Andrés González Palomera y su incorporación al equipo Davalista

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Andrés González Palomera.

Cuando Andrés González Palomera, al inicio de la primavera del 2006, perdió la carrera por la candidatura del PRI a la alcaldía ante Javier Bravo Carbajal, se reunió varias veces con una tabasqueña enviada por el PRD nacional. Le ofrecieron y rechazó la candidatura para luego aceptar ir en la planilla y ser regidor hasta el último día de 2009. En mayo del año anterior, 2005, Andrés Manuel López Obrador, había sido postulado candidato presidencial de ese partido.

Hoy, Andrés González Palomera decide poner distancia del Revolucionario Institucional al aceptar ser asesor del gobierno municipal, a invitación personal del alcalde Arturo Dávalos Peña.

Cuando en aquellos últimos días de marzo Andrés se sentía negociar con la activista tabasqueña no sabía que aquella pandilla del sureste mexicano abandonaría al Partido de la Revolución Democrática a fundar el Movimiento de Regeneración Nacional no se imaginó que doce años después ganarían la presidencia de la república. Aun con López Obrador al PRD en Puerto Vallarta no se le ve futuro inmediato. Es más, aun con el gobierno federal, Morena es un partido sin forma y sin estructura en la región.

Andrés González Palomera nunca lo supo pero sus amigos siempre confiaron que su destino estaba ya cantado y fuera del PRI. El que despachó hasta hace unos días en la oficina principal del Seapal fue siempre miembro importante de un grupo político en donde Gustavo González Villaseñor  negociaba por ellos. Fue Gustavo, presidente municipal por esas fechas, quien lo convenció de no irse del PRI en aquella primavera del 2006. A cambio le ofreció impulsarlo hasta convertirlo en candidato.

Andrés González fue regidor hasta 2009 y luego ocupó tareas menores hasta el 2012 y cuando Aristóteles Sandoval ganó la gubernatura lo nombró su representante en la ciudad. Ya en 2015 pudo ser candidato pero perdió la elección precisamente frente a Dávalos. Fue por segunda vez regidor plurinominal y pidió licencia a principios de febrero para asumir la dirección general del Seapal.

Arturo Dávalos Peña.

Recién González Palomera ha concluido la entrega del Seapal al ingeniero Javier Rojas Gómez, un proceso iniciado desde principios de diciembre. La mañana del viernes pasado, Dávalos sorprendió al anunciar la incorporación de Andrés a su equipo de trabajo.

A la media tarde de ese mismo viernes, Carlos Hernández Rodríguez publicó lo siguiente: “Cuando publique hace tiempo de que el soberbio y traicionero de cesar abarca nunca iba lograr ser presidente de Vta y tampoco regidor 2 lamvewevos de el me dijeron que estaba equivocado que si lo iba lograr pero con esta nota queda confirmado k nunca me equivoco por que Andrés es la segunda persona que lo hubiera podido ser regidor en las próximas elecciones así que se la va pelar el soberbio”

No quitamos no agregamos ninguna coma ni punto al texto de Carlitos. A éste lo catalogamos como uno de los amigos más leales de Andrés González. Siempre ha sostenido que a su amigo Andrés lo “pararon” en su carrera a la presidencia municipal, no los adversarios de los otros partidos, sino los propios priistas. Las traiciones han impedido que Andrés sea presidente de Puerto Vallarta. Y principalmente acusa a César Abarca Gutiérrez quien para amolar las cosas, también ha sido destacado miembro del grupo político liderado por González Villaseñor.

Desde la campaña pasada, diversos personajes ligados a González Palomera migraron del PRI al Movimiento Ciudadano. No los atrajo el partido. No. Nos han dicho que han sido convencidos por el trabajo realizado por Dávalos. Tampoco se sienten miembros del MC. Ellos se consideran simples vallartenses con inquietudes y aspiraciones de aportar algo al desarrollo de Puerto Vallarta. Asumen y creen que es más genuino y confiable Dávalos. No acaban por sentirse convencidos de quienes pululan en Morena a donde se han ido algunos priistas que ellos consideran son guiados por mero oportunismo.

Los dueños del MC en Puerto Vallarta están justo en el momento del reparto del pastel. No se ponen de acuerdo pero así es el proceso. Dávalos ganó en las urnas el derecho de “administrar” la nómina municipal. Ramón Guerrero no ganó la elección pero actúa parecido a cualquier franquiciatario y dueño de la nómina del Seapal. Por ahí la ha lanzado algunas migajas a su asociado el diputado local,  Luis Munguía.

González Palomera y Dávalos Peña.

Este singular fenómeno tiende a conformar una sociedad política que aglutina a un grupo de vallartenses. No tenemos dudas de que Andrés González acercará a los suyos y aportará trabajo para consolidar un grupo político con el que tiene coincidencias. En la elección pasada los naranjas pararon en seco la ola morena en todo Jalisco. Aquí en Puerto Vallarta, esa tarea la encabezó Arturo Dávalos. Hay sospechas de que desde esa elección de julio del año pasado, también puso su granito de arena Andrés.

El médico veterinario Juan Enrique García Pérez quizá fue uno de los primeros en dar un paso del PRI al MC cuando a mitad de la gestión anterior de Dávalos aceptó la invitación a ser administrador del rastro municipal. En marzo del año pasado fue designado director de Servicios Públicos Municipales y desde octubre pasado, despacha al frente de la subdirección de Fomento Agropecuario. A él lo siguieron varios amigos personales, todos allegados a Andrés González. Entre estos estaba Carlitos Hernández. Los motivó una razón: se sentían excluidos por el candidato del PRI a la alcaldía Roberto González y jamás apoyarían a César Abarca.

A partir de este próximo 15 de enero Andrés González se integra al equipo de asesores del gobierno municipal. No vamos a polemizar qué tareas se le asignarán pero creemos sin duda que se erigirá en una especie de asesor político.

No sabemos en qué estarán pensando Dávalos o Andrés González pero nosotros creemos que intentarán cerrarle el camino a los morenos. Ah, pero primero van a prepararse para repetirle la dosis al grupo de los mochilistas. Vencer en un proceso interno a Luis Munguía está prácticamente cantado pero en la política a nadie se debe desdeñar. Solamente si el MC desea perder, si el gobernador lo quiere, designarán a Munguía candidato a alcalde. La derrota será estrepitosa.

Con González Palomera, Dávalos y su grupo asumen posiciones para competir y derrotar a quien sea el abanderado de Morena. Acá, solo hay dos sopas. El PRI y el PAN no resurgirán en dos años y medio. La migración se intensificará de hoy hasta la elección del 2021 y se irán, unos al MC y otros a Morena. La chiquillada poco o nada tiene por hacer.

Revolcadero

Andrés Manuel López Obrador.

Apenas nos ausentamos una semana y retomamos actividades cotidianas, nos llamó la atención que el nuevo villano de los seguidores de Andrés Manuel López Obrador es el Subcomandante Marcos. Cuando el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Marcos se erigió en una deidad para la izquierda mexicana. Sino todos, muchos de los que hoy lo satanizan por oponerse al Tren Maya le daban referencia de un Dios. Se olvidan que los zapatistas se rebelaron contra un gobierno que los condenó por décadas al abandono total. Hoy, López Obrador representa a ese gobierno opresor. Como a Carlos Salinas,  a Zedillo, a Fox, a los anteriores gobernantes, solo reclama los escuchen y atienda Obrador sus reclamos. A esa demanda, el Comandante Marcos y los zapatistas solo reciben agresiones. López Obrador actúa como Carlos Salinas; ni escucha ni oye a los grupos étnicos. ******* Cuando el ahora presidente de la república se esforzaba por granjearse el respaldo de Marcos y estaba en su primera campaña, el zapatista le dijo “espejo de Salinas” y “germen del autoritarismo y un proyecto transexenal”. Desde aquellos tiempos, mayo de 2005, los dos personajes no se tragan. Seis años después, noviembre de 2011, en su segunda campaña, don Amlo otra vez intentó acercarse al guerrillero embozado. Fue cuando el líder zapatista lo tachó de ser “uno de esos tres bribones que habrán de disputarse el trono sobre los escombros de México” más reciente, luego que López Obrador ganó la elección, Marcos adelantó que habría desilusión. En un comunicado, decía que para los zapatistas AMLO no representaba una transformación sino la continuidad del sistema capitalista. Lo acusó de engañar a los indígenas por rodearse de colaboradores priistas y de los responsables de la matanza de Acteal. Lo único cierto es que en Puerto Vallarta, en todo Jalisco y varias otras entidades hay desabasto de gas y de gasolina. Los precios de alimentos de consumo básico van a la alza. No alcanzan grado de crisis pero solución. ****** El gobierno de López Obrador cerró válvulas de ductos como su fórmula para atacar a los huachicoleros pero lo hicieron con torpeza. Hubo una mala logística para proveer centros de almacén y venta al público. Hubo un mal cálculo de la capacidad de poder abastecer a todo el país a través de pipas de Petróleos Mexicanos. Y eso es una falla del gobierno de López Obrador. Pero que si hay gasolina. No hay desabasto pero el combustible, también el gas, lo tienen en refinerías, en centros de almacenamiento de Pemex. Solo cerraron un ducto y ya hay caos en la distribución. En tanto se normaliza la situación, acá por la carretera todos los días se puede ver la fila de quienes acuden para el relleno de su tanque.

 

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