioso como aquella “cosa”, la sangre sagrada, bajo su custodia. Sí, esos militantes se creen los herederos de aquellos caballeros de la orden protectora del llamado “Santo Grial”, de cuya existencia ni siquiera se acredita.

Pero, eso del “santo grial” y los caballeros templarios, suena más a historias de libros, peregrinos, a ciudades santas, y a hordas de criminales michoacanos.

El PAN y Morena son sinónimos de políticas y responsabilidades públicas. Se trata de partidos políticos que en circunstancias normales se supone alientan la participación en institutos políticos como ellos lo son. Cerrar puertas, significó en su momento al PAN su catástrofe. Ese pudiera ser el fin de Morena al reaccionar igual, dar el portazo a las solicitudes de participación.

Los morenos, mas su dueño y guía moral, López Obrador, tachan a los panistas de ser conservadores y de mucho más. Con el mismo deshonor los morenos se conducen. Cerrar las puertas es la negación a explorar nuevos retos y optar por la conservadora posición de seguir igual, del confort actual, de renunciar a la posibilidad de experimentar nuevos éxitos.

Por su papel de ser entidades de interés público, lo políticamente razonable es suponer que el PAN, Morena, todos los partidos, asumen su papel de alentar la participación ciudadana en la política y en todos los asuntos de interés político. Pero caminan a contrasentido de ese interés público.

Los amigos morenos nos juran que a nadie han aceptado e inclusive, que nadie ha tocado puertas. Es cierto. Varios nombres han ido de rumor en rumor y cuando consultamos a un aludido, nos confirmó lo contrario. No hay acceso libre a Morena.

Cada partido es libre de aceptar o rechazar solicitudes de nuevos ingresos. Tienen su propia reglamentación y hasta se reservan el derecho de admisión. Ese no es el punto ahora. Más allá de la reglamentación se sitúa el mal entendido puranismo del que presumieron los panistas en su momento, repetido ahora por los morenos. A juicio de éstos, todo aquel solicitante es un oportunista, alguien con pretensiones de agarrar chamba en una de esas supuestas plazas al alcance de los castos desde diciembre. La austeridad tan socorrida por Amlo, suele entenderse como puritanismo. De hecho, son sinónimos.

Cuando el panismo estaba en la cúspide, dueños de Los Pinos, varones de Casa Jalisco, amos y señores del gobierno acá en Puerto Vallarta, ya cerradas las puertas de su partido, aplicaron la fase última: la depuración. De la purga, los panistas pagaron su penitencia.

Es prematuro suponer que los morenos ya viven la etapa de su propia purificación. Pero su abstinencia en modo de castidad anuncia que hacia allá caminan.

Poner un alto a la militancia puede tener significado de cerrarse a crecer. Si los 30 millones de votos computados para López Obrador el año pasado son de militantes efectivos, entenderíamos a cabalidad la conducta del ostión moreno. Ni el PRI con sus sindicalistas afiliados alcanzó en su mejor momento esas cifras de afiliados.

La cifra de votos morenos es el producto de la perseverancia mostrada en una larga campaña de López Obrador. Los procesos electorales en México nos permiten advertir que viene el proceso de la decantación. La suma de yerros alienta las decepciones y se están corriendo los riesgos.

Cuando los panistas decidieron abrir al ciudadano las puertas del PAN, la realidad los alcanzó. Con la puerta abierta, ocurrió el fenómeno a la inversa. Esperaban el arribo a tropel de ciudadanos pidiendo su afiliación pero en la realidad los militantes buscaron la puerta para irse a otro partido.

De alguna forma, hallamos expresiones de morenos que ya buscan la puerta. Nos apareció por ahí el video de una maestra que pide perdón a sus alumnos por haber votado por Amlo. Es uno de un millón de electores, de simpatizantes, dirán nuestros amigos morenos que de humildad tienen poco. Así empezaron los panistas en sus tiempos de gloria.

Loable sin duda muchas de las acciones del gobierno lopezobradorista. Ojalá y de más pasos en ese sentido. Pero ya se está dando cuenta que en cada dependencia, en los órganos y corporaciones de la seguridad, en la cultura y la ciencia, en el deporte, en todo su gobierno se encarnan auténticas maquiladoras de mafiosos, de ladrones, de servidores públicos deshonestos. En esa lucha que parece perdida, está el destino de Morena y de los morenos.

Revolcadero

Vaya estampas las que nos regalan estos tiempos. Ahora en la semana por concluir. Asombran titulares e imágenes en donde “el CJNG se deslinde del huachicoleo y expresa apoyo a medidas de AMLO”. No sabemos si solo se trata de expresiones que responden en modo recíproco a los coqueteos que desde los tiempos de campaña dedicaba Andrés Manuel López Obrador a los malosos. Los varones de las drogas, delincuentes de cuello blanco, líderes sindicales charros, huachicoleros, están de plácemes. Ellos sí han entendido el amistoso mensaje de nuestro presidente de la república, bueno, parte del mensaje porque no renuncian a su arsenal ni han mostrado respaldo al “abrazos, no balazos”. Ahí sí están dispuestos a romper record y no ofrecen tregua en el reto de mantener el riego de sangre. Pero bueno, se agradece la voluntad al entregar las pipas y dejar de robar gasolina. Ojalá y pronto se refleje en la baja del costo. A lo mejor también se ganan su mesada, alguna beca y lo anuncia López Obrador. ****** Al que le llueve sobre su milpita es al empresario hotelero y dueño del periódico Tribuna de la Bahía, la radio y TVMar, Fernando González Corona. ¿Porqué? Porque la ampliación de su emporio hotelero Garza Blanca, al sur de la ciudad consideró darle una cepillada a la montaña. Ya también se ha confirmado que la inversión contempla reubicar el trazo de la carretera en por lo menos 200 metros. Nosotros seguimos confiando en nuestros amigos de Mismaloya, que ya por la noche del día que arrancaron los trabajos, nos aseguraron que Fernando González Corona “va a cambiar la carretera”.  Ni modo, que los permisos del gobierno federal, y también del gobierno estatal, ya los consiguieron. Al gobierno municipal nomás le dejaron la opción de aplicarles una multita por la tala de árboles. ******* Esta semana se festejó el aniversario 43 del Instituto Mexicano del seguro Social en Puerto Vallarta y el subdelegado administrativo, Javier  Bravo Carbajal echó la casa por la ventana. En un evento celebrado en el patio del Hospital de Zona número 42 se celebró la fecha y en presencia de representantes de otras dependencias gubernamentales y de trabajadores del IMSS se destacó los resultados positivos obtenidos en el anterior ejercicio anual. Javier Bravo subrayó que solo en el pasado mes de enero aumentaron en 3 mil 498 el número de trabajadores asegurados ante el IMSS, una cifra muy por arriba a la de enero del año pasado. “El año anterior señalábamos en esta misma celebración que en el 2018 redoblaríamos esfuerzos, que nuestra meta era lograr ingresos Obrero Patronales por 905 millones 643 mil pesos, que representaba incrementar la recaudación en un 8.17%, que traducido a dinero serian 68 millones 456 mil pesos. Con satisfacción queremos informarles que superamos las expectativas pues en el 2018 logramos un total de ingresos por 928 millones 175 mil 861 pesos, un aumento de 90 millones 988 mil 931 pesos en relación con el año anterior, lo que representa un incremento del orden del 10.87 %”, destacó.

 

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