Aclara vendedor supuesta agresión; fue un mal entendido, dice

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El joven Martín Pérez Hernández, quien vende pan de manera ambulante,  desmintió que haya sido víctima de un abuso de autoridad o acto de prepotencia de inspectores de Reglamentos y aseguró que los hechos suscitados el pasado domingo fueron un mal entendido.

Acompañado de su madre, señora María de los Ángeles Hernández Torres, y de su hermana Karla Cristina, el joven se presentó la tarde del martes en las oficinas de Reglamentos, a fin de entrevistarse con el titular de la dependencia, José Juan Velázquez Hernández, como parte fundamental de la investigación de este caso.

El hecho se suscitó tras recibirse un reporte para que el muchacho fuera retirado de un establecimiento de la zona del malecón, los inspectores lo invitaron a retirarse para que vendiera su producto en otro sitio y cuando se disponía a hacerlo fue cuando se dio el accidente. “Me encontraba casi llegando al puente en el malecón, ahí llegó Reglamentos. Caminé como cuadra y media y me alcanzaron, deje la cabrilla (base que sostiene la charola del pan) en el piso y cuando quise agarrarla de nuevo fue cuando se me cayó la charola con las donas”.

El joven aseguró que nunca hubo una agresión por parte de los inspectores de reglamentos y mucho menos fue objeto de burlas, “ellos no me agredieron, sólo me pedían que me retirara. Yo estaba enojado porque no me dejaban vender ahí donde estaba”.

José Juan Velázquez indicó que en la entrevista con el joven y sus familiares, quedó de manifiesto que no hubo falta de respeto de los inspectores hacia el joven ni viceversa, “simplemente le pidieron la cabrilla y entonces se le cayó el pan al joven. Quisimos aclararlo porque les hice saber que si hay una mala actuación de parte de nosotros se castigará, pero si no hubo abuso de autoridad o prepotencia de los inspectores es injusto que sean castigados por algo que no hicieron”.

Por su parte, la señora Hernández Torres lamentó el curso que tomó la difusión de este hecho por la distorsión de la realidad, por lo cual accedieron a reunirse con el director de Reglamentos para aclarar la situación. “Al momento de que mi hijo se movió agarrando la charola con una sola mano se le cayó. Fue un accidente. Ellos (los inspectores) sólo hacen su trabajo”.

Tanto la señora María de los Ángeles como sus dos hijos se deslindaron de la participación y señalamientos del señor Juan Carlos Pérez Rivas en torno a este caso. Se trata del padre de los muchachos, pero quien no vive con ellos y aseguraron que no apoyarán ninguna acción que vaya en contra de la verdad.

El director de Reglamentos indicó que el joven tiene una capacidad especial y el gobierno municipal le seguirá dando apoyo para que continúe vendiendo sus donas en áreas específicas.

Por último el funcionario municipal hizo un llamado para que quien sea víctima de actos de corrupción o abuso, acuda a las oficinas ubicadas en calle La Merced 197 en la colonia Barrio Santa María en donde se le dará a atención que requiera y se realizaran las investigaciones para castigar a quien incurra en este tipo de prácticas.

COMUNICADO 430 (1)

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