Otra vez la basura; los costos de las malas decisiones

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Al mediodía de este miércoles, la colonia Idipe, Maestros y demás secciones, sino todo Ixtapa, media demarcación, se mantenía inundada de basura. Reportes iguales ha habido de otras colonias de la ciudad en los últimos días y nadie sabe a ciencia cierta las causas del mal servicio.

En los últimos meses hubo información de haber mejorías, de compra de equipo, de camiones, del arreglo de otros “carretones” y hasta declaraciones de ampliar el servicio de la recolección de la basura.

La autoridad municipal ha informado de compra de nuevos equipos, del arreglo de otros y hasta de ampliar el servicio en días y en tiempo. Pero la calidad en el servicio ha ido en picada desde diciembre pasado.

Diego Franco Jiménez.

Los últimos días de diciembre parecen ser la clave. Cierto día, el director de Servicios Públicos, Diego Franco Jiménez llamó a Benigno Lara Zamora. Hablaron de diversos temas que apenas ellos lo saben. Diego Franco emplazó al apodado “Winnie Pooh” a presentarle la renuncia. Una versión que entre ellos dos se guarda celosamente apunta a que el director acusó a su subordinado de ciertos pecadillos cometidos desde le jefatura de Aseo Público.

Ante la seria acusación y el acoso del superior al subordinado, éste último habría encarado a su director con una frase que no se nos olvida: “Si quieres el Departamento de Aseo Público, ahí está. Por mí no hay problema, cabrón”.

Aquella mañana y en el calor de aquella discusión mañanera de fin de año, “el Winie Pooh” le recetó una cucharada de su propio chocolate a Diego Franco, un funcionario del primer equipo del alcalde Arturo Dávalos Peña acostumbrado a dar ese tipo de trato a sus subordinados.

Benigno Lara Zamora.

Ya en los primeros días de enero, fuimos enterados que Benigno Lara había sido separado de Aseo Público. Naturalmente, debió intervenir Dávalos Peña. Todos se guardaron las causas pero por algunas razones gente del equipo nos puso al tanto de la situación. En dos ocasiones abordamos el tema pero nadie le puso atención, o mejor dicho, todos desestimaron la relevancia de semejante decisión.

Primero, el costo de la infame decisión de separar de Aseo Público a Lara Zamora la está pagando el gobierno municipal, en concreto, el alcalde Arturo Dávalos Peña. La eficiencia en el servicio se desplomó en un grado ya intolerable.

Para sustituir al “Winnie Pooh”, Diego Franco removió a Edgar Francisco Naranjo Díaz de la coordinación del Sector 18, el de Aramara y con éste sustituyó al vecino de Los Tamarindos.

¿Cómo se ganó la jefatura Edgar Naranjo? Básicamente de chófer y retozón, el bufón pues, de Armando “el charro” Ibarría y también de Diego Franco en los días de la campaña del año pasado. Otros méritos que nosotros conozcamos, no lo sabemos. Equipo, gente de trabajo, no tiene. Bueno, es probable que le vean en ser padre de un chamaco de selección sub 17 de futbol. Es lo único que tiene. Capacidad y funcionario medianamente organizado y con tamaños para tareas propias del aseo de la ciudad no la tiene.

En el equipo del gobierno municipal hay preocupación porque el servicio de la recolección de la basura nomás no levanta. La gente de a pie, los aseadores, los trabajadores que se parten el lomo todos los días en los camiones, muchos de ellos, no acaban por aceptar ni a Edgar Naranjo ni a Diego Franco. Nos dicen que se la han partido con Dávalos pero éste no les ha hecho caso y están incómodos con Franco.

El equipo de trabajo se está animando a hablar. Hace diez días, desde el Sindicato nos reportaron haber recibido siete quejas de los empleados contra los jefes. En los últimos siete años anteriores, los que coinciden con el tiempo que Benigno Lara fue jefe, no se supo de quejas. La gente de trabajo nomás no traga a Naranjo y, a diferencia del anterior jefe, muy pocos acatan sus órdenes.

Al malestar de los aseadores provocó que éstos se acercaran al líder del Sindicato, Gilberto Lorenzo Rodríguez de tal forma que éste consolidó su liderazgo que en los últimos años había sufrido un debilitamiento. Pero también en la reelección constitucional del ingeniero Arturo Dávalos Peña, casi por unanimidad apoyaron y votaron por Dávalos.

La preocupación es por Dávalos y también por Víctor Bernal Vargas, aspirante a ser candidato a alcalde, por gestarse condiciones en el equipo de aseo y sus familias para dar la espalda, rechazar y negar apoyo y voto a Dávalos y Bernal. Nos han advertido que en una de esas, si Dávalos no interviene y les retira a Naranjo y mete en cintura a Franco, acaban por aceptar ofrecimiento del adversario del grupo dentro del MC, el diputado local Luis Munguía. Nomás por hacer sentir su malestar. Salvo una o dos excepciones, Naranjo va a tener problemas de convencerlos y refrendar el apoyo naranja. Con un poquito de confianza y en cortito, esas pláticas son cotidianas y si no se atreven hablar ante enviados de Dávalos es por miedo que los corran.

Nos confiaron los amigos que bastó una sola vez hablar con Dávalos del tema y fue suficiente. Esperaban que el presidente municipal entendiera su situación y tomara cartas en el asunto pero les pidió apoyar a Franco y a Naranjo. Por las mentadas del primero a todos los de abajo, se multiplicó la animadversión al director.

De diciembre a la fecha ya transcurrió medio año. A ciencia cierta nadie supo porque se removió a Benigno Lara. Tampoco se le ha demostrado ni acusado de nada indigno. Lo único cierto y real es que con Edgar Naranjo el servicio del aseo de la ciudad está peor que nunca.

Revolcadero

Bien, ahora empezaremos por el final. La asamblea electiva para renovar la directiva del ejido Puerto Vallarta se llevó a cabo no sin sobresaltos, mucha discusión, más alegatos, acusaciones y apasionadas defensas pero al final se celebró la elección. Declarado el quorum, la asamblea como máximo órgano se encargó de tomar el control, se eligió la mesa de debates, escrutadores hasta el conteo de votos. Se contabilizaron 128 votos para la Planilla Verde, la del ganador, Pedro Antonio Robles Barragán. La Planilla Blanca, con Pablo “el pericas” García al frente, se agenció 15 votos. Acudieron alrededor de 198 ejidatarios al momento de pasar lista pero no todos emitieron su sufragio. Se declaró un voto nulo. No sabemos si el resto, unos 30 ejidatarios, eran simpatizantes de la Planilla Roja, de Samuel Aguilar Fletes, misma que no se pudo registrar por no completarse la planilla y por lo tanto no pudo competir y se retiraron entre reclamos y quejas. Fue entre esa cascada de reclamos y alegatos que el notario público, Rodolfo Gómez de la Paz decidió abandonar el recinto ejidal. Como fedatario público, cuya función es precisamente dar fe pública pero por no ser autoridad, no avala la elección.****** Bien, la presencia de la policía municipal ya es infaltable en una elección de casi cualquier ejido del municipio. Sobre todo cuando hay tensión en la asamblea. Toca al presidente del ejido en turno, en este caso a Esteban García Aréchiga solicitar la presencia de las fuerzas de seguridad para salvaguardar la seguridad de los ejidatarios, que muchos son de edad avanzada. Los hombres que tomaron el control de la asamblea, además de “el indio” García Aréchiga, fueron Valentín García, como presidente de la asamblea extraordinaria, además de Atanasio Colmenares, tomando función de secretario, y los vocales, Gabino Jiménez e Hilario Rodríguez. Ellos fueron quienes dirigieron la asamblea hasta su culminación a eso de las tres de la tarde. Naturalmente, mucho antes de concluir la elección, hubo acusaciones y descalificaciones por parte de la planilla roja, la de Samuel Aguilar. Estos declararon que la asamblea se había anulado, que era ilegal, que hubo muchas irregularidades, muchas anomalías y varios etcéteras. El caso es que, de los 235 ejidatarios con vos y derecho de voto, 128 votos resultarían mayoría democrática, mayoría abrumadora considerando que solo acudieron 198 ejidatarios pero 30 de ellos abandonaron sin votar el recinto ejidal. Lo que deberán hacer los derrotados, será acreditar o demostrar y comprobar, que hubo boletas dobles que les metieron en la urna. Porque más allá de hablar, el conteo indica que “el indio” García Aréchiga, los volvió derrotar. ****** Esteban “el indio” García Aréchiga no es ni por asomo santo de nuestra devoción pero le reconocemos que ha sabido derrotar a sus adversarios en cada una de las elecciones donde ha participado. No sabemos si es su alta capacidad y simplemente sabe ocultar papeletas dobleteadas, ya votadas y meterlas a la urna. Pero ya adquirió fama de mago para eso de ganar elecciones en su ejido y en otros. Bueno, fue hasta de desaparecer de la escena a los reporteros que con mucha avidez se presentaron a la hora del arranque de las hostilidades y cuando se deshizo de ellos, se reanudó la asamblea y se concretó la elección. Ya él se dedicará a combatir alguna impugnación en el tribunal Agrario. Si vemos las fotografías que nos enviaron nuestros amigos ejidatarios, es fácil observar una mayoría de ejidatarios con camisetas color verde.

 

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