De presupuestos y aplanadoras naranjas y morenas

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Al escuchar el martes a Luis Alberto Michel Rodríguez hablar en el pleno del Ayuntamiento, argumentar que votaría en contra de la iniciativa del presupuesto municipal 2019 “por falta de información”, nos acordamos de la aportación cultural de Paco Taibo II, aquello de la doblada.

La elite morena, también el Taibo, gozan sus exquisitos placeres, gracias a los 30 millones de votos. Pero acá, en el Ayuntamiento local la minoría morena, el profesor Michel, Cecilio López y Laurel Carrillo, son el manjar de los naranjas.

Ahora que estamos en temporada de aprobaciones del gasto público, de los ingresos y egresos, por todos lados se echa a andar la maquinaria grande y se imponen las mayorías. Es parte de la democracia dirán los iluminados.

En el pleno del Congreso de Diputados se discutía el martes la aprobación de la Ley de Ingresos 2019 y como ya es costumbre, por un lado estaba la mayoría de Morena y sus aliados, contra un bloque opositor creado por el PAN, PRI, MC y PRD. La aplanadora morena se indignó cuando los opositores exigieron se cumpla al pueblo la promesa de desaparecer el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, el IEPS, a los combustibles. Es decir, quitar el IEPS a la gasolina y acabar de una buena ves con los gasolinazos.

La mayoría morena avasalló a la oposición. Se votó y al concluir el conteo de los votos de diputados, la presidenta de la sesión, Dolores Padierna, no pudo ocultar su euforia, se le olvidó representar en ese momento una responsabilidad institucional y anunció “desechada la propuesta de quitarle recursos al presidente López Obrador”.

Dolores Padierna es la esposa de René Bejarano, aquel que se hizo famoso al ser pillado llenándose los bolsos del pantalón con fajos de billetes y pidiendo más ligas. La familia del “señor de las ligas” es parte de la clase gobernante.

El profe Michel decía en el pleno del Ayuntamiento carecer de información y cuando el primer edil le dijo que la información existía y estaba disponible, se quejó de habérsele negado. Que solo le dieron dos hojitas y un extracto del Presupuesto de Egresos. Hizo dos o tres señalamientos, como el exceso del gasto en nómina y poco gasto en obra pública. Dávalos habló para decirle que en su momento se pueden aprobar ajustes al presupuesto, tomar dinero de una partida y gastarlo en otro ramo. La aplanadora naranja se impuso y sin mayores objeciones se aprobó.

En el pleno del Ayuntamiento no vimos la insolencia ni arrogancia, ni la altanería ni desprecio de los naranjas a los morenos. Acá, los del MC actúan se mueven como lo que son, una mayoría que se mueve como aplanadora. También se observa eso en el Congreso del Estado, de mayoría relativa naranja.

Los regidores morenos vallartenses alegaron no tener el documento para informarse. A veces un regidor tampoco se da tiempo para revisar concienzudamente un documento del tamaño del Presupuesto de Egresos 2019. Pero a cualquier parroquiano le llamará la atención que apenas el dos por ciento de mil 500 millones de pesos (es redondeo) se destina a obra pública. Sin duda alguna es poco dinero. Ya se sabrá, si como el equipo de Arturo Dávalos, como la ex regidora, Susana Rodríguez, le apostó todo al macrolibramiento.

Son duda nuestros políticos de las grandes ligas quienes tienen encima la atención nacional. Los opositores a Andrés Manuel López Obrador se mantienen atentos del desarrollo de los debates y en el Canal del Congreso han atestiguado los apasionados y candentes discursos. Diputados y senadores ofrecen pan y circo. En la defensa de sus posiciones, nadie cede. En los micrófonos se ha escuchado hasta una canción de Paquita la del Barrio.  Lo que empezaron el martes, ya muy entrada la tarde lo continuaban. La legislatura de mayoría morena no es de altura. Su nivel es de barrio.

Andrés Manuel López Obrador.

El fin de semana se presentó el abultado Presupuesto de Egresos de la Federación. Es el gasto del gobierno de la república. Originó el fin de semana una serie de recriminaciones. A López Obrador se le rebelaron sus amigos los universitarios. No les subió el presupuesto a las universidades del país pero tampoco a la UNAM, ni el Politécnico Nacional. Lo grave fue que tampoco se les mantuvo el financiamiento. Les redujeron y pues que se le arma la gorda. El escándalo no paró hasta que provocó un “fue un error. Se va a corregir”, de López Obrador.

Las pellizcadas al presupuesto federal no fueron nada más a las universidades del país. En la campaña López Obrador hizo alarde de apoyar con todo a los campesinos. Pero al campo, a los programas sociales que se canalizan vía Sagarpa, también le quitó dinero López Obrador.

Aunque no se esté del todo ni todos de acuerdo, es entendible que el tabasqueño privilegie a los estados del sur. Lo ha declarado varias veces, que al sur, que a Chiapas, a Tabasco, a Campeche, a Yucatán, a Quintana Roo, “le llegó su hora”. Es bueno que a sus paisanos les de más dinero. Lo malo es que, para beneficiar a los suyos, López Obrador le quita dinero al resto de las entidades. Jalisco no tendrá presupuesto para los tres principales proyectos, incluido en macrolibramiento de Puerto Vallarta.

López Obrador ordenó desaparecer el Consejo de Promoción Turística de México. Por eso causó extrañeza que en el PEF 2019 se contempla una partida presupuestal. Lo que en teoría sería dinero para distribuir su gasto en todos los destinos turísticos del país, se va a gastar en el Tren Maya. Ya está dicho y decidido. El Tren Maya es una de las apuestas del nuevo presidente para levantar el sureste del país.

Los morenos presumen que el presupuesto es justo y distributivo. Fue bien recibido por los mercados financieros. Es realista. Se ha dicho lo anterior y mucho más. Los mercados reaccionaron con cautela porque el PEF guarda el equilibrio madre de las economías, el de no gastar más de lo que se ingresa.

Sin embargo, a propósito de la tan socorrida austeridad republicana se ve cierta simulación. Los grandes sueldos han sido reducidos pero por ningún lado se notan quitas al presupuesto de las nóminas. Lo que se ahorra en bajar sueldos a los jefes, se destinará al aumento de salarios de la burocracia media hacia abajo. López Obrador devolverá unos 20 mil pechereques de su primera quincena.

Nuestros legisladores no reparten pero si aprueban el dinero a gastar. Gritaron y exigieron bajar sueldos a los magistrados pero ellos, muy monos, dejaron intacto su salario base para el 2019. Ellos no se aplicaron la austeridad republicana.  Queda intacta su dieta anual, por el monto de 1 millón 264 mil 536 pesos. Sí, le bajaron 240 mil pesos, el equivalente a eliminarse seguros médicos mayores, seguro de vida y seguro de separación individualizado. Tampoco renunciaron a la gratificación de fin de año, un monto de 150.5 mil pesos.

En pocas palabras, los diputados de mayoría, los Morenos eludieron tocar sus dietas y su aguinaldo. Desde el 23 de noviembre, el coordinador de la fracción morena, Ricardo Monreal había jurado que se bajarían hasta en un 25 por ciento la carnita salarial.

No hay forma, ni tiempo ni tinta que alcance para hurgar a fondo en los presupuestos ni en los ingresos anuales. Por lo demás, en los tres niveles de gobierno, no se ha dicho la última palabra. Lo permiten ciertas leyes pero también los actores lo alientan. Ya dijo López Obrador que incurrieron los morenos en un “error” al quitarle dinero a las universidades y que van a corregir. Literalmente lo obligó la rebelión de los universitarios.

El gobernador charro, Enrique Alfaro tiene esperanzas de también haber sido un error dejar sin dinero a los jaliscienses y se anuncie otra corrección. En una de esas y a don Amlo lo ablandan y los convence Laurel Carrillo, la maestra Lorena, Cecilio o el profe Michel y manda para el macrolibramiento.

Revolcadero

Arturo Dávalos Peña.

El Presupuesto de Egresos 2019 aprobado el martes es de 1 mil 483 millones 770 mil pesos. El alcalde Arturo Dávalos Peña, dijo tratarse de un presupuesto acorde y empatado a lo que se plantea captar en la Ley de Ingresos aprobada desde el mes de agosto pasado para el mismo ejercicio fiscal. Ya decíamos que el 45 por ciento del mismo se va a nómina. A los nuevos periodistas les pasará por alto que desde principios de la década de los 90 del siglo pasado, le nómina rayaba ya el 40 por ciento del presupuesto total del gobierno municipal. Ya nos acostumbramos a escuchar cada tres años se cuestiona el monto presupuestal de la nómina. La versión oficial es tratarse de un presupuesto responsable y austero, con apenas un cinco por ciento de incrementos en promedio. ******** Por cierto, en la misma sesión del pleno del Ayuntamiento también se aprobó dar inicio a esas largas jornadas para actualizar el Plan de Desarrollo Urbano. Como que a los regidores morenos se les cansó temprano el caballo o quemaron todos sus cartuchos en el asunto del Presupuesto de Egresos pues nadie objetó ni reclamó nada alrededor de dicho Plan. Total que sin mayor debate se aprobó dar inicio al programa de la creación del Plan de Desarrollo Urbano con el voto de mayoría simple. Pero es tema que en su momento despertará pasiones entre desarrolladores y ecologistas. Y bueno, el regidor priista Roberto González se propone amarrarle las manos a Diego Franco e impedir el manoseo de las juntas vecinales. Propone para ello reformas a once artículos del reglamento de Participación Ciudadana y actualizar las reglas de operación a fin de facilitar la participación de los vecinos que se interesen en presidir las juntas vecinales. Se trata de hacer más oportuno, más transparente, eficaz y eficiente el proceso de elección de los comités vecinales.******* El coordinador de la UNIRSE, Rosalío Villaseñor Álvarez publicó su alabanza semanal y bien cantadita. “Puras cosas buenas… grandes noticias para Puerto Vallarta y nuestra región. Como buen administrador, me siento muy emocionado de pertenecer a este gran equipo de trabajo. ¡Es un gran día para sonreír! #ChaloVA”. Casi al mismo tiempo Juan Ignacio Calderón Ibarría hizo su propia publicación y en mismo motivante tono, “lunes y no le sacamos a la chamba”.  A varios seguidores en las redes sociales de los personajes en mención no les pasó desapercibido el filósofo y poeta que esconden los mochilistas. Claro, también los describieron como tipos vanidosos, engreídos e inmaduros. Nosotros no podemos opinar mucho de esas personalidades que se esconden en un sombrero. De su trabajo, pues que en las dos últimas semanas hemos ido tres veces a oficinas de la Unirse y siempre hemos visto al nieto de Efrén Caderón Arias agarrado y recargado de los tubos de la segunda planta. Del otro, que dicen es de Atenguillo y es íntimo de Ramón Guerrero Martínez, ni su sombra. Como que despacha en Guadalajara porque su motivante posteo lo coloca en Guadalajara. Por lo tanto, no hay modo de saber a qué equipo refiere pertenecer, si el de Luis Munguía, al del “mochilas” y al de Enrique Alfaro.

 

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