La grandeza de Puerto Vallarta se remonta a su fundación

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  • Por su ubicación y recursos, se convertiría pronto en una zona pujante.

Hablar de Puerto Vallarta, es hablar de su historia, tradición y desarrollo, aquel que iniciaría con su fundación en el año de 1851, cuando los pueblos mineros de la sierra se vieron ante la necesidad de tener un puerto frente a la Bahía de Banderas por el cual recibir y enviar mercancías e insumos de todo tipo.

De acuerdo con el cronista de la ciudad, el Profr. Juan Manuel Gómez Encarnación, se le dio como primer nombre Las Peñas debido a un accidente geográfico, por las peñas que parecen emerger del mar frente a Mismaloya en lo que hoy se conoce como Los Arcos, y su ubicación privilegiada y la abundancia de recursos naturales, hicieron que en esta población floreciera el comercio durante sus primeros sesenta años de vida.

Era un asentamiento de tránsito hacia los pueblos mineros tanto de personas como de herramientas, maquinarias y artículos suntuarios, entre otros, que venían de ultramar y desembarcaban aquí para dirigirse a los municipios de San Sebastián, Mascota y Talpa de Allende. Según los indicios, existía a su vez una ruta de retorno de oro y plata para ser embarcados en playa “Los Muertos” y otros puntos aledaños a Puerto Las Peñas.

En esa época, la economía giraba también alrededor de la comercialización de recursos regionales como maderas preciosas y tintóreas, coquito de aceite, chilte, cueros de animales salvajes y de ganado, perlas, tiburón y pieles de lagarto, con lo que el comercio floreció y apuntaló la economía durante el primer tercio del devenir histórico de esta población.

Para principios del siglo XX, derivado del movimiento armado de 1910, se registró una importante migración de personas de los asentamientos de la sierra hacia la costa en busca de seguridad y trabajo. Ya se habían asentado algunas haciendas agro-productoras en la región y la nueva mano de obra les venía muy bien, fue entonces que la agricultura floreció y se convirtió en el puntal de la economía hasta poco después de la década de los 60’s.

Grandes cantidades de maíz, frijol y tabaco, se embarcaban desde esta región al puerto de Manzanillo, para ser trasladados por ferrocarril al mercado nacional. De acuerdo a lo narrado por el cronista de la ciudad, fue tanta la importancia del tabaco que en Las Peñas (hoy Puerto Vallarta) estaban asentadas agencias de las principales firmas de la industria cigarrera nacional como lo era El Buen Tono, cuyo agente era La Casa Güereña; Compañía Cigarrera La Moderna S.A., representada por La Casa Carranza y Maus; y la Compañía Manufacturera de Cigarros El Águila, representada por la Casa Flores.

“Ya desde 1910, en el Censo Nacional de Población se hacía mención de la calidad y cantidad del tabaco producido en “el Valle de Peñitas”, recordó.

Fue debido a la importancia económica y política que Las Peñas había tomado desde inicios del siglo XX, que en 1918, bajo el número 1899, se publicó el decreto en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco, en el que se establece la creación del Municipio de Puerto Vallarta, adquiriendo ese nombre en memoria del ilustre jalisciense Ignacio Luis Vallarta, decreto que surtió efecto el día 31 de mayo de ese año.

Hasta entonces, Las Peñas había sido una villa perteneciente al municipio de Talpa de Allende, elevada a la categoría de Comisaría del Orden Político y Judicial mediante el decreto número 210, el día 30 de octubre de 1886. Para 1888, por decreto número 305 del día 3 de mayo, la comisaría de Las Peñas había dejado de pertenecer a Talpa de Allende y se anexaba al municipio de San Sebastián. Hasta adquirir años más tarde su categoría como municipio.

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